lunes, febrero 02, 2009

Creciendo juntos en la fe.


Gracias al apoyo constante del periódico KAIRÓS, la Arquidiócesis de Barranquilla y el Pueblo de Dios en el Atlántico confirman su compromiso con la evangelización creciendo juntos en la fe.

Hace ocho años, al iniciar el nuevo proceso pastoral en este departamento de la costa norte de Colombia se vio la necesidad de crear una herramienta de comunicación que sirviera como gran apoyo para mostrar el plan de evangelización propuesto en la Arquidiócesis.

La historia comienza con la inquietud de monseñor Rubén Salazar de traer un periódico a nuestra Iglesia particular con el fin de llegar de una manera distinta a la que ya se venía trabajando. KAIRÓS es la concreción de esa propuesta del nuevo Arzobispo quien llegaba con ideas renovadas para la fe católica atlanticense.

KAIRÓS llega a su edición 200 combinando su compromiso con la evangelización, calidad en todos sus artículos y la responsabilidad de llegar cada vez más a todos aquellos que necesitan del mensaje de la Buena Nueva de Dios.

El trabajo periodístico que se hace quincenalmente con la colaboración de obispos, sacerdotes, religiosas, laicos, entre otros, es sin duda el mayor tesoro que existe en el desarrollo de este medio de comunicación.

Un proceso con mucho progreso
En junio del año 2000, cuando sale el primer ejemplar del periódico arquidiocesano, se inicia con ocho páginas. Es en esta oportunidad cuando el Arzobispo Rubén Salazar escribió el primer editorial haciendo alusión a las palabras del Papa Juan Pablo II: “Es necesario que la Iglesia afronte con entusiasmo todo los nuevos retos medios en el campo de la evangelización”. Si bien es cierto que un periódico católico era una novedad en el Atlántico, también lo era la necesidad para el trabajo que se estaba haciendo y el que iniciaría a partir del PDR/E.

Esas ocho páginas pasaron de inmediato, en su tercera entrega al público, a doce; la gran acogida entre todos los lectores no se hizo esperar. Una a una fueron surgiendo las secciones que ahora conocemos y que captan la atención de los católicos en nuestro departamento.

En menos de tres meses ya KAIRÓS, que comenzó como un periódico mensual, salía quincenalmente y tenía 16 páginas en las que se condensaban gran parte de la vida pastoral de la Arquidiócesis de Barranquilla.

Un año después este medio de comunicación ya contaba con un espacio para los niños, jóvenes y la lectura de la palabra en familia. Pablito, Jóvenes en Acción y Asambleas Familiares, fueron despertando el interés a nuevos públicos, a los fieles que quizás nunca habían escuchado nada del periódico.

Así mismo, también en julio del año 2001 sale al público la primera separata llamada “¡Dios te salve María!” en honor a la fiesta de la Virgen del Carmen. De esta manera comenzó una etapa en la que KAIRÓS trasciende las fronteras de su objetivo y lleva un valor agregado a los fieles católicos, este fue el inicio para que vinieran después la separata de Semana Santa y la más solicitada por todos, la separata de la Novena de Navidad.

Con la edición número 52 del 22 de septiembre de 2002, KAIRÓS llegó con más información y más páginas para seguir con todo su trabajo pastoral desde la comunicación; se alcanzaron las 20 páginas, cantidad que aún se conserva y que dentro de poco esperamos sean superadas con una nueva cifra.

Una herramienta con herramientas
Ya es normal esperar los primeros días de cada mes el afiche del valor arquidiocesano y las cartas a la familia que dirige monseñor Rubén Salazar a todos los atlanticenses. Actualmente se vive un compromiso que irradia e invita a las demás personas para que sientan el trabajo pastoral como una responsabilidad de todos y no sólo de los Obispos y Presbíteros.

KAIRÓS es sin duda una experiencia de fe que se ve representada en el interés de los fieles por conocer cada vez más sobre su Iglesia Particular y experimentar un proceso de formación en la Palabra por medio de todos sus artículos, los cuales son encaminados en historias de vida, en el estudio de la Palabra, en el pasado de nuestras unidades pastorales, el análisis del documento de Aparecida, en el acontecer nacional e internacional, entre muchas secciones más.

El compromiso con la fe seguirá vivo
En la actualidad KAIRÓS cuenta con un total de veinte páginas a todo color con secciones variadas y siempre con las puertas abiertas a todos los católicos que quieran participar y continuar Creciendo juntos en la fe.

Lo que continúa para el periódico KAIRÓS es evolucionar de acuerdo a las necesidades propias de la labor protagónica de la Iglesia Católica en el mundo, buscando que la filosofía de ser un medio para la evangelización siga siendo el centro de nuestro quehacer periodístico e informativo. Todo esto se hará posible empleando de una manera acertada las herramientas tecnológicas y mediáticas que ofrecen los nuevos tiempos, en coherencia con el mensaje de Salvación de Jesús que mantiene viva la fe de nuestro pueblo.

