martes, junio 19, 2007

CELEBRACION DEL JUBILEO DE LOS MOVIMIENTOS Y ASOCIACIONES ECLESIALES

“Los movimientos contribuyen con las diócesis y las parroquias en la formación de laicos convencidos de Jesucristo, motivados, comprometidos con su fe y deseosos de anunciar y compartir con los demás el mensaje transformante del evangelio”
Benedicto XVI


Por DIANA PATRICIA ORTEGA RUIZ
Asistente de Redacción
diany23@gmail.com


El sábado 26 de mayo, los Movimientos y Asociaciones Eclesiales de la Arquidiócesis de Barranquilla vivieron de manera especial su Jubileo, partiendo en procesión desde la iglesia del Carmen hasta la Catedral Metropolitana María Reina.

Más de dos mil católicos activos, portando en sus manos banderas, escudos y uniformes para diferenciarse los unos de los otros, pero eso sí compartiendo el mismo sentimiento: su amor a Dios y a la Iglesia. Antes de iniciar la solemne eucaristía hicieron un acto simbólico en el que se despojaron de la envidia, el rencor y todas las cosas malas que pueden distanciar a un cristiano de la Iglesia, el amor y el respeto por los demás.

“Luego de haber vivido su Jubileo, la labor continúa, pues deben seguir integrándose en el Proyecto Diocesano de Renovación y Evangelización (PDR/E) que adelanta la Arquidiócesis de Barranquilla; además, contaremos con el maravilloso aporte que nos brinda el documento de Aparecida, en el que el Santo Padre Benedicto XVI ha dado a los movimientos una fuerza e importancia en la labor pastoral”, aseguró el padre José Tobías De la Cruz, Delegado Arquidiocesano de Espiritualidad de Comunión y gran motor, junto con su comisión, de este jubileo específico.

Desde 2002 se organizó por parte de Monseñor Rubén Salazar, Arzobispo de Barranquilla, la Comisión Arquidiocesana de Espiritualidad de Comunión, alcanzando desde entonces varios logros como: reunirse todos los miércoles en la Casa de Emaus y cada dos meses con todos los movimientos, los cuales han respondido con gran amplitud al PDR/E. “Ante todo buscamos la unidad más no la uniformidad, puesto que se respetan los carismas de cada movimiento y asociación”, afirmó el padre.

PARA TENER EN CUENTA
¿Qué debemos entender por espiritualidad de comunión?

* La clave de la espiritualidad de comunión para la Nueva Evangelización es el amor fiel y perseverante, vivido y comunicado en la pastoral ordinaria de tu unidad pastoral.
* En la simplicidad de lo cotidiano, expresamos el ardor misionero e intentamos responder comunitariamente a las exigencias de los tiempos nuevos participando con entusiasmo en el PDR/E de tu parroquia, a través de: ECAP, ECOS, COMITÉS, MENSAJEROS, ASAMBLEAS FAMILIARES, MOVIMIENTOS Y ASOCIACIONES.
* Esta es la mística que ha de impulsar toda la acción evangelizadora de la Iglesia en la Arquidiócesis de Barranquilla. Desde este espíritu evangélico íntegro debemos discernir los grandes desafíos del mundo de hoy, profundizar la verdad que comunicamos y asumir criterios comunes para realizar, con humilde perseverancia, las acciones destacadas.
* Se busca crear e interrelacionar a todos los movimientos y asociaciones bajo un mismo sentir de Iglesia, es decir, hacer de nuestras parroquias y movimientos la casa de espiritualidad de comunión.

PANORAMA FAMILIAR DEL ATLANTICO... ¿QUE HACER?

Por RAFAEL AHUMADA PEÑATE, Pbro.
Delegado Arquidiocesano de Pastoral familiar


Hemos celebrado en los días anteriores el Jubileo de las Familias, cosa que para muchos fue una oportunidad para renovar sus relaciones familiares y para acercarse más a Dios; pero desafortunadamente para otros pasó como tantas otras semanas: trabajo, televisor, discusiones, peleas, traguitos, comer, dormir...

El panorama de las familias en nuestro Departamento no es muy alentador. Según las últimas estadísticas, en el Atlántico hay más de 500 mil familias. La mayoría habita el área metropolitana (Barranquilla, Soledad y Malambo) y hay un gran número de ellas viviendo en la miseria y el hacinamiento.

Según encuestas de hace dos años, la mayoría de las familias atlanticenses son nucleares, es decir, con la pareja como fundamento del hogar; pero hay un aumento considerable de familias con mujeres como cabeza de hogar, debido al abandono del varón y al aumento del madresolterismo. En las zonas del sur de Barranquilla y en los pueblos es más común la presencia de familias extensas, es decir, aquellas con la presencia de abuelos, tíos, sobrinos, etc. Hay un aumento considerable de las familias reconstituidas, aquellas en las que viven “los hijos tuyos, los míos y los nuestros”. En estas últimas, llamadas también padrastrales es donde más se presentan casos de violencia, abuso y maltrato infantil.

Hay varios factores que están resquebrajando la unidad familiar, entre esos podemos mencionar: la pobreza y el desempleo, que conlleva a que muchos padres tengan que renunciar a su familia para irse a trabajar a otros países como Venezuela, Panamá y Estados Unidos, para poder afrontar los gastos de la educación de los hijos. Esto deja a muchos hijos huérfanos con los padres vivos, y todos sabemos lo que significa que un muchacho crezca sin la autoridad de sus padres. Otro factor es esa mentalidad violenta que se ha ido metiendo indiscriminadamente en todos los ambientes, inclusive en aquel que debe ser el más acogedor: el hogar. Así, hay quienes no sólo viven con miedos a ser atracados en la calle, sino a ser atacados en su propia casa.

Según algunas investigaciones, en el año 2004 hubo casos de violencia en el 75% de los hogares atlanticenses. Después de ver tantas noticias horribles en la prensa y la televisión, ¿será que habrá bajado ese porcentaje? Otro de los factores que influye enormemente en el modo de ser de las familias de hoy es la televisión. En la mayoría de ellas el televisor es la única distracción. De modo que esa “maestra invasora” de niños, jóvenes y adultos va alimentando una mentalidad cada vez más consumista que coloca como medida de la felicidad el “tener”. Por otro lado, promueve una cultura del erotismo, despojando al amor de su verdadero significado y coloca el “placer” como el eje de la relación de pareja, fomentando así esa mentalidad de matrimonios desechables.

