viernes, mayo 12, 2006

MITOS ACERCA DE MARÍA MAGDALENA

El problema fundamental de los que quieren ver una relación sexual entre Jesús y María Magdalena es que no pueden entender que exista un amor más allá de los confines del sexo. Al no aceptar el amor divino tampoco pueden aceptar la vocación humana a ese amor.

Por: Jordi Rivero, Pbro.
Arquidiócesis de Miami

MITO UNO: JESÚS SE CASÓ CON MARÍA MAGDALENA
Según el libro de Dan Brown, "El Código Da Vinci", Jesús se casó con María Magdalena, y lo peor de todo es que el autor se atreve a afirmar que esa mentira está "documentada históricamente". La pregunta sería: ¿con qué documentos? Entre los miles de páginas escritas por los primeros cristianos no aparece un solo texto que hable de que Jesús estuviera casado con María Magdalena. Ni en los Evangelios del Nuevo Testamento, ni en las cartas de san Pablo, ni en los Padres de la Iglesia, aún en los evangelios gnósticos una calumnia como esta no se menciona.
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Despeje todas sus dudas acerca de este tema en la edición 137 de Kairós.

ORANDO EN LA URBE

LOS "ESPOSOS" FE Y VIDA SE HAN DIVORCIADO

Por: Róger Vargas Choles
Asistente de Redacción Kairós
rogervch@yahoo.com

"El Cristianismo no es la religión de una "ley", sino la religión de una "persona". El mismo Jesús, viviendo en nosotros por su Espíritu, es nuestra única Regla de Vida. La obediencia a esta "nueva ley" nos hace semejantes a Él como persona. Por tanto, perfecciona la imagen divina en nosotros. Nos hace como Dios. Nos llena de la vida y la libertad que Él nos enseñó a buscar" (Thomas Merton, El hombre nuevo: el segundo Adán, 115).

Hace algún tiempo me dirigía en un bus hacia mi casa. Al subir me di cuenta que el conductor no era católico; ya saben, tenía la música de siempre y no había una sola calcomanía vulgar o de doble sentido en todo el bus. Pido perdón por lo fuerte que esto haya podido sonar, pero es un hecho, un doloroso hecho, que para la gran mayoría de los que nos decimos católicos, la fe y la vida no siempre van en la misma dirección; y no es que el antitestimonio sea parte de la condición de católico, más bien estoy cuestionando el modo en que, una gran cantidad de miembros de nuestra Iglesia, se consideran católicos sin tener la más remota idea de lo que eso significa.
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DOMINGO DEL BUEN PASTOR

"CRISTO SIGUE LLAMANDO A HOMBRES Y MUJERES"

Con ocasión de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, presentamos algunos extractos de las intervenciones del Santo Padre Benedicto XVI durante el rezo del "Regina Caeli" y la ordenación de 15 nuevos presbíteros en la Basílica de San Pedro en días pasados.

Queridos hermanos y hermanas: en este cuarto domingo de Pascua, domingo del "Buen Pastor", en el que se celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, ha tenido la alegría de ordenar, en la basílica de San Pedro, a quince nuevos sacerdotes de la Diócesis de Roma. Junto a ellos, pienso en todos los que en todas las partes del mundo, durante este periodo, reciben la ordenación presbiteral.
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EL SANTO ROSARIO: ORACIÓN DE LA FAMILIA

II parte
Por: Dimas Acuña
Vicerector del Seminario Mayor Juan XXIII
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En la primera parte de este artículo, en la edición anterior, traté de justificar el por qué se repiten algunas oraciones como el Padrenuestro y el Ave María; buscaba que pudiéramos asumir otra actitud frente a esta oración tan importante como es el Rosario. Para ello, me he basado en argumentos sencillos, tomados en su mayoría de la Sagrada Escritura, textos claves que nos brindaban nuevas luces sobre la oración.

