lunes, febrero 02, 2009

¡Quitad la Piedra!

Por Ayrton de los Santos Torres Soñett*
Las narraciones de los Evangelios brotan de una sola fuente, la experiencia del Misterio Pascual de Jesús: el Cristo que nació, vivió, murió y resucitó. Estos hunden sus raíces en la historia de Palestina del siglo I, donde Jerusalén era una de las más importantes ciudades del mundo antiguo. Aunque en una determinada época, sometida al imperio romano. Es aquí donde vemos a Jerusalén en “crisis”, que tiene su centro vital en el Templo, pero desgarrada por un pluralismo de corrientes religiosas que desorientan el corazón de los fieles. En este terreno cae la semilla de la Buena Nueva, que echó raíces en el corazón de los pobres y de aquellos que para esa sociedad eran considerados los últimos. Es en esta época donde aparece un hombre que cambió la cotidianidad de la ciudad, que con sus actos inimaginables, con una elocuencia maravillosa, impactaba e irrumpía en el pensamiento de la época.
Pero, ¿quién es este personaje? Es Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios, aquel que a pesar de ser tan impactante, tan importante, nunca se olvidó de las cosas sencillas, ni abandonó a las personas simples que lo amaban: esto lo vemos reflejado al pasar cuatro días después de la muerte de Lázaro, donde Jesús no se olvidó de él y al escuchar la noticia de la enfermedad de Lázaro, supo reaccionar de la manera más confiada, serena y sencilla posible. (Jn 11 3-4)
Es Jesús el que toma la iniciativa de ir a la casa de Lázaro, sabiendo que al llegar se encontraría con que éste hacía cuatro días había muerto (Jn 11,15). Visualizo a ese hombre que irradia a través de su mirada la esperanza y la fe auténtica de confiar en su Padre, a ese hombre que las dificultades y las adversidades no le apartan del cumplimiento de la voluntad de Dios.
La ciencia ha demostrado que un cuerpo al durar veinte minutos sin irrigación sanguínea, causa lesiones graves al organismo. Lázaro ya llevaba cuatro días muerto, cuatro días sin tránsito sanguíneo, para el hombre no hay nada que hacer.
Impacta la actitud de María que, lanzándose a los pies del Maestro, expresaba sus más sinceros sentimientos de soledad, tristeza y confianza por medio de lágrimas, que junto con las de aquellos que la acompañaban, produjeron en Jesús la conmoción y la turbación interior (Jn 11, 33). Su emoción se sumergió en un profundo sentimiento, ¡Jesús lloró!, derramó lágrimas al ver el dolor, el destino y la fragilidad humana (Jn 11,35). Es una segunda conmoción la que le motiva a ir al sepulcro (Jn 11, 38) y, al llegar al lugar, pide retirar la piedra (Jn 11, 39). Pero es Martha la que le dice que su hermano ya olía mal, en ella se encuentra reflejada la mirada de aquellas personas que se fijan en lo que para el mundo es imposible. A diferencia de esto, Jesús miraba para lo posible; lleno de una seguridad profunda, de una confianza ilimitada.
Jesús manifestó un poder ilimitado, incomprensible para el hombre, mostró su poderío por encima de las leyes naturales y de la ciencia misma, ordenó que Lázaro saliera fuera de la tumba (Jn 11,43). ¿Qué persona era esta que ordenaba a un muerto salir de su tumba? Todo esto era inadmisible para el hombre. Pero para asombro de todos, aparece un hombre atado de pies y manos con vendas (Jn 11, 44) ¡Es Lázaro!, aquel que estando muerto obedeció la orden de Jesús y salió a su encuentro, es esa Palabra la que da vida, la que penetra y vivifica, la que reanima al hombre de un estado sin vida; es esa Palabra la que permitió que millones de células nerviosas recobraran vida, la que permitió que se reorganizaran las conexiones cerebrales; esa Palabra la que hizo que el corazón volviera a palpitar; esa Palabra la que dio vida nuevamente; esa Palabra que es la luz verdadera que ilumina a todo hombre (Jn 1, 9). Jesús se mostraba como el Señor de la muerte, como aquel que es capaz de dar vida.
Existe en este texto meditado, un gesto que impacta al escrutarlo y es cuando Jesús ordena retirar la piedra (Jn 11, 38) ¿Por qué lo hizo, teniendo todo el poder para realizarlo Él mismo? Inferimos en este acontecimiento la acción del hombre que debe aportar su esfuerzo para retirar la piedra que existe en su vida y se expresa en el miedo, en la inseguridad, en el desespero, en la angustia, en todos estos sentimientos que no son propios de un discípulo, ese hombre que debe abrir las puertas de su corazón para permitirle intervenir sin reserva en todas las áreas de su vida.
El mundo de hoy tiene sed de Dios, pero necesita abrir su corazón a la persona de Jesús, para que Éste pueda actuar. Nosotros como discípulos, misioneros y enviados del Señor, tenemos la obligación de guiar y conducir a las almas al encuentro con la persona de Jesús, a ayudarlos a abrir sus corazones, de manera especial en esta navidad, retirando la piedra que no permite la acción divina y puedan dejar permear su ser de Aquel que es capaz de dar la vida, dándola en abundancia. Pero, primeramente, debemos saciar nuestra sed de Dios y para ello se necesita vivir en intimidad con Jesús, conocerlo, estar con Él (Mc 3, 13), para que en esta época podamos cumplir con nuestra misión que está reflejada en la transmisión del mensaje de esperanza y de salvación.