Parroquias: Ayer y Hoy de la fe

Unidad Pastoral la Medalla Milagrosa.
Generosidad y esfuerzo, importantes para mantener la fe

Por Julio Giraldo*
La urbanización Soledad 2000, jurisdicción del municipio de Soledad, en el año 1.983 solo contaba con tres cuadras y seis familias; lentamente fueron llegando, desde distintos sitios del país, más personas que compraban sus casas que para la época tenían un costo de 8000 mil pesos y se pagaban en módicas cuotas mensuales; sus urbanizadores, la firma constructora Martinete de la familia Polidoro Plata, muy católicos por cierto, desde un comienzo reservaron una enorme bodega en donde guardaban los materiales de construcción para que sirviera como capilla provisional y en donde podrían celebrar la Santa Misa dominical los sacerdotes que desde Malambo querían atender espiritualmente el naciente barrio. Las señoras Guillermina Güillín de Lopera, Eleotilde Serrano, Juanita Castro, Marlene Ramos, Josefina de Vega y Gladis Lara, eran las más interesadas de que en su urbanización no faltara la Eucaristía dominical y se encargaban con mucho amor de mantener limpia la bodega y recibir siempre al sacerdote; la misa dominical fue motivando al grupo inicial de señoras, se unieron otras más que querían tomar en serio el proyecto de comunidad eclesial; realizaron actividades y con lo producido se compraron los primeros libros y ornamentos.

Más adelante, el padre Guillermo Robles, quien era párroco de Carrizal, se hace cargo de la orientación y dirección de esta naciente comunidad; era ya una comunidad muy activa y sedienta de Dios pero no era parroquia; no contaba con sacerdote de planta, ni tenía una capilla digna para sus celebraciones. El padre Robles, pensando cómo suplir al menos lo referente al sacerdote, decidió un día llevar a un joven venezolano al barrio a quien presentó ante la comunidad como el hermano Abel, el que desde ese momento los estaría acompañando en el proceso eclesial; el joven comenzó su trabajo, ayudó a la conformación de grupos como la hermandad del Sagrado Corazón de Jesús, animó mucho la comunidad y la fue preparando en la fe; en el año 1985 la firma constructora decide entregar definitivamente la bodega a la comunidad para que la adecúe convenientemente y la conviertan en capilla, y es el mismo doctor Rodolfo Plata quien coloca las primeras baldosas y construye un rústico altar de cemento; este gesto de los constructores hace que toda la comunidad se motive y siga trabajando en la consecución de fondos para comprar bancas y la imagen de la Medalla Milagrosa, sugerida por la Señora Guillermina quien hizo todo lo que estuvo a su alcance para promocionar la devoción entre la feligresía con el fin de que, cuando se creará la parroquia, llevará este nombre.

La idea fue bien recibida por toda la comunidad. En esos momentos el hermano Abel continuó con la comunidad y es él quien organiza el trabajo pastoral, hace la celebración de la Palabra los días de semana y recibe a los sacerdotes que dominicalmente celebran la Eucaristía; su trabajo infundió seguridad y se ganó la confianza y aprecio de la feligresía; dicen las distinguidas damas del barrio, las mismas que lo invitaban como comensal de honor a sus casas -ocasión para la cual preparaban exquisitas viandas-, que era un joven bien parecido, elegante, de buenos modales y muy refinado; sus predicaciones llegaban al corazón de los feligreses, daba buenos consejos y sacaba con la solemnidad y honores del caso todas las procesiones del año incluyendo las de Semana Santa; unos lo llamaban diácono Abel, otros padre Abel, otros hermano Abel y los más incrédulos simplemente Abel; lo cierto del caso es que un día se descubrió que ni era Diácono, ni tenía ninguna orden o título eclesial, no era ni siquiera seminarista, simplemente era un hermano en la fe, pero la comunidad no se sintió engañada y al contrario, lo recuerdan como un buen hombre que dio ejemplo de vida cristiana y supo guiarlos en sus inicios.

En el año 1986 llega a colaborar en la obra el inolvidable sacerdote Augusto Ovalle, quien entrega unos meses después al padre Álvaro López y este, a su vez, en el año 1987, hace entrega al padre Arturo Barros Ortegón, sacerdote que desde la parroquia de Cristo Rey, donde era párroco, le corresponde recoger todo el trabajo pastoral de sus antecesores colaboradores para organizar y preparar la comunidad con el fin de iniciar su vida eclesial como parroquia. Vigoriza los grupos, mejora las condiciones del templo, construye la casa cural y todo queda listo para que monseñor Félix María Torres Parra firmara el decreto No. 1121 del 24 de enero de 1991, creando la parroquia de la Medalla Milagrosa; más adelante, el 27 de noviembre de 1993, el templo es consagrado solemnemente por el mismo Arzobispo Félix y varios sacerdotes de nuestra Iglesia particular. En 1995 un nuevo sacerdote asume este rebaño, es el padre Ovidio Mendoza quien con su sencillez, cariño y sabiduría se entrega por completo a su ministerio guiando y santificando a la comunidad. Para el año 2000 asume como su tercer párroco el joven y dinámico sacerdote Luís Angulo Batista, él debió transformar y crear las nuevas estructuras del proyecto pastoral de nueva evangelización diseñado por monseñor Rubén Salazar Gómez; fueron 6 años de arduo trabajo dentro del cual no sólo puso en marcha el nuevo plan pastoral sino que también remodeló la plazoleta para los eventos parroquiales, el atrio con sus jardineras y embelleció el templo parroquial.