Frecuentemente se escucha que una de las razones por las que esta oración no tiene tanta aceptación para el hombre de hoy, es la continua repetición de las oraciones. A la luz del texto de la edición anterior, sería bueno que nos preguntáramos: ¿si a Jesús le gusta orar repitiendo oraciones, por qué nosotros no podemos hacerlo?
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EL EVANGELIO DE JESÚS

“Tanto amó Dios al mundo…”

“No salgo de mi asombro al ver con qué rapidez han abandonado a quien los llamó mediante la gracia de Cristo para pasarse a otro evangelio. Pero no hay otro evangelio. Lo que pasa es que algunos los están confundiendo e intentan manipular el evangelio de Cristo. Pues sea maldito cualquiera –yo o incluso un ángel del cielo- que les anuncie un evangelio distinto del que yo les anuncié. Ya les había dicho, y ahora lo repito: Si alguno les anuncia un evangelio distinto del que han recibido, ¡caiga sobre él la maldición! (Gálatas, 1, 6-10).


Sin duda este texto tomado del la carta de San Pablo a los Gálatas es bastante fuerte. Sobre el contexto histórico en que fue escrito podríamos decir que guarda muchas similitudes con el que actualmente vivimos. Algunas comunidades cristianas empezaron a aceptar desviaciones del mensaje inicial que los apóstoles les habían transmitido, ante lo cual San Pablo les exhorta a regresar a la verdad y rechazar el error.

La tentación de desvirtuar y contaminar la pureza del Evangelio de Jesús siempre ha estado al acecho en los más de 20 siglos que tiene la Iglesia. Hoy como ayer, no son pocos los que se dejan seducir por “doctrinas falsas y atrayentes” que en nada se relacionan con la verdad que el Señor Jesús trasmitió a los apóstoles. Verdad que a su vez fue entrega al cuidado de la Iglesia. Por eso, en este tiempo en que tantas dudas se han suscitado en torno al Evangelio en creemos los cristianos, es importante que conozcamos de qué manera esta buena noticia llegó hasta nosotros.

Antes de continuar es bueno que tengamos claro que cuando hablamos del Evangelio de Jesús nos estamos refiriendo al mensaje de salvación contenido en los cuatros textos evangélicos: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

EL INICIO DE LOS EVANGELIOS
En el tiempo en que los acontecimientos que cambiaron para siempre el sentido de la historia humana eran recientes, muchos hombres y mujeres se dieron a la tarea de consignar -por escrito- aquello que en su mente y su corazón estaba aun muy fresco: la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Podría parecer algo demasiado simple, pero –en esencia- fue así como, a partir de una especial acción del Espíritu Santo, empezaron a surgir los primeros escritos del Nuevo Testamento: los evangelios. Ahora bien, esto no fue un proceso instantáneo, tomó mucho más tiempo de lo que podríamos imaginar.

Del mismo modo en que ocurrió con los escritos del Antiguo Testamento, aquello que inicialmente sólo era una experiencia de fe, que se compartía una y otra vez de viva voz, siempre en un contexto de comunidad, pasó a ser palabra escrita. De la oralidad se llegó a la Escritura, y con ella inició una nueva etapa en la historia de la Iglesia naciente.

LAS DOS GRANDES FUENTES
Entre muchos otros, dos textos del Nuevo Testamento pueden ser de gran ayuda ahora que queremos acercarnos un poco al corazón de nuestra fe, «EL EVANGELIO DE JESÚS», la Revelación de Dios -en Cristo- contenida en sus dos grandes fuentes: la Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura.

Estos dos pasajes pueden facilitarnos el proceso de conocer y valorar los evangelios que hoy día encontramos en el canon de las Sagradas Escrituras, es decir, la lista de libros inspirados que agrupa nuestra Biblia; al mismo tiempo, pueden aclararnos algunas dudas que hoy, por acontecimientos recientes como la publicación del “Evangelio de Judas” y la polémica generada por la novela de Dan Brown “El Código Da Vinci, están inquietando a muchos creyentes.

El primer texto es del Evangelio de San Juan; en su versículo final, específicamente el versículo 25 del capítulo 21, el escritor sagrado señala: “Jesús hizo muchas otras cosas; tantas que, si se escribieran una por una, creo que en todo el mundo no cabrían los libros que podrían escribirse”, (Jn 21, 25). El segundo texto es del Evangelio de San Lucas; en sus dos primeros versículos el evangelista afirma: “Muchos han tratado de escribir la historia de los hechos sucedidos entre nosotros, tal y como los enseñaron quienes, habiéndolos visto desde el comienzo, recibieron el encargo de anunciar el mensaje”. (Lc 1-2).