A nivel de las relaciones conyugales, hay cuatro factores que atentan contra la estabilidad de la relación: La infidelidad, el alcoholismo, la intromisión de la familia de origen y la incapacidad de diálogo.

¿QUE HACER?
Todo esta situación familiar representa, tanto para la Iglesia como para las otras instituciones, un gran reto, pues, la familia es el núcleo de la sociedad y es, además, como anotaba el Papa Juan Pablo II, el corazón de la Nueva Evangelización.

Dentro de los desafíos que esta realidad implica, están:
» Crear una imagen de familia basada en la pareja conyugal.
» Promover la preparación remota al matrimonio, es decir, desde la infancia.
» Preparar, desde la casa y la escuela, a la capacidad de diálogo para resolver conflictos.
» Hablar, más que de educación sexual, de educación para el amor.
» Fomentar una atención particular a la formación de la mujer y relevar el papel que tiene en la familia.
» Promover un tipo de relación familiar en la que los hijos no sólo sean objeto, sino sujeto de la comunidad familiar.
» Crear fuentes de empleo y promover una cultura del ahorro.

Definitivamente, el futuro de la sociedad depende de las familias por ser el lugar donde se forman los hijos de Dios y el primer escenario de la comunión. Es allí donde aprendemos a relacionarnos con nosotros mismos, con los demás y con el mundo. Entender que somos criaturas para el amor depende de lo que recibamos en casa. Por ello, vale la pena que todos le invirtamos a la familia.

UN HOMENAJE A LOS PAPÁS EN SU DÍA

Por Juan Ávila Estrada, Pbro.
Párroco de San Carlos Borromeo y Padre nuestro.


La mayor revelación que hace el Nuevo Testamento a la humanidad es, sin duda, que Dios tiene un Hijo y que en ese Hijo todos nosotros somos también hijos suyos. Era inconcebible para el pueblo de Israel llegar a pensar en esa posibilidad: que alguien poseyera la misma naturaleza divina de Dios y fuera su Unigénito.

Por eso, cuando Jesús se atreve a llamar a Dios “ABBÁ” (Papá), sus palabras causaron malestar entre quienes lo oían pues les parecía que era un “igualado”, ya que siendo hombre se presentaba a sí mismo como igual a Dios.

Para entender hoy lo que significa la paternidad humana, es necesario mirar el modelo de Dios Padre y su relación con Jesucristo. Ninguna otra relación establece de modo perfecto lo que quiere decir “yo soy tu hijo y tú eres mi papá”. Es necesario entonces un ejercicio de reflexión para comprender que no sólo se es papá por el hecho de haber engendrado un hijo, sino lo que sucede a partir del momento de esa concepción. ¿Qué va a pasar de aquí en adelante?

Tenemos que ser conscientes que no es únicamente el aporte del espermatozoide lo que da paternidad (¿Puede decir papá un niño cuya madre buscó un donante para que la fecundara?), ni el hecho de haber llegado un día a la notaría para dar el apellido a un bebé. Ser papá implica mirar la actitud de Dios frente a su Hijo. Dice Jesús: “todo lo que el Padre tiene es mío y lo que yo tengo es de mi Padre”. Hay algo en ellos que va más allá del hecho de haber sido uno engendrado por el otro. Es una relación donde el amor es la característica fundamental; amor que se traduce en obediencia por parte del hijo, pero también en responsabilidad por parte del padre.

Lo que hoy pretendemos hacer es un homenaje a todos los padres que son padres como el Padre celestial, aquellos que comprendieron que la ternura y el cariño no están limitados por la edad ni el sexo de los hijos; aquellos que dedican tiempo a sus hijos sin descuidar su trabajo; aquellos para quienes su familia es un valor que está por encima de cualquier otro; esos que son amigos sin olvidar que son padres; los que aman y corrigen; los que saben decir “sí”, pero también saben decir “no”. Aplaudimos a todos aquellos papás de quienes sus hijos pueden decir: “lo que tengo y lo que soy es lo que he recibido de papá, pues lo de él es mío y lo mío suyo.”

Felicitamos a los papás que fecundaron en el vientre, pero engendraron en su corazón. Los que sin miedo supieron cargar a sus criaturas con reciedumbre y ternura. Esos que son tan suficientemente machos como para besar a sus hijos cada vez que ganan o lloran de tristeza; a los que nunca les dio miedo la cursilería; los que fueron el primer caballo de sus niños cuando jugaban con ellos en su espalda. Esos son los padres que el mundo de hoy necesita. Los que gritan menos y oyen más, los que amenazan con vencer con la fuerza del amor y están para acompañar en el sufrimiento aun cuando no pedan hacer nada para evitarlo.

Rendimos homenaje a los padres-madres: los que cambian pañales, preparan teteros, bañan, limpian la cola, madrugan a preparar desayuno porque entendieron que la educación y el cuidado de los hijos es compartido. A esos padres que un día perdieron a su esposa por la muerte o el abandono y decidieron que ellos seguían siendo sus hijos y no hijos de la abuela.

Nuestro mundo, nuestra Iglesia, nuestro barrio, requiere de padres como el Padre del cielo. Ese es el modelo a seguir, a eso somos invitados.

JORNADA ANUAL DEL OBOLO DE SAN PEDRO

Tradición e Identidad Católica del Pueblo Colombiano

Ha iniciado la motivación en nuestro país para participar activamente en la Jornada del Óbolo de San Pedro 2007.

La Delegación de la Conferencia Episcopal de Colombia para el Óbolo de San Pedro ha realizado, con la de este año, 18 campañas para promover la colecta con ocasión de la solemnidad de los Apóstoles San Pedro y San Pablo. Ya se han distribuido en todas las jurisdicciones eclesiásticas del país los diversos instrumentos de publicidad pastoral, para promover en los fieles la necesidad de apoyar esta campaña que busca ayudar al Santo Padre para que él pueda extender su mano benefactora a los pueblos que sufren los rigores del hambre, la desnudez, el abandono y las tragedias naturales.