La Parroquia Hoy:
Después de 26 años, hoy la urbanización Soledad 2000 se ha extendido inmensamente, ya no son seis familias y la tienda del cachaco; la población está calculada en unos 15 mil habitantes con escuelas, colegios, tiendas, supermercados, centros de salud, centros comerciales, farmacias y toda clase de negocios; son 14 rutas de buses las 24 horas del día para poder atender las necesidades del transporte.

En cuanto a su vida eclesial, la antigua bodega donde empezó la parroquia ha sido transformada en una moderna, acogedora y cómoda iglesia; el rústico altar de cemento fue cambiado por el actual párroco por uno de características modernas construido totalmente en mármol, y la casa parroquial luce muy bien.

Sirviendo como párroco se encuentra el padre Arturo Rey Carrillo quien, recogiendo el trabajo pastoral de sus antecesores, le imprime ahora a su feligresía un ritmo de dinamismo y juventud, porque son los jóvenes de ambos sexos que de la mano de toda la comunidad trabajan comprometidos para sacar adelante el moderno plan de evangelización. Es una feligresía muy creyente, participa con amor en todas las iniciativas de su párroco, se preocupa por vivir los sacramentos y recibir formación continua, todo esto permite que sea una comunidad madura en su fe, solidaria y dispuesta al servicio de sus hermanos los más pobres, que es la opción preferencial del padre Arturo en todas las parroquias en donde ha estado.

En la actualidad se trabaja con fuerza en la formación de dos células pastorales: San Luis Beltrán y Santa Teresita, que serán próximamente parroquias; en estas dos células se realiza un trabajo de concientización entre sus moradores, para que ellos mismos, al sentirse miembros de la Iglesia, se comprometan en el proyecto de su formación espiritual y construcción de sus respectivas capillas.
* Periodista - Historiador
Mujer, ternura de la creación de Dios.

Por Jaynes Hernández Natera*
¡Hola mujeres! estamos en navidad, misterio de la ternura de Dios. En esta época nuestros corazones perciben al Dios del amor, que gracias al “sí” de María, Jesús fue encarnado en su vientre y nació como todo tierno bebé para salvarnos por su amor, como nos dice el papa Benedicto XVI “el mayor consuelo del ser humano es la ternura de Dios”. Pero pasan las brisas de diciembre, empiezan los carnavales y nos olvidamos de esa ternura del Niño Jesús que nació en un pesebre, olvidamos que nosotras las mujeres fuimos creadas con esa cualidad para ser sus dispensadoras de corazón a corazón.

Los estereotipos actuales de la sociedad de consumo, el cine y demás medios publicitarios pretenden que las mujeres olviden lo que es ternura, desconociendo que su paz interior depende en gran parte de la experiencia de ser portadora de la ternura de Dios que le permite un encuentro cercano y místico entre el Creador y lo creado por su amor. Por lo tanto te has preguntado: ¿He pedido a Dios que me dé de su ternura?

Aún en la ancianidad se es feliz al ser tierna con un corazón sin arruga; éste puede seguir engendrando vitalmente lo posible solo por la ternura que no niega con sus ojos brillantes que sollozan lágrimas amorosas al ver un bebé que puede ser su nieto o biznieto, sus manos arrugadas por los años tocan con tanta delicadeza un capullo, que entre sus manos se abre para que contemple la bella creación de Dios y agradece a Él por escuchar el trino tierno de un pajarito.

Aprendamos de Nuestra madre María que es dulzura como la miel, madre amable, purísima y a la vez torre de David, de marfil y trono de la sabiduría. Somos mujeres y fuimos creadas con ternura, y esta también es una cualidad de la cual Dios nos habla; recordemos cuando el salmista se acoge en su soledad a Dios en el salmo 27,10, y Juan Pablo II en una alocución el 28 de abril del 2004, nos decía “La ternura de Dios, confianza del creyente”. ¿Con qué actitud percibo al Dios de la ternura? ¿A través de quiénes he recibido la ternura de Dios? ¿Doy gracias por ello?

Si has endurecido tu corazón contempla la sonrisa de un niño, en ella hay un regalo para ti, ¡detente a verlo!, llénate de esa sonrisa, de su serenidad, de esa alegría para que la multipliques a los demás. Cada bebé que logra nacer es una alegría para nuestro Padre; piensa en los que no pudieron nacer, muchos de ellos pudieron ser sacerdotes, religiosas y muy buenos cristianos; mujeres y hombres de Iglesia que posiblemente nos relevarían la misión que tenemos. Ama y aprende de la ternura de los nacidos para que así tengas el amor suficiente para orar ante el Santísimo por los no nacidos y por la conversión y sanación interior de sus padres.