*II DE FILOSOFIA. Seminario Regional de la Costa Atlántica Juan XXIII
ayrtondelossantos@hotmail.com
El Periodismo Católico: “Epifanía del Eterno”

Por Johan Llanos Berdugo*
Para el periodista católico es importante saber que la Iglesia, que por su misión e historia, se presenta como “espacio de esperanza para las culturas” en cada momento histórico en el que se producen profundas mutaciones y aparecen nuevos medios de comunicación, las va asumiendo de tal manera que ella “no existe para adaptarse al medio, sino para evangelizar el medio”. También ha sucedido en el siglo XX cuando surge la comunicación interplanetaria en la “aldea global”.

Los MCS (Medios de Comunicación Social) modernos no son ajenos ni al ser ni a la misión de la Iglesia. El Concilio Vaticano II representó el acontecimiento histórico y cultural que puso las bases para una nueva teología de la comunicación a partir de la eclesiología de la Lumen Gentium y de la Gaudium et Spes, e hizo posible que el decreto Inter Mirifica (1963) institucionalizara la comunicación social en la Iglesia, dando a luz a dos hitos posteriores como son la Instrucción Pastoral Communio et Progressio (1971) y la más reciente Aetatis Novae (1992). Todo ello abrió una época de realizaciones cada vez más satisfactorias a todos los niveles, haciendo que los mass media (medios masivos de comunicación) sean, de hecho, parte integrante de la cultura católica, pero reinterpretados a la luz de la mejor tradición humanista, filosófica, sociológica y eclesiológica.

Con razón, como diría Pablo VI en la Evangelii Nuntiandi(EN): “La Iglesia se sentiría culpable ante Dios si no empleara esos poderosos medios… Sin embargo, su empleo en la evangelización supone casi un desafío: el mensaje evangélico deberá llegar, a través de ellos, a las muchedumbres, pero con la capacidad de penetrar en las conciencias, para posarse en el corazón de cada hombre en particular, con todo lo que éste tiene de singular y personal, y con capacidad para suscitar a favor una adhesión y un compromiso verdaderamente personal” (EN 45). En la base de esta afirmación se encuentra la antropología y la teología de la creación como presupuesto para comprender el significado y la justa utilización de los MCS que se nos regalan como dones de la creación al servicio y para el bien de la humanidad. Este puede ser un presupuesto nuclear para poder acoger como don del creador los MCS y convertirlos en reflejo de la grandeza divina que se ha revelado en el “Gran Comunicador”, de su amor que es Jesucristo el Señor.

De este núcleo sustancial deducimos la estrecha relación del cristianismo y los mass media debido a que, como todos sabemos, el hecho cristiano –a diferencia de otras religiones- está basado en la comunicación de Dios con el hombre. La historia de la salvación narra precisamente este largo y variado diálogo que nace de Dios y tiene como interlocutor al hombre: “Después de hablar Dios muchas veces y de diversos modos […], llegada la plenitud de los tiempos, nos ha hablado por medio del Hijo” (Heb 1,1-2). El mismo Cristo en su vida se presentó como el perfecto “Comunicador”.

El teólogo español Olegario G. de Cardedal hablará del periodismo católico en estos términos: “la historia de éste es la epifanía del Eterno…un hombre creyente sabe que al principio era la palabra y no el silencio, el sentido y no el absurdo, el Dios soberano de la vida y no la muerte originaria…Todo ejercicio verdadero de la palabra…debería ser un eco del Verbo, la palabra por antonomasia en la que es Dios quien se nos da y dice. Gozo y aventura la de administrar día a día ese sacramento de la palabra”. Por la ley de la Encarnación el mensaje evangélico se reproduce en cada época según su lenguaje, sus medios e instituciones.

Esto exige que el periodista católico, primero, tenga muy clara su identidad de católico; segundo, que posea una preparación profesional de primera fila, y tercero que tenga una formación teológica y espiritual a la altura de su “trabajo activo como evangelizador”. Sólo de esta manera estará capacitado para la observación y discernimiento de los mass media desde los postulados de su fe.