Según monseñor Guillermo Agudelo Giraldo, delegado nacional de la Conferencia Episcopal para el Óbolo de San Pedro, “esta es una campaña de carácter integral, de convicción, de oración, de adhesión y generosidad con el Santo Padre, y se realiza con el apoyo de cada uno de los obispos, con cada uno de los párrocos, con las comunidades religiosas y las instituciones de carácter eclesial.”

No obstante la difícil situación económica de Colombia, la campaña ha sido exitosa debido a la promoción que se hace desde el punto de vista de la evangelización y la catequización entorno al papel del Papa como centro de la unidad y de la caridad de la Iglesia Universal y, además, por la divulgación del carácter instrumental del Óbolo de San Pedro para suministrar al Papa los recursos de todos sus hijos (obispos, párrocos, sacerdotes, religiosos y fieles), para que cada uno –de acuerdo con su convicción y generosidad- aporte su ofrenda en la colecta nacional.

Según los informes financieros que presenta la oficina del Óbolo de San Pedro en nuestro país, se ha visto un aumento progresivo desde el año 2000, así: $607.733.814 (año 2000), $618.557.823 (año 2001), $663.683.586 (año 2002), $698.328.752 (año 2003), $720.114.257 (año 2004), $752.095.248 (año 2005) y la colecta del año anterior ascendió a los $832.697.852.

En los mismos años, el reporte que entrega la oficina del Óbolo de San Pedro sobre nuestra Arquidiócesis de Barranquilla es el siguiente: $15.851.900 (año 2000), $8.258.700 (año 2001), $18.333.900 (año 2002), $22.000.000 (año 2003), $15.004.100 (año 2004), $17.000.000 (año 2005) y $19.000.000 (año 2006)

Como podemos apreciar, este es un trabajo arduo y de mucha perseverancia y paciencia, pues para que la campaña llegue a todos los fieles católicos y personas de buena voluntad, es necesario que los señores obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y agentes de pastoral en general, estén convencidos de la motivación del Óbolo de San Pedro.

MENSAJE DE LA V CONFERENCIA GENERAL A LOS PUEBLOS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

El pasado 31 de mayo finalizó el principal acontecimiento eclesial de este año para Latinoamérica y el Caribe. Los obispos participantes emitieron el mensaje que transcribimos a continuación, válido para llevarlo a la reflexión personal y comunitaria.

Reunidos en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Concepción Aparecida en Brasil, saludamos en el amor del Señor a todo el Pueblo de Dios y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

Del 13 al 31 de mayo de 2007, estuvimos reunidos en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, inaugurada con la presencia y la palabra del Santo Padre Benedicto XVI.

En nuestros trabajos, realizados en ambiente de ferviente oración, fraternidad y comunión afectiva, hemos buscado dar continuidad al camino de renovación recorrido por la Iglesia católica desde el Concilio Vaticano II y en las anteriores cuatro Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Al terminar esta V Conferencia, les anunciamos que hemos asumido el desafío de trabajar para darle un nuevo impulso y vigor a nuestra misión en y desde América Latina y el Caribe.

1. JESÚS CAMINO, VERDAD Y VIDA
“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Juan 14,6)

Ante los desafíos que nos plantea esta nueva época en la que estamos inmersos, renovamos nuestra fe, proclamando con alegría a todos los hombres y mujeres de nuestro continente: Somos amados y redimidos en Jesús, Hijo de Dios, el Resucitado vivo en medio de nosotros; por Él podemos ser libres del pecado, de toda esclavitud y vivir en justicia y fraternidad. ¡Jesús es el camino que nos permite descubrir la verdad y lograr la plena realización de nuestra vida!

2. LLAMADOS AL SEGUIMIENTO DE JESÚS
“Fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con Él” (Jn 1,39)

La primera invitación que Jesús hace a toda persona que ha vivido el encuentro con Él, es la de ser su discípulo, para poner sus pasos en sus huellas y formar parte de su comunidad. ¡Nuestra mayor alegría es ser discípulos suyos! Él nos llama a cada uno por nuestro nombre, conociendo a fondo nuestra historia (cf. Jn 10,3), para convivir con Él y enviarnos a continuar su misión (cf. Mc 3,14-15). ¡Sigamos al Señor Jesús! Discípulo es el que habiendo respondido a este llamado, lo sigue paso a paso por los caminos del Evangelio. En el seguimiento oímos y vemos el acontecer del Reino de Dios, la conversión de cada persona, punto de partida para la transformación de la sociedad, y se nos abren los caminos de la vida eterna. En la escuela de Jesús aprendemos una “vida nueva” dinamizada por el Espíritu Santo y reflejada en los valores del Reino.

Identificados con el Maestro, nuestra vida se mueve al impulso del amor y en el servicio a los demás. Este amor implica una continua opción y discernimiento para seguir el camino de las Bienaventuranzas (cf. Mt 5,3-12; Lc 6,20-26). No temamos la cruz que supone la fidelidad al seguimiento de Jesucristo, pues ella está iluminada por la luz de la Resurrección. De esta manera, como discípulos, abrimos caminos de vida y esperanza para nuestros pueblos sufrientes por el pecado y todo tipo de injusticias. El llamado a ser discípulos-misioneros nos exige una decisión clara por Jesús y su Evangelio, coherencia entre la fe y la vida, encarnación de los valores del Reino, inserción en la comunidad y ser signo de contradicción y novedad en un mundo que promueve el consumismo y desfigura los valores que dignifican al ser humano. En un mundo que se cierra al Dios del amor, ¡somos una comunidad de amor, no del mundo sino en el mundo y para el mundo! (cf. Jn 15,19; 17,14-16).

3. EL DISCIPULADO MISIONERO EN LA PASTORAL DE LA IGLESIA
“ Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos ” (Mt 28,19)

Constatamos cómo el camino del discipulado misionero es fuente de renovación de nuestra pastoral en el Continente y nuevo punto de partida para la Nueva Evangelización de nuestros pueblos.