Al leer el pasaje de San Juan, algo nos queda muy claro: la verdad sobre Jesús no está contenida en su totalidad en lo que se escribió, puesto que mucho quedó sin escribirse, sin embargo, esa otra parte que falta, lejos de perderse por completo, quedó conservada en la otra gran fuente de la Revelación: la Tradición de la Iglesia. Esto nos ubica frente una realidad incuestionable, nunca podremos tener una imagen real de la persona de Jesús, sino le encontramos a través de las dos vías por las que nos ha sido comunicada la Revelación: la Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura.

NO HUBO ESCRITURA SIN PALABRA HABLADA
Es probable que esto suene un poco complejo, en realidad es más sencillo de lo que parece. Partamos del hecho de que la Escritura Sagrada, ha brotado en su totalidad de la Tradición, es decir, antes de ser Palabra de Dios escrita, fue Palabra de Dios transmitida oralmente de generación en generación. Una es hija de la otra, por eso decíamos que de la oralidad se paso luego a la escritura.

Ahora bien, esto no quería decir que cualquier persona podía transmitir sus ideas como Palabra de Dios. De igual modo en que hubo una asistencia permanente del Espíritu Santo en el desarrollo de la Escritura Sagrada, la Tradición fue siempre preservada –por el mismo Espíritu- de cualquier desviación.

Sobre este tema, y en el contexto de las primeras comunidades cristianas, el segundo texto que hemos citado, del Evangelio de San Lucas, nos ofrece un elemento bastante significativo. Lucas habla de una enseñanza, de un proceso de transmisión de la fe, previo a la escritura de los evangelios. Con esto el evangelista condicionaba la veracidad del Evangelio al testimonio de aquellos que fueron los testigos oculares, los primeros depositarios del mensaje, estos habían recibido la misión de anunciar este mensaje, de enseñarlo a otros de modo integro. Al leer pausadamente este texto de San Lucas, podremos identificar esas dos fuentes que hemos mencionado. En el fondo lo que Lucas nos comunica en este pasaje es que «lo que nos enseñaron los testigos, eso escribimos, nada más, nada menos».

NADIE QUE BEBA DE LAS DOS FUENTES PUEDE SER HEREJE
Lamentablemente no todos los que escribieron se dejaron conducir por el Espíritu que habita en la Iglesia, no pudieron escuchar la voz de Dios en la voz de los apóstoles. Con base a interpretaciones particulares de la persona de Jesús redactaron muchos escritos que en su contenido se desviaban de la verdad. La historia ha confirmado, una y otra vez, que cuando se deja de lado la importancia de la Sagrada Tradición, o mejor, cuando se desprecia o se desconoce una de esas dos fuentes de las que hemos hablado, se empieza caminar hacia el error. Fue así como surgieron los libros apócrifos.

Otro elemento que debemos tener en cuenta es que muchos de estos escritos no fueron redactados con mala intención, simplemente los autores quisieron plasmar el sentir de una comunidad sobre la persona y la misión aquel en quien creían. Por eso, aunque no son libros inspirados, nunca han dejado de tener importancia para la Iglesia.

LA SEMILLA ENTRE LAS ZARZAS
La semilla del evangelio estaba creciendo en un terreno no muy apto, más de una vez la enseñanza de los apóstoles era mezclada con doctrinas contrarias a la fe. Sin embargo, cuando el error surgía, bastaba con mirar hacia la fuente: “aquellos que siendo testigos desde el comienzo, recibieron el encargo de anunciar el mensaje”.

En nuestro tiempo, no son pocas las zarzas que crecen y que distraen la atención de muchos frente a lo verdaderamente fundamental: la buena de salvación, la noticia de que “tanto amó Dios al mundo para que todo el crea en Él no muera si no que tenga vida eterna.

¿POR QUÉ HAY QUE CREER PARA SALVARSE?