En muchas ocasiones, en un afán perfeccionista, se eliminan los niños a los que se le descubre una anormalidad genética como el síndrome de down, cuando ellos también son ternura de Dios, son ángeles bajados del cielo que en su acciones no tienen la malicia de pecar, aunque a los hombres y mujeres de fríos corazones sólo les causa desprecio e indiferencia, es por esto que no pueden verse en el sagrado espejo del amor para que ellos mismos vean la fealdad de su egoísmo al proponerle a los padres que si nace el bebé tendrán muchos gastos, terapias, colegios especiales y tiempo gastado. Para esas crueles personas es solo un mal negocio ya que este hijo no podrá ser un profesional que aliviará la vejez de sus padres; en el peor de los casos son los padres los que proponen al médico eliminarlo sin saber que es la oportunidad que Dios le está dando de tenerle cerca, entre su familia, para ser amado por muchos años.

Si has perdido a un hijo, natural o voluntariamente, o no has podido concebir, ora y esfuérzate por tener contactos con otros bebés, especialmente los que más necesitan del afecto. El llanto de los pequeños sana la sordera a la vocación de la vida, la vocación del amor, la vocación de la maternidad. Busca, ama y consuela a los niños en su llanto; el Señor te consolará, sanará tu vientre y tu corazón y confía su ternura para que des amor; ten presente que en mamá María confiaron la ternura de Dios para que calmara con ella el llanto de Jesús cuando tenía frío, estaba mojado, tenía sueño, hambre, o quería que lo cargaran. Dios se enamoró de la pequeñez del niño y quiso nacer como hombre, siendo Jesús verdadero Dios, para ser colmado de las caricias de la ternura de una madre y de un padre como San José. Aunque la ternura maximizada es un regalo de Dios para la mujer, los hombres no dejan de ser hombres al ser tiernos, sino que se ennoblecen del amor de Dios y se hacen partícipes de su divinidad, ser tierno no es ser débil, es tener la fuerza interior de atreverse a dar amor y sentirse amado al recibir la respuesta a una sonrisa, a una caricia.

*Integrante de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Vocacional. Jaynesher@hotmail.com

El Rincón de Pablito

Métete en el cuento
Buenos deseos para el 2009


Se acabó el año y aunque todo el mundo suele llenarse de buenos deseos y compromisos durante esta época, en realidad, y por hacer un ejercicio de honestidad, son muy pocos los deseos que llegan a ser cumplidos. Y si de compromiso para salvar el planeta se trata, la cosa es aún más complicada, porque en materia de proteger el medio ambiente a veces nos comprometemos a cosas demasiado grandes, como proteger el clima o salvar a las ballenas, que si bien son propósitos muy importantes, a veces, están un poco lejos de nuestras posibilidades y entonces nos frustramos y los dejamos a mitad de camino.

Para que esto no te ocurra, aquí te damos un listado de sugerencias que tú podrías cumplir al finalizar el año 2009:

Como no puedes arrestar a todos los traficantes de especies silvestres, mejor comprométete a no comprar animales silvestres como mascota.
Es muy poco lo que tú solo puedes hacer para descontaminar el planeta, pero por lo menos comprométete a ayudar a mantener limpio tu cuarto, tu casa, tu escuela o tu lugar de trabajo.
Es muy probable que animales como el Tití Cabeciblanco o el Oso de Anteojos sigan en peligro de extinción durante este año, pero tú puedes aprender un poco más sobre ellos y contarle a las demás personas porqué son importantes para los ecosistemas donde habitan.
Lee un buen libro sobre temas ecológicos. Aprender es una buena manera de ayudar.
Es muy difícil que tú solo descontamines los ríos de Colombia, mejor, no arrojes desperdicios a los arroyos y no malgastes el agua de tu casa.

Como verás son muchas las cosas que quedan por prometer y quizás algunas de éstas no alcanzarás a cumplir, pero no te preocupes, comprométete con pequeños proyectos que puedas terminar y no te engañes a ti mismo con falsas ideas de amor a los animales o a la naturaleza. Recuerda que no es lo mismo tener un pajarito gordo, hermoso y bien cuidado en una jaula, que verlo posarse y oírlo cantar alegre y libre en un árbol del jardín de tu casa.

sábado, enero 31, 2009

NUESTRA PORTADA

Presidente del Episcopado, monseñor Rubén Salazar, se pronunció sobre las ‘pirámides’

El comunicado está dirigido a todo el pueblo colombiano, en es especial a aquellos que se vieron afectados por el derrumbe de las ‘captadoras’ de dinero. El Arzobispo de Barranquilla y Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia hace público el siguiente comunicado:

Con amor de pastores acompañamos a todas las personas que han perdido sus bienes y ahorros, comprendemos su dolor y angustia y los invitamos a buscar, con valentía pero con prudencia y respeto a la ley, la restitución de sus haberes.