Una Iglesia que se hace discípula
De la parábola del Buen Pastor aprendemos a ser discípulos que se alimentan de la Palabra: “Las ovejas le siguen porque conocen su voz” (Jn 10,4). Que la Palabra de Vida (cf. Jn 6,63), saboreada en la Lectura Orante y la celebración y vivencia del don de la Eucaristía, nos transformen y nos revelen la presencia viva del Resucitado que camina con nosotros y actúa en la historia (cf. Lc 24,13-35). Con firmeza y decisión, continuaremos ejerciendo nuestra tarea profética discerniendo dónde está el camino de la verdad y de la vida; levantando nuestra voz en los espacios sociales de nuestros pueblos y ciudades, especialmente, a favor de los excluidos de la sociedad. Queremos estimular la formación de políticos y legisladores cristianos para que contribuyan a la construcción de una sociedad justa y fraterna según los principios de la Doctrina Social de la Iglesia.

Una Iglesia formadora de discípulos y discípulas
Todos en la Iglesia estamos llamados a ser discípulos y misioneros. Es necesario formarnos y formar a todo el Pueblo de Dios para cumplir con responsabilidad y audacia esta tarea. La alegría de ser discípulos y misioneros se percibe de manera especial donde hacemos comunidad fraterna. Estamos llamados a ser Iglesia de brazos abiertos, que sabe acoger y valorar a cada uno de sus miembros. Por eso, alentamos los esfuerzos que se hacen en las parroquias para ser “casa y escuela de comunión”, animando y formando pequeñas comunidades y comunidades eclesiales de base, así como también en las asociaciones de laicos, movimientos eclesiales y nuevas comunidades.

Nos proponemos reforzar nuestra presencia y cercanía. Por eso, en nuestro servicio pastoral, invitamos a dedicarle más tiempo a cada persona, escucharla, estar a su lado en sus acontecimientos importantes y ayudar a buscar con ella las respuestas a sus necesidades. Hagamos que todos, al ser valorados, puedan sentirse en la Iglesia como en su propia casa. Al reafirmar el compromiso por la formación de discípulos y misioneros, esta Conferencia se ha propuesto atender con más cuidado las etapas del primer anuncio, la iniciación cristiana y la maduración en la fe. Desde el fortalecimiento de la identidad cristiana ayudemos a cada hermano y hermana a descubrir el servicio que el Señor le pide en la Iglesia y en la sociedad. En un mundo sediento de espiritualidad y concientes de la centralidad que ocupa la relación con el Señor en nuestra vida de discípulos, queremos ser una Iglesia que aprende a orar y enseña a orar. Una oración que nace de la vida y el corazón y es punto de partida de celebraciones vivas y participativas que animan y alimentan la fe.

4. DISCIPULADO MISIONERO AL SERVICIO DE LA VIDA
“Yo he venido para tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn 10,10)

Desde el cenáculo de Aparecida nos disponemos a emprender una nueva etapa de nuestro caminar pastoral declarándonos en misión permanente. Con el fuego del Espíritu vamos a inflamar de amor nuestro Continente: “Recibirán la fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre Ustedes, y serán mis testigos… hasta los confines de la tierra” (Hch 1,8)

En fidelidad al mandato misionero
Jesús invita a todos a participar de su misión. ¡Que nadie se quede de brazos cruzados! Ser misionero es ser anunciador de Jesucristo con creatividad y audacia en todos los lugares donde el Evangelio no ha sido suficientemente anunciado o acogido, en especial, en los ambientes difíciles y olvidados y más allá de nuestras fronteras.

Como fermento en la masa
Seamos misioneros del Evangelio no sólo con la palabra sino sobre todo con nuestra propia vida, entregándola en el servicio, inclusive hasta el martirio. Jesús comenzó su misión formando una comunidad de discípulos misioneros, la Iglesia, que es el inicio del Reino. Su comunidad también fue parte de su anuncio. Insertos en la sociedad, hagamos visible nuestro amor y solidaridad fraterna (cf. Jn 13,35) y promovamos el diálogo con los diferentes actores sociales y religiosos. En una sociedad cada vez más plural, seamos integradores de fuerzas en la construcción de un mundo más justo, reconciliado y solidario.

Servidores de la mesa compartida
Las agudas diferencias entre ricos y pobres nos invitan a trabajar con mayor empeño en ser discípulos que saben compartir la mesa de la vida, mesa de todos los hijos e hijas del Padre, mesa abierta, incluyente, en la que no falte nadie. Por eso reafirmamos nuestra opción preferencial y evangélica por los pobres. Nos comprometemos a defender a los más débiles, especialmente a los niños, enfermos, discapacitados, jóvenes en situaciones de riesgo, ancianos, presos, migrantes. Velamos por el respeto al derecho que tienen los pueblos de defender y promover “los valores subyacentes en todos los estratos sociales, especialmente en los pueblos indígenas” (Benedicto XVI, Discurso Guarulhos No.4). Queremos contribuir para garantizar condiciones de vida digna: salud, alimentación, educación, vivienda y trabajo para todos.

La fidelidad a Jesús nos exige combatir los males que dañan o destruyen la vida, como el aborto, las guerras, el secuestro, la violencia armada, el terrorismo, la explotación sexual y el narcotráfico. Invitamos a todos los dirigentes de nuestras naciones a defender la verdad y a velar por el inviolable y sagrado derecho a la vida y la dignidad de la persona humana, desde su concepción hasta su muerte natural. Ponemos a disposición de nuestros países los esfuerzos pastorales de la Iglesia para aportar en la promoción de una cultura de la honestidad que subsane la raíz de las diversas formas de violencia, enriquecimiento ilícito y corrupción. En coherencia con el proyecto del Padre creador, convocamos a todas las fuerzas vivas de la sociedad para cuidar nuestra casa común, la tierra, amenazada de destrucción. Queremos favorecer un desarrollo humano y sostenible basado en la justa distribución de las riquezas y la comunión de los bienes entre todos los pueblos.