Tomado de taize.org
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"El Evangelio es una fuerza de Dios para la salvación de todos los que creen" (Rom 1,16)
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La salvación es la liberación de lo que desfigura, disminuye y destruye la vida. Y es el "Evangelio de su Hijo" la fuerza que Dios utiliza para salvar (Rom 1,9). Este Evangelio, que es buena noticia, revela a Dios que da todo: su perdón, su vida, su alegría. Es por ello que la salvación no está reservada a quienes cumplen ciertos criterios. Es para los buenos y para los malos, para los sabios y para los locos. Dios salva "a todos aquellos que creen". ¿Sería entonces la fe la condición para recibir ese don de Dios?
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Resuelve este interrogante en la edición 137 de Kairós.

PARROQUIAS: AYER Y HOY DE LA FE

SAN JOSÉ, UN TEMPLO CON ALGO MÁS QUE BELLEZA
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Por: Julio Giraldo
Periodista
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El hecho de que en la actualidad la iglesia de San José no sea parroquia, no es motivo para dejar de lado, en este recorrido por el "Ayer y Hoy de nuestra fe", a este bello templo que hace parte de la historia de la Iglesia en nuestra ciudad.
Transcurría el año 1909, la ciudad seguía creciendo, varias comunidades religiosas ya se encontraban debidamente instaladas y trabajando por el reino de Dios. Sin embargo, aún faltaban algunas comunidades; entre ellas, los hijos de san Ignacio de Loyola, los Jesuitas. El Nuncio Apostólico de la época hizo los contactos necesarios y recibió la aceptación de la comunidad de los jesuitas quienes deseaban vincularse pastoralmente a la ciudad de Barranquilla; luego encomendó al P. Carlos Valiente para que brindara a los misioneros jesuitas toda la ayuda posible para su radicación en la ciudad.
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Conozca más de la historia de este templo en la edición 137 de Kairós.

SAULO DE TARSO

DE JUDIO RADICAL A DEFENSOR DE LA FE
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Por: Arturo Rey Cantillo
Párroco U.P. La Medalla Milagrosa
Soledad 2000
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¿Quién era Pablo?
Nació en Cilicia (Hch 9,11) hacia el año 10 de nuestra era. Hijo de una familia judía de la tribu de Benjamín (Rm 11,1- Fil 3,5), pero al mismo tiempo ciudadano de Roma (Hch 16,37 - ss; Hch 22,25-28; Hch 23,27). Fue discípulo del gran maestro y doctor Gamadiel, en Jerusalén (Hch 22,3; Hch 26,4). Pablo era un hombre intrépido, apasionado; un hombre fuerte, luchador, aguerrido, valiente y decidido.

La predicación de san Pablo, contenida en sus muchas cartas, es ante todo el Kerigma apostólico (Hch 2,22), es decir, el anuncio de la buena noticia de Jesucristo crucificado, muerto y resucitado. Pero además, Pablo era también el gran teólogo de la cruz.
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Lea más de la vida de san Pablo en la edición 137 de Kairós.

INICIA CAMPAÑA VOCACIONAL

El pasado 6 de mayo, en el marco de una solemne Eucaristía presidida por Monseñor Rubén Salazar Gómez, en la Catedral Metropolitana María Reina, la Arquidiócesis de Barranquilla dio apertura formal a su campaña vocacional para el año 2006.
Terminada la celebración eucarística, los asistentes pudieron participar de un conciento vocacional con el grupo Doxa de la Unidad Pastoral Santa Marta.

EL RINCON DE PABLITO

LA FIESTA ESTUVO BUENISIMA
Sí amiguitos, la gran fiesta de la Infancia Misionera, de la que tanto les habíamos hablado, estuvo increíble. Imagínense, llegaron niños de todo el departamento, la Catedral estaba llenísima. Cuando la Eucaristía terminó salimos al parqueadero del templo y festejamos a lo grande nuestro día.

PARA DELEGADOS DE PASTORAL INFANTIL
Nuestros amigos de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Infantil, nos han pedido que informemos de un taller que se realizará el próximo 20 de mayo, para todos sus delegados. Esta actividad la están organizando junto con las Obras Misionales Ponticias.