Denunciamos con claridad que estos acontecimientos muestran, una vez más, la situación de enfermedad moral que vive nuestra Patria, producida por la degradación de las costumbres sociales que tiene -al mismo tiempo como causa y efecto en un aberrante círculo vicioso- la violencia generalizada, la injusticia que ha corroído todos los ámbitos de la vida nacional, la corrupción rampante, la politiquería exacerbada que ha impedido la construcción de una nación ordenada y pacífica, la búsqueda inescrupulosa del dinero fácil y la omnipresente acción deletérea del crimen, especialmente el narcotráfico, el contrabando, la delincuencia organizada. Enfermedad moral que causa un número creciente de víctimas, en su mayoría desprotegidas e inermes ante las fuerzas destructoras de su dignidad.

Invitamos a las fuerzas vivas del país a que todos –dejando a un lado lo que nos enfrenta y divide- busquemos sinceramente el bien común de los colombianos, especialmente de los más pobres y desamparados, para que aunando nuestras fuerzas podamos construir juntos una sociedad más justa, fraterna, solidaria y en paz.

Con el inicio del Tiempo de Adviento el domingo 30 de noviembre, nos aprestamos a celebrar dentro de poco el misterio del amor infinito de Dios manifestado en su Hijo Jesucristo, hecho uno de nosotros en el seno de la Virgen María. Él nació en un pesebre, compartiendo plenamente nuestra condición humana, y, muriendo y resucitando, nos dio su Espíritu para que podamos derrotar el pecado y la muerte en nosotros y en nuestra sociedad. Acojamos ese amor misericordioso haciéndolo nuestro y hagamos de la celebración de la Navidad una ocasión propicia para continuar con renovada fuerza y entusiasmo la tarea común de hacer de Colombia una verdadera patria para todos.


Bogotá, D.C., 26 de noviembre de 2008



+ Rubén Salazar Gómez
Arzobispo de Barranquilla
Presidente de la Conferencia Episcopal
El PDR/E, espacio de Participación y Comunión en la Iglesia

Por Rafael Amín Bermejo Samper­*
Nuestro proceso arquidiocesano va caminando día tras día, alcanzando metas, colocando cada vez más nuevas tareas de evangelización y permitiendo espacios de participación en las comunidades parroquiales que existen en todo el Atlántico; comenzando con los niños y llegando hasta el adulto mayor, pasando por la vida familiar, la escuela, el lugar u oficio de trabajo; también generando espacios para la integración en el barrio y proporcionado nuevas iniciativas para el mejoramiento de las mismas.

Esto ha sido un momento de Salvación para todos los bautizados y para aquellos que están siendo llamados hacer parte de esta experiencia eclesial. Hoy por hoy contamos con la gracia de nuevas comunidades que nacen con la necesidad de celebrar los sacramentos, tener una experiencia con Jesús en los hogares y participar de la labor evangelizadora en la Iglesia. Podemos corroborar estos alcances que nos ha traído el proceso mirando las actividades que permanentemente se llevan a cabo en una parroquia, el número de fieles que se han unido a esta causa de salvífica de la evangelización.

Centenares de parroquias que se han construido, nacen nuevos comités de trabajo, permitiéndole espacios al laico para que se vinculen y no se sientan excluidos de ella. Pero ahora los retos son cada vez mayores, pues bien sabemos que vivimos en un mundo en que el secularismo es más fuerte cada día, propiciando una serie de anti-valores, presentándolos como algo normal para la práctica de las personas en la cotidianidad. Por esta razón, nuestro compromiso esta en propiciar cambios en la Sociedad desde la Iglesia, desde la experiencia de Fe, reconociendo el valor fundamental en su tarea evangelizadora. De esa manera lograremos que el apoyo de todos debe ser reciproco, para que los procesos tengan un buen fin, y es precisamente el enseñar y el vivir intensamente los valores de los evangelios. Nuestras comunidades necesitan de un fuerte compromiso cristiano para que seamos partícipes de los cambios sociales que este proceso puede generar, alcanzado su gran objetivo: construir la Iglesia que Dios quiere y el mundo necesita.

­*Catequista de la Unidad Pastoral Divino Niño Jesús. Estudiante Egresado de Sociología. JVC Nº28




La realidad socio-cultural y el cambio de época

Por José Tobías De la Cruz Caro*
Continuando con el estudio de este importante documento de Aparecida, quiero en este artículo continuar la temática desarrollada en la anterior edición (197), ya que seguiremos tratando el tema sobre el Cambio de Época. Ahora vamos a profundizar cómo esta situación ha afectado la realidad socio cultural del mundo actual.

En otras palabras, el presente artículo maneja los conceptos o más bien los cambios de ideologías y la mentalidad de nuestra época. Una de las evoluciones más grandes de ésta es la valoración que se hace hoy de las culturas en la vida de los individuos y de nuestros pueblos.