5. HACIA UN CONTINENTE DE LA VIDA, DEL AMOR Y DE LA PAZ
“En esto todos conocerán que son discípulos míos” (Jn 13,35)

Nosotros, participantes en la V Conferencia General en Aparecida, y junto con toda la Iglesia “comunidad de amor”, queremos abrazar a todo el continente para transmitirles el amor de Dios y el nuestro. Deseamos que este abrazo alcance también al mundo entero.

Al terminar la Conferencia de Aparecida, en el vigor del Espíritu Santo, convocamos a todos nuestros hermanos y hermanas, para que, unidos, con entusiasmo realicemos la Gran Misión Continental. Será un nuevo Pentecostés que nos impulse a ir, de manera especial, en búsqueda de los católicos alejados y de los que poco o nada conocen a Jesucristo, para que formemos con alegría la comunidad de amor de nuestro Padre Dios. Misión que debe llegar a todos, ser permanente y profunda. Con el fuego del Espíritu Santo, avancemos construyendo con esperanza nuestra historia de salvación en el camino de la evangelización, teniendo en torno nuestro a tantos testigos (cf. Hb 12,1), que son los mártires, santos y beatos de nuestro continente. Con su testimonio nos han mostrado que la fidelidad vale la pena y es posible hasta el final.

Unidos a todo el pueblo orante, confiamos a María, Madre de Dios y Madre nuestra, primera discípula y misionera al servicio de la vida, del amor y de la paz, invocada bajo los títulos de Nuestra Señora Aparecida y de Nuestra Señora de Guadalupe, el nuevo impulso que brota a partir de hoy en toda América Latina y el Caribe, bajo el soplo del nuevo Pentecostés para nuestra Iglesia a partir de esta V Conferencia que aquí hemos celebrado.

En Medellín y en Puebla terminamos diciendo “CREEMOS”. En Aparecida, como lo hicimos en Santo Domingo, proclamamos con todas nuestras fuerzas: CREEMOS Y ESPERAMOS.

Esperamos… Ser una Iglesia viva, fiel y creíble que se alimenta en la Palabra de Dios y en la Eucaristía... Vivir nuestro ser cristiano con alegría y convicción como discípulos-misioneros de Jesucristo... Formar comunidades vivas que alimenten la fe e impulsen la acción misionera... Valorar las diversas organizaciones eclesiales en espíritu de comunión... Promover un laicado maduro, corresponsable con la misión de anunciar y hacer visible el Reino de Dios... Impulsar la participación activa de la mujer en la sociedad y en la Iglesia... Mantener con renovado esfuerzo nuestra opción preferencial y evangélica por los pobres... Acompañar a los jóvenes en su formación y búsqueda de identidad, vocación y misión, renovando nuestra opción por ellos... Trabajar con todas las personas de buena voluntad en la construcción del Reino... Fortalecer con audacia la pastoral de la familia y de la vida... Valorar y respetar nuestros pueblos indígenas y afrodescendientes... Avanzar en el diálogo ecuménico “para que todos sean uno”, como también en el diálogo interreligioso... Hacer de este continente un modelo de reconciliación, de justicia y de paz... Cuidar la creación, casa de todos en fidelidad al proyecto de Dios... Colaborar en la integración de los pueblos de América Latina y el Caribe.

¡Que este Continente de la esperanza también sea el Continente del amor, de la vida y de la paz!
Aparecida – Brasil, 29 de Mayo de 2007

DEFENSA CIVIL COLOMBIANA: "INDULGENCIAS PARA EL CIELO"

En estos tiempos pareciera que han quedado rezagados los modales, las sanas costumbres y la buena educación, pilares fundamentales para una excelente cultura ciudadana. Paredes rayadas, monumentos públicos llenos de firmas, gente que arroja basura a la calle y a los arroyos, sitios importantes que se convierten en orinales públicos, son actitudes que atentan contra el desarrollo urbano de nuestras ciudades y pueblos.

La Defensa Civil Colombiana lleva 40 años promoviendo el cuidado de lo público en diferentes ciudades del país, teniendo como objetivo ayudar a reconstruir no sólo las pérdidas que generan los desastres naturales sino también el tejido social de los colombianos, ganando así indulgencias para el cielo. Como entidad social al servicio de los colombianos, desarrolla planes de movilización nacional y acción social conjuntamente con otros organismos del Estado.

Son muchas las estrategias que ha estipulado desarrollar la Defensa Civil a través de su plan estratégico 2007-2010 que le permita convertirse en una organización líder, moderna, relacionada nacional e internacionalmente con otros organismos de socorro. “Estos objetivos estratégicos tienen sus metas, tienen sus tareas y tienen sus responsables; estamos en un plan de relanzamiento de esta nueva Defensa Civil”, dijo a Kairós el General Jairo Duván Pineda Niño, director nacional de la Defensa Civil, quien estuvo de visita en la Curia Arzobispal junto con el director para el Atlántico, Mayor Rodrigo Pérez Manzano, informando sobre los nuevos proyectos de la institución.

En esta campaña, el organismo de socorro hace una invitación a todos los estamentos sociales y a todas aquellas personas que se preocupan por mantener en buen estado su ciudad y ayudar a los más necesitados a formar un gran ejército sin armas. “Volquémonos a ayudar a recomponer este país, pensando que podemos hacer mucho por el pueblo colombiano, para que todas las personas voluntarias que se encuentran con nosotros ganen indulgencias para el cielo”, reiteró el General Pineda.

Instituciones como la Defensa Civil nos enseñan que vale la pena pensar en los demás y en el compromiso que tenemos con la comunidad a la que pertenecemos. ¡Cuidemos lo público! ¡Seamos hermanos!

PARROQUIAS: AYER Y HOY DE LA FE

EN MEDIO DE LA INDUSTRIA Y EL RUIDO:
UNIDAD PASTORAL SAN JUDAS TADEO

En todo el corazón de la Vía 40 con la Calle 85 se encuentra un hermoso templo que, bajo la protección de San Judas Tadeo, sirve espiritualmente desde hace 33 años a los habitantes de los barrios Siape, San Salvador y Las Flores. Fue declarado Vicaría parroquial el 24 de agosto de 1974 por decreto numero 627, firmado por Monseñor Germán Villa Gaviria, y elevado a la categoría de parroquia el 3 de marzo de 1982.

Tiene esta parroquia una particularidad especial y es que a sus alrededores se encuentra gran parte de la industria de Barranquilla, es decir, una parroquia que debe convivir en medio del ensordecedor ruido de camiones y tractomulas que continuamente circulan casi pisando el anden de la Iglesia. Igualmente, los potentes equipos de sonido de cuatro estaderos que se encuentran instalados frente a la iglesia, y como si lo anterior fuera poco, le toca al sacerdote y sus feligreses inhalar día y noche toda la contaminación que producen las distintas fábricas e industrias del sector, sin dejar a un lado los desagradables olores que continuamente se sienten y que acompañan también día y noche a todos los residentes de Siape y sus alrededores.

Lo anterior indica que nuestra iglesia católica debe estar en todos los lugares del mundo por difíciles que estos sean. En medio, entonces, de esta particularidad, surge una comunidad integrada por gentes de muy escasos recursos económicos, muy honrados, trabajadores, pero sobre todo muy creyentes y firmes en la fe de Cristo el Señor Jesús. En su mayoría son personas que viven de la pesca, son trabajadores del agua, que cada día antes de salir el sol ellos ya están en sus artesanales canoas llenos de ilusiones y con mucha alegría, tirando sus redes en el Río Magdalena para sacar los peces que les proporcionarán el alimento diario a ellos y sus familias. Muchas veces cayendo la tarde, estos alegres pescadores regresan a sus hogares tristes y acongojados con sus redes vacías.

Otra parte vive del reciclaje diario, claro que existen los que trabajan en las industrias y algunos empleados, pero su gran mayoría son gente que tienen muchas necesidades económicas por resolver, y esto ha sido tema permanente en la historia de estos barrios. Basta recordar las grandes e históricas jornadas que en contra de la pobreza y tratando de llamar la atención de las autoridades y dirigentes, libraba en estos marginados sectores su primer párroco el padre Mario Luján Estrada, quien organizó la comunidad, puso en marcha la vida parroquial en el sector y como punto de partida para la redención y promoción de los habitantes de tan marginados barrios, creó un colegio que por mucho tiempo funcionó, educando y formando los jóvenes, quienes gracias a esta iniciativa hoy son personas de bien; nadie que se preocupe por la historia eclesiástica de Barranquilla podrá olvidar esta época de varios sacerdotes de la Arquidiócesis encabezados por el padre Mario Luján, luchando por los pobres en los barrios marginados de la ciudad: era el comienzo entonces de la parroquia de San Judas Tadeo.

Su templo, inicialmente construido con madera y latas, era muy pequeño y por eso debió ser trasladado a otro lugar un poco más amplio. Es el sitio donde hoy se encuentra. Al entrar encontramos un templo muy bello con amplias naves, muy bien decorado, buena iluminación, abanicos suficientes, aseado y confortable, altar de mármol y en el centro una gigantesca imagen de Jesús crucificado; a un lado la capilla del Santísimo, digna morada del Señor en donde la feligresía pasa horas enteras conversando con Jesús Sacramentado.

Este templo en alguna ocasión fue declarado por Monseñor Germán Villa Gaviria, como santuario de San Judas Tadeo, y en efecto allí se construyó un lugar muy agradable para la veneración del milagroso santo. Los miércoles, el templo es visitado por muchos devotos que acuden de distintas partes de la ciudad, el departamento y de otros lugares del país; este especial día se realiza una Eucaristía solemne y se hace la hora santa, donde los devotos peregrinos de San Judas elevan sus oraciones al Señor y piden la intercesión del santo para sus necesidades personales y de familia.

Varios son los sacerdotes que han trabajado pastoralmente en esta parroquia. Mario Luján, como su primer párroco; Juan de Jesús Serna, que le dio continuidad al colegio; Manuel Marchena, de muy grata recordación por sus muchas innovaciones en el templo, por sus famosas semanas santas y por su capacidad de oratoria; Gerardo Cardona, promotor y fundador de la unidad pastoral María Reina del Mar que hoy se encuentra en construcción; Luis Pulgarín, sabio, prudente y conciliador; Ovidio Mendoza, reconstructor de la comunidad; y Janer Pacheco, joven, muy dinámico, duró poco tiempo.

LA PARROQUIA HOY
Al frente de los destinos espirituales de la unidad pastoral San Judas Tadeo, se encuentra hoy el sacerdote antioqueño Marco Fidel Meza Valencia, quien realiza un trabajo pastoral muy especial en este marginado y complejo sector, conformado por los barrios: Siape, San Salvador, Balcones y Casas de San Marino, con una población aproximada de 7 mil habitantes. Dice el padre Mesa que cuenta con una feligresía que responde positivamente a las iniciativas que él propone para caminar como comunidad organizada. Tiene en su parroquia grupos de apostolado muy bien cimentados en la fe y que unidos trabajan para sacar adelante el plan de nueva evangelización proyectado por el señor Arzobispo para toda la Arquidiócesis.

Se han creado 11 sectores y en cada uno de ellos existe un seglar responsable para la realización de las asambleas familiares y su organización pastoral; existen los mensajeros, los ministros que ayudan a los enfermos, los ministros de la palabra y de la eucaristía, los coros, los monaguillos y todo un equipo de fieles que siempre se encuentran dispuesto para el caminar y el crecimiento de toda la comunidad. Diariamente se celebra la Eucaristía a las 7:00 p.m., los sábados a las 6:00 p.m. y los domingos a las 8:00 y 11:00 a.m., y a las 6:00 p.m.

A su llegada como párroco de este sector, el padre Marco Fidel encontró muchas dificultades que debió ir resolviendo lentamente, como: el arreglo de la casa parroquial, muchas mejoras en el templo y mucho diálogo con la comunidad que se encontraba un poco apática por los múltiples problemas que ya mencionamos al comienzo de esta crónica (el ruido producido por los equipos de sonido de los estaderos vecinos, que no dejaban celebrar ningún acto litúrgico). El padre Meza no quiso pelear con ellos, más bien los llamó, conversó y les dijo que no tenían que apagar sus equipos, simplemente que en las horas de las celebraciones les bajaran el volumen; los propietarios aceptaron y se convirtieron en amigos y feligreses de la parroquia hasta el punto que cuando hay mucha asistencia a misa, ellos prestan sus sillas para que la gente este cómoda.