En este artículo sintetizaremos todo lo que he leído sobre la realidad sociocultural visto desde el documento de Aparecida, ante todo porque son conferencias tomadas de altos personajes que participaron activamente en la V Conferencia Latinoamérica y del Caribe en Aparecida, Brasil.

La decadencia de las ideologías y de las utopías ha llevado a la humanidad a buscar su nueva identidad, convirtiéndonos a todos en sujetos y actores de la cultura.

La cultura expresa la manera particular como los pueblos cultivamos la relación con la naturaleza; entre nosotros, los otros y con Dios. Se crea un “estilo de vida”, una “modalidad propia”, que nos caracteriza y engendra la pluralidad de culturas.

La cultura, en su comprensión más extensa, representa el modo particular con el cual los hombres y los pueblos cultivan su relación con la naturaleza y con sus hermanos, con ellos mismos y con Dios, a fin de lograr una existencia plenamente humana. En cuanto tal, es patrimonio común de los pueblos, también de América Latina y de El Caribe. DA 476

Tanto el Papa, en su discurso número 1 y 2 como el número 44 DA nos dicen: “Vivimos un cambio de época, cuyo nivel más profundo es el cultural”.

En nuestra época cultural el cambio ocupa el centro. Hoy se da paso a la inestabilidad en todo lo que sea posible y no se puede entender ni que algo deba permanecer, ni que alguien busque defender permanencias. Hoy se trata de un verdadero cambio de época que afecta a todo el hombre en sus maneras de ser, percibir, sentir, ver, comprender, relacionarse, vivir, crear y creer. Son múltiples las voces, las disciplinas y sobre todo las realidades que hablan y confirman dicha condición radical del cambio de época. Estos cambios remiten a nuevas epistemologías, las cuales no sólo nos permiten reconocer otras dimensiones de la vida, sino que a su vez se constituyen ellas mismas en factores de cambio: nuevas epistemologías hacen posible ver, interpretar y proyectar nuevas realidades humanas, el mismo ser del hombre. Ejemplo: del paradigma industrial (mecánico, newtoniano) al virtual (abierto, flexible, ecológico, holístico)

Hoy se percibe un cambio de época de matriz antropológica social, en la que la entidad, es decir las raíces, son atacadas sistemáticamente por la mentalidad dominante, encerrando la persona en el ámbito hermético de lo individual.

“Los cambios culturales han modificado los roles tradicionales de varones y mujeres, quienes buscan desarrollar nuevas actitudes y estilos de sus respectivas identidades, potenciando todas sus dimensiones humanas en la convivencia cotidiana, en la familia y en la sociedad, a veces por vías equivocadas”. DA 49

*Presbítero. Vicario de Pastoral – párroco de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma.
La Creación entera celebra la Navidad
Mami... ¿Qué es la Navidad?