Muchos proyectos tiene en mente el padre Marco Fidel, entre ellos la construcción de una nueva casa cural que ya se encuentra en marcha y la motivación en la parte espiritual de todos los sectores de la unidad pastoral.

¿POR QUÉ HAY CATOLICOS QUE DEJAN LA IGLESIA Y SE VA N A OTRAS CONFESIONES?

SECTAS, GRUPOS NO CRISTIANOS Y PRÁCTICAS SEUDO-RELIGIOSAS
Parte VI

Por CLOTARIO HEMER CERVANTES, Pbro.
Párroco Unidad Pastoral Santísima Trinidad


La Conferencia Episcopal Colombiana publicó en 1994 un estudio titulado “Sectas y grupos religiosos no cristianos. Guía Pastoral. De esteestudio he tomado los cuadros de esta entrega. El término sectas designa confesiones religiosas derivadas de los tres grandes grupos que mencionamos en el artículo anterior, es decir, luteranos, calvinistas y anglicanos, y con el término grupos religiosos se refiere a confesiones religiosas que nada tienen que ver con el cristianismo.

DENOMINACIONES PRESENTES EN COLOMBIA

SECTAS
1. Evangélicos
2. Pentecostales
3. Adventistas
4. Cruzada estudiantil y profesional Alfa y Omega
5. Cruzada Cristiana
6. Cuadrangulares
7. Trinitarios
8. Asamblea de Dios
9. Alianza Cristiana
10. Luz Divina
11. El Profeta
12. Iglesia de Jesucristo
13. Arca de Salvación
14. Unión Misionera
15. Luz del Mundo
16. Las Buenas Nuevas
17. Iglesias Unidad
18. Movimiento Misionero Mundial
19. Iglesia de Cristo Científico
20. Testigos de la Luz
21. Asamblea de los Hijos de Dios
22. Interamericanos
23. Aleluya
24. Misión Suramericana
25. Alianza Misionera
26. Hermanos encostalados
27. Primitivos
28. Iglesia Bíblica del Hogar
29. Iglesia Macedonia
30. Lavatistas
31. Niños de Dios (Familia del Amor)
32. Laváticos
33. Iglesia Panamericana
34. Iglesia Wesleyana
35. Príncipes de la Paz
36. Ágapes
37. Nuevas Tribus
38. Gregorianos
39. Iglesia de los Siete Días
40. Iglesia de Dios Universal
41. Dios es amor
42. Iglesia de Cristo
43. Hermanos de Cristo
44. Unidad Estrella
45. Iglesia del Nuevo Pacto
46. Cristianos Arrepentidos
47. Misión Mundial
48. El Monte de los Olivos
49. Iglesia Apostólica de Jesucristo
50. Iglesia Nueva Apostólica
51. Iglesias Unidas
52. Templo de la Sabiduría
53. Carismáticos Disidentes
54. Belén de Colombia
55. Jesús solo
56. Iglesia Cristiana de Colombia
57. Discípulos de Cristo
58. Los Iluminados
59. Movimiento Cristiano Universal de Colombia
60. Iglesia Misionera Latinoamericana
61. Iglesia Cristiana Filadelfia

GRUPOS RELIGIOSOS NO CRISTIANOS
1. Testigos de Jehová
2. Gnósticos
3. Mormones
4. Estudios Astrales
5. Hare Krishna
6. Mitas en Aarón
7. Rosacrucistas
8. Budistas
9. Tradición Arhuaca
10. Teosofistas
11. Meditación Trascendental
12. Fe Baha´i
13. Bramanes
14. Kir Par Sin
16. Alfalit
17. Yoguistas de la Gran Fraternidad

PRÁCTICAS SEUDO-RELIGIOSAS
1. Espiritistas
2. Brujería
3. Curanderos
4. Hechicería
5. Talismanes
6. Magia Negra
7. Médicos Invisibles
8. Regina 11

“La Conferencia Episcopal Colombiana, por medio de la sección Ecumenismo y Diálogo Interreligioso, realizó una investigación nacional sobre el fenómeno de las “Sectas” y de los “Grupos religiosos no cristianos en todo el territorio nacional” (Guía Pastoral p.25) La técnica de la investigación consistió en una encuesta a obispos, sacerdotes, religiosos comprometidos en la pastoral y laicos, en total 5.511 encuestados de todo el país. La finalidad de la encuesta era averiguar qué sectas y grupos religiosos no cristianos había en las jurisdicciones de los encuestados. El resultado de esa investigación, con un análisis bastante completo de este fenómeno religioso se publicó en l994 en un libro titulado “Sectas y grupos religiosos no cristianos - Guía Pastoral. Conferencia Episcopal de Colombia”. De esta publicación hemos tomado los datos que presentamos hoy. Sin duda que desde que apareció este estudio hasta el día de hoy han aparecido muchas otras sectas en Colombia.

EL RINCON DE PABLITO

1er. Congreso Infantil
“Niños y Niñas Discípulos y Misioneros de Jesús”

Por Pablito
La Pastoral Infantil y las Obras Misionales Pontificias de la Arquidiócesis de Barranquilla han organizado el primer Congreso “Niños y niñas discípulos y misioneros de Jesús”, con el fin de vivir y analizar la situación pastoral de la niñez en el Atlántico.

Este Congreso se llevará a cabo los días 22, 23 y 24 de junio, en el coliseo del Colegio San José de Barranquilla.

Si eres miembro activo del movimiento infantil de tu parroquia, haces parte de un grupo infantil en tu colegio o en una de las diócesis hermanas de la Costa, o simplemente quieres participar en este Congreso, dile a tus papitos que la inscripción tiene un valor de 15 mil pesos que pueden cancelarse en la parroquia más cercana, en la oficina de comunicaciones de la Curia o en la oficina de Obras Misionales ubicada en la Casa Mariana (Cra. 50 No. 53-68. Teléfono: 3793316)

Serán tres maravillosos días de actividad, integración, juegos, dinámicas y enseñanzas, que nos permitirán vivir una experiencia amistosa en acción de gracias a nuestro amigo Jesús.