Por Juan Ávila Estrada, Pbro*
"Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor..." Con estas palabras empieza un precioso cántico que el profeta Daniel eleva a Dios para ensalzar su grandeza (Dn. 3, 57).
En ellas encontramos reflejada la alabanza de la creación entera ante la magnificencia de Dios. Es la misma que podríamos elevar todos la noche de la Navidad, cuando, junto con todos los seres del cielo y de la tierra, postremos nuestras rodillas para adorar al Dios hecho hombre por nosotros: Jesucristo.
"Ángeles del Señor, bendecid al Señor...; sol y luna bendecid al Señor; fieras y ganados, bendecid al Señor..."
No hay una sola criatura de Dios que no entre a participar de este gozo universal. Así, junto con el apóstol Pablo, podemos decir: "Que toda rodilla se doble, en el cielo, en la tierra, en el abismo y toda lengua proclame que Jesús es Señor, para la gloria de Dios Padre" (Flp. 2, 9-11).
Eso es la Navidad. Simplemente, sencillamente, llanamente, pero también maravillosamente: un Big-Bang espiritual; el gran estallido de Dios en el mundo, irrumpiendo naturalmente en nuestro planeta para ser partícipe de la historia del hombre que Él ha creado.
En esa noche de la Navidad, en la que no había nieve, ni renos volando, sólo animales inquietos ante la presencia de extraños conviviendo con ellos, a lo mejor asustados al sentir invadido su espacio; además, ángeles que avisaban a pastores que había nacido el Redentor del mundo, el Mesías esperado desde tiempos antiguos, ahí, en ese momento, hacía presencia el Dios del cielo y de la tierra, el Eternamente Otro, el Trascendente, el Inalcanzable; ahora estaba allí, indefenso y cuidado por aquellos a quienes Él mismo había creado con amor.
Si la creación entera, la del cielo y la de la tierra, ha elevado un cántico en honor a nuestro Dios, qué menos puede hacer el hombre sino maravillarse ante esta encarnación del Verbo de Dios. Si somos capaces de no permitirnos perder la capacidad de asombro, entonces cada año, la Navidad deberá estremecernos hasta las entrañas. Es imposible no pensar el significado que tiene el que siendo Omnipotente se haga limitado; el que siendo Inmortal, se haga mortal; el que siendo Dios, se haga hombre; el que siendo Creador, se haga criatura. Sólo los tontos piensan que es un asunto de menor importancia y que eso no dejó de ser un acontecimiento más como cualquier otro.
Es un Niño el que vino a alegrarnos la vida, a enseñarnos que en la desesperación Él es la esperanza, que en medio de la tristeza Él es la alegría, que en medio de la duda Él es nuestra fe. Como quien dice, ese niño nos hace recordar que Dios nunca se ha olvidado de nosotros y que está siempre dispuesto a hacer algo para que seamos rescatados y victoriosos en su nombre santo.
A partir de su nacimiento, el mundo dejó de ser un valle de lágrimas para convertirse en un planeta de esperanza y de fe. Los que antes buscaban las diferencias para odiarse, ahora tienen el gran motivo para la unidad. Los que antes pensaban que Dios había dado la espalda a su propia creación y la había dejado a merced de nuestra lastimada libertad y al ejercicio de nuestro propio mal, ahora consideramos que no andamos solos por el mundo y que si todo concurre, hasta Dios mismo, entonces cuanto somos y hacemos tiene la impronta de su ser y la bendición de su amor.
¿Cómo celebrar, entonces, paganamente lo que ha costado al Padre celestial la entrega de su propio Hijo? En Navidad no podemos sino donarnos a nosotros mismos del modo como lo hizo el Salvador. Navidad es la época de regalar sonrisas y reconciliación, de entregar esperanzas y oportunidades, de compartir para vivir unidos, en fin, Navidad es el tiempo de generar lazos fuertes de amor en la familia y con los amigos, pero además, es el tiempo de acabar con las enemistades para darnos un poco más de paz.
La familia celebra la Navidad
Así mismo, pensemos, al mirar el pesebre, que lo que prevalece en Él es la imagen de una familia unida por la fuerza del amor y capaz de vencer, desde el principio, las circunstancias adversas que le acompañaron. Ni la pobreza que los llevó a un establo, ni la persecución que los desterró a Egipto, ni el odio celoso de un hombre que los quiso acabar fue capaz de derrumbar en ellos el poder su amor y de su ternura.
Por eso comprendemos que el amor de la familia es lo más parecido al amor de Dios Trino, que es también una familia. Que la corriente que circula en una relación de esposos pasa indiscutiblemente por el corazón de los hijos, y que es en el seno del hogar donde se fragua la capacidad para amarnos y para amar a los demás.
¿Jesús celebra en nuestra navidad?
¿Por qué es bella la Navidad? ¿Por qué diciembre es para muchos el mejor mes del año? Es posible que estemos tan acostumbrados a celebrar la Navidad que ya no nos dejemos maravillar por aquel acontecimiento y sólo nos limitamos a elaborar un pesebre artesanal que puede no decirnos muchas veces nada de lo que Él quiere significar.
Lo peor que puede pasarnos es que nos acostumbremos tanto a la Navidad que cantar "Antón tiruliruliru..." no sea más que la emisión de un sonido sin sentido alguno que repetimos por inercia.
Quisiera imaginarme el sentimiento del Señor Jesús al vernos como locos corriendo apresurados los días previos al 24 de diciembre tratando de organizar la Navidad, pero no la suya sino la nuestra; con la mente embotada por el vicio, el licor y el afán de dinero, tratando de que todo salga lo mejor posible para que nos divirtamos en una fiesta que termina siendo nuestra y no suya, en la que el principal invitado fue papa Noel o Santa Claus como suelen llamarlo muchos.
Mientras las criaturas de la naturaleza y toda ella se embelesa ante la hermosura del Creador naciente, nosotros absortos en el mundo y corriendo para que no falte detalle alguno para armar la gran fiesta en la que sólo quedó faltando un Detalle, el Gran Detalle: Jesús.
Si Navidad sólo sirve para dejar menos dinero, más guayabo y más peso corporal, entonces significa que nunca supimos comprender lo que ella significaba. Y que en toda esta fiesta no estuvo invitado el homenajeado. Pero si, por el contrario, la Navidad nos dejó una familia fortalecida, unos amigos más leales, ningún enemigo y mucha paz, entonces ella sirvió para que se prolongara en el tiempo y se hiciera realidad la tercera venida de Cristo, esa que se da en el diario acontecer cuando le abrimos el corazón, esa que se produce no sólo por la celebración litúrgica sino además por la escucha de la Palabra de Dios y su vivencia en la cotidianidad. Si el mejor o único regalo que recibimos en la Navidad fue el amor de Jesús, consideraremos que todo lo demás es basura comparado con Él.
Jesús es nuestra Navidad. Sin Él todo queda en sólo luces y comida. Navidad no es sólo bombillos encendidos y grasa. Es la eternización del hombre en Dios.
*Párroco de San Carlos Borromeo y Padre Nuestro

Mi Primera Comunión

Por Julio Balza*

”El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo lo resucitaré en el día último”. Juan 6, 54.