“La importancia de realizar actividades como esta es conseguir que los niños se acerquen a la Iglesia, para que se conviertan en los misioneros que anuncian la Palabra de Dios y den esperanza a las personas que necesitan de Él y que no han aprendido a escucharlo”, dijo a Kairós la hermana Micheline Towano, directora de las Obras Misionales en nuestra Arquidiócesis y coordinadora del Congreso.

Durante el Congreso, el Padre Edward Utria nos reforzará a todos los niños asistentes el tema de la quinta conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, donde el Papa Benedicto XVI invitó a que nos descubramos como discípulos y misioneros de Cristo.

Además, cada grupo apostólico presentará un informe de los objetivos que han conseguido desde que iniciaron y, así, todos los niños y las niñas que asistamos nos vamos a dar cuenta que la Iglesia siempre nos tiene muy presentes en la evangelización.

¡Chao, nos vemos en el Congreso!

GUILLO EL MONAGUILLO

La Eucaristía
Continuamos con el estudio de los sacramentos. Así que dediquemos estas líneas a la Eucaristía. La Misa está organizada en dos grandes partes: La liturgia o mesa de la Palabra y la liturgia o mesa de la Eucaristía. El Señor nos alimenta con su palabra y luego nos alimenta con su Cuerpo y su Sangre.

Recordemos, las partes de la misa son: Liturgia de la Palabra y Liturgia de la Eucaristía. Fácil, ¿verdad?

¡Hasta la próxima!

miércoles, junio 06, 2007

GANADORES CONCURSO DE CUENTO

Del concurso de cuento sobre el valor de la responsabilidad que adelantó Kairós con el apoyo el Editorial Norma, resultó ganador el que escribió Andrea Carolina Alandete Rodríguez, de once grado del Colegio Eucarístico de la Merced. En el segundo lugar se ubicó María José Palma, estudiante de la Institución Educativa Julio Pantoja Maldonado, del municipio de Baranoa, y el tercer puesto lo ganó Laura Noriega Canchano, estudiante de quinto grado del Colegio Comfamiliar del Atlántico. Las tres ganan libros obsequiados por Editorial Norma.

El cuento ganador:

MEJOR ESTUDIAR… CON RESPONSABILIDAD

Por ANDREA CAROLINA ALANDETE RODRÍGUEZ
Estudiante del Colegio Eucarístico de la Merced

Esta es, queridos compañeros, la increíble y veraz historia del estudiante Juan y su padre mensajero.

Era el día viernes 15 del año 2006. El lugar, la esquina de la Calle Murillo con la Carrera 8. El sitio no podía estar más congestionado. Parecía que se hubieran confabulado todos los obstáculos posibles en un solo lugar; la avenida estaba intransitable porque las obras de Transmetro habían obligado a circular en ambos sentidos por una sola calzada, en vista que la otra había sido rota para las obras de adecuación de nuevos carriles necesarios para el futuro del sistema vial. Era viernes en la tarde, para colmo día de quincena, víspera de inicio de la novena de navidad y día de pago de primas y liquidaciones de fin de año. En fin, la locura. Y sólo quedaba una hora para vencerse el plazo de hacer posible realizar un sueño.

Juan, el hijo mayor de tres hermanos, acababa de graduarse de bachiller y se presentó a Medicina en la Universidad del Estado. Por fortuna pasó los dos exámenes de admisión y ya se podía matricular. Hernando, su padre, era un mensajero que andaba motorizado y que siempre se había caracterizado por su rectitud y cumplimiento. Hernando pidió un adelanto de su prima de fin de año para pagar la matrícula de Juan, pero la aprobación de este se demoró más de lo esperado y hasta ese entonces, a la 1:30 p.m., que era el último día de matrículas, le entregaron el dinero. Para no perder el cupo, tenían que consignar en el banco antes de las 3:00 p.m.; de manera que, padre e hijo, salieron rápidamente en la moto de Hernando rumbo a la sucursal bancaria, con tan mala suerte que se encontraron en el camino con el terrible trancón. La única manera de llegar a tiempo era haciendo más de un atajo, andando en contravía y subiéndose a los andenes, a lo cual Hernando, a pesar de las súplicas de su hijo Juan, no se atrevía a realizar.

El tiempo seguía pasando y el trancón nada que se descongestionaba. Juan le insistía a su padre en que hicieran algo rápido para poder llegar a tiempo al banco y cancelar el cupo de la universidad. Hernando, por su parte, no daba su brazo a torcer y aunque sabía del anhelo que su hijo tenía de estudiar en la universidad y él de verlo realizando su sueño, no quería correr riesgos innecesarios que pudieran traerle contratiempos o problemas mayores. Además, nada aseguraba que aún así pudiera llegar a tiempo al banco. Sólo entonces, en un instante de claridad mental que sólo el sentido de responsabilidad da a una persona en medio de la angustia, a Hernando se le ocurrió comunicarse telefónicamente con su empresa, explicándoles la situación por la que estaba pasando. A pesar de que le conocían por su alto sentido de responsabilidad, Hernando quiso reafirmar la situación de emergencia que vivía en ese instante, enviando por su teléfono celular a la central telefónica de su empresa a través del sistema de bluetooth una fotografía del enorme trancón que se veía en el lugar. En la compañía no la consideraban necesaria, creían en la palabra de Hernando. Cuando él les solicitó que lo ayudaran en la emergencia enviando con otro mensajero a cancelar a la sucursal del banco más cercana el valor de la matrícula de su hijo, el gerente no lo dudó ni un solo instante. Era suficiente el alto grado de responsabilidad de su empleado para confiar en él y ayudarle en la situación que estaba viviendo.

Hernando envió los datos que necesitaba, el otro mensajero salió a consignar al banco, y él y su hijo pudieron esperar tranquilos a que el trancón se disolviera. Cuando el reloj del banco marcó las 3:00 p.m., hacía dos minutos que Juan, el hijo del mensajero Hernando, había asegurado su cupo en la universidad. Gracias a la responsabilidad de su padre, su sueño iba a hacer realidad.