La experiencia de la primera comunión es inolvidable. Es toda una jornada ardua en la que como niños dejamos correr nuestra fantasía alrededor de este gran acontecimiento que nos acompañará en el sendero de la vida. Para los padres y familiares de los niños es un momento emocionante, no solo porque con nostalgia recuerdan ese día en el que por vez primera recibieron a Cristo, sino porque se sienten orgullosos de la elegancia de sus hijos y porque para ellos empieza la mejor etapa de sus vidas en compañía de Jesús Sacramentado.
Para los presbíteros y catequistas es un momento de alegría en el cual, por así decirlo, apenas empieza la formación permanente para que estos niños continúen el proceso de cercanía a Jesús Eucaristía. Por tal motivo, después de una catequesis adecuada en donde se le da la oportunidad a los niños y niñas de recibir la Primera Comunión, comienza apenas el compromiso de continuar ofreciendo más catequesis y más experiencias de Jesucristo Sacramentado para que los niños y niñas logren madurar en la fe y convertirse en unos Cristianos Católicos al servicio del Reino de Dios. Este trabajo de "formación permanente" debe realizarse por parte de los presbíteros, catequistas y en compañía de los padres de familia, quienes deben ser los primeros en enseñar a sus hijos el valor de la Eucaristía, especialmente el día domingo, el Día del Señor.

Con estas palabras quiero invitarlos a todos a que le demos importancia al Sacramento de la Eucaristía. Por eso quiero, desde los lineamentos de la Iglesia, utilizando los métodos Ver, Juzgar y Actuar, mirar la realidad de este acontecimiento único en la vida de un verdadero cristiano, como es el de recibir por primera vez el cuerpo de Jesús.

VER
¿Qué podemos ver hoy en día en nuestra Iglesia? ¿Cuál es la realidad que gira en tomo a la primera Comunión? Los niños y niñas bien vestidos, elegantes y alegres reciben a Jesús Sacramentado. De ellos, solo unos pocos continúan después de su proceso catequético y formativo de crecimiento en la fe. Para muchos es su primera y ultima comunión y, de este modo, no hay verdadera experiencia creyente en ellos. En muchas familias no se vive la fe como seguimiento de Jesucristo, con repercusión en la vida concreta y como transformación en los ambientes en que viven. Otra realidad que va en contra del sacramento es un evidente negocio montado en torno a las primeras comuniones (fotógrafos que nunca van a misa, alquiler de vestidos, el acto social, entre otros), y a lo que corresponde a la Iglesia no se le tiene en cuenta para una donación que sirva para el mantenimiento del Templo. Esto dista mucho del mensaje evangélico y de sus exigencias.
JUZGAR
Ante semejante sacramento, todo debería basarse en la Palabra de Dios (Hechos2, 42-47), que nos invita a formar una verdadera comunidad. Por lo tanto, el protagonismo de los laicos y de los niños en ese momento debe ser una experiencia que parta de una vivencia en comunidad. La comunidad es vital para la celebración de los sacramentos y el crecimiento en la fe. Esto nos debe llevar a todos a un compromiso serio con las cosas de Dios.

ACTUAR
Es necesario promover en las parroquias espacios de formación sobre la celebración de los Sacramentos, que ofrezcan pasos continuados de crecimiento en la fe y en el seguimiento de Cristo.

Invito a las familias a tomarse en serio la fe. Si no creen, si las exigencias del Evangelio no tienen nada que decir en sus vidas cotidianas, deben plantearse si su hijos "hacen" la primera comunión. Si creen, deben exigir una forma de incorporación de los niños a la Eucaristía de la comunidad que sea coherente con su verdadero significado; en este sentido, es cada vez más necesaria, la institución de una catequesis de padre, de carácter obligatorio y complementaria con la catequesis que reciben sus hijos.

Los niños y las niñas tienen que ser capaces de ser protagonistas sobre estos asuntos. Deben tener clara conciencia -en la medida de sus edades- de lo que significa recibir y celebrar la comunión. Los animadores de la misión, los catequistas, presbíteros, diáconos... deben rechazar y denunciar el entramado "negocio" de las primeras comuniones. Es contrario al Evangelio de Jesús y al deber de solidaridad en medio de un mundo tan injusto como el nuestro. Es tarea de todos los cristianos devolver a esta celebración su autenticidad, creando para ello formas diferentes y alternativas de celebrar la incorporación de nuevos miembros a la Eucaristía.
Así que ¡MANOS A LA OBRA! Dios necesita de ti. Ama la Eucaristía para que, desde ese ejemplo, nuestros hijos amen a Jesús y nunca se alejen de Él. No olvidemos el amor primero. Dios nos ama. Nosotros debemos amarlo con toda el alma, con nuestras fuerzas y con nuestro corazón. Padres de familias: sus niños y niñas reciben su primera comunión, no se les olvide que hay que acompañarlos todos los Domingos a la Misa. ¡FELICITACIONES! ¡QUE VIVA LA PRIMERA COMUNIÓN!
*Presbítero, párroco de la unidad pastoral Mariano De Jesús Eusse. Delegado de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Infantil.