Lo importante para un profesional católico que trabaja en los medios, es que él sea alcanzado por la novedad que representa el mensaje cristiano, por la capacidad que tiene para cambiar la vida de aquellos a los que alcanza y que les mueve a comunicarlo al mundo. La eficacia de la evangelización ha dependido, en todas las épocas de la santidad, de sus miembros y de la capacidad de la Iglesia para utilizar las formas de comunicación dominantes.

En cuanto a la presencia que debe tener la Iglesia en los medios de comunicación -considerados estos últimos como instrumentos para la pastoral- se debe proponer una integración, es decir, se necesitan cristianos profesionales en los medios de comunicación y también medios de comunicación cristianos para poder decir nuestra propia y libre palabra en una sociedad democrática, abierta y pluralista. La Iglesia valora mucho la importancia de los medios de comunicación social en las relaciones humanas, el notable servicio que pueden prestar al reconocimiento de los derechos de la sociedad, de la familia, el indiscutible apoyo que prestan a la cultura y a la educación.

Es evidente que no pueden achacarse a los medios de comunicación culpas que ellos no tienen, como pueden ser la falta de capacidad crítica de quienes leen los periódicos, ven la televisión, escuchan la radio, o leen el KAIRÓS. Tan absurdo es afirmar que porque lo ha dicho este medio ya es verdad, como poner siempre en duda la credibilidad de lo que aparece en la prensa escrita o en los medios audiovisuales; esos medios no son los únicos que tienen deberes éticos, porque el primer deber de los usuarios cristianos será ese discernimiento y esa selección.

La ética debe formar parte de las exigencias objetivas de la información, pues “la persona y la comunidad humana son el fin y la medida del uso de los medios de comunicación social”. En este sentido, “el bien de las personas no se puede realizar independiente del bien común en las comunidades a las que pertenece. Por ejemplo, sustituir la estética y la ética por las exigencias publicitarias, económicas o ideológicas del guión”. Como decía Kierkegaard “Si no podemos ser éticos, seamos estéticos”.

*Ingeniero en Telecomunicaciones. Universidad Autónoma del Caribe.
Lic. Ciencias Religiosas. Facultad de Teología Pontificia U. Javeriana.
Diplomado en Teología Bíblica. Universidad del Norte.
jojellabe11@hotmail.com
Creciendo juntos en la fe.


Gracias al apoyo constante del periódico KAIRÓS, la Arquidiócesis de Barranquilla y el Pueblo de Dios en el Atlántico confirman su compromiso con la evangelización creciendo juntos en la fe.

Hace ocho años, al iniciar el nuevo proceso pastoral en este departamento de la costa norte de Colombia se vio la necesidad de crear una herramienta de comunicación que sirviera como gran apoyo para mostrar el plan de evangelización propuesto en la Arquidiócesis.

La historia comienza con la inquietud de monseñor Rubén Salazar de traer un periódico a nuestra Iglesia particular con el fin de llegar de una manera distinta a la que ya se venía trabajando. KAIRÓS es la concreción de esa propuesta del nuevo Arzobispo quien llegaba con ideas renovadas para la fe católica atlanticense.

KAIRÓS llega a su edición 200 combinando su compromiso con la evangelización, calidad en todos sus artículos y la responsabilidad de llegar cada vez más a todos aquellos que necesitan del mensaje de la Buena Nueva de Dios.

El trabajo periodístico que se hace quincenalmente con la colaboración de obispos, sacerdotes, religiosas, laicos, entre otros, es sin duda el mayor tesoro que existe en el desarrollo de este medio de comunicación.

Un proceso con mucho progreso
En junio del año 2000, cuando sale el primer ejemplar del periódico arquidiocesano, se inicia con ocho páginas. Es en esta oportunidad cuando el Arzobispo Rubén Salazar escribió el primer editorial haciendo alusión a las palabras del Papa Juan Pablo II: “Es necesario que la Iglesia afronte con entusiasmo todo los nuevos retos medios en el campo de la evangelización”. Si bien es cierto que un periódico católico era una novedad en el Atlántico, también lo era la necesidad para el trabajo que se estaba haciendo y el que iniciaría a partir del PDR/E.

Esas ocho páginas pasaron de inmediato, en su tercera entrega al público, a doce; la gran acogida entre todos los lectores no se hizo esperar. Una a una fueron surgiendo las secciones que ahora conocemos y que captan la atención de los católicos en nuestro departamento.

En menos de tres meses ya KAIRÓS, que comenzó como un periódico mensual, salía quincenalmente y tenía 16 páginas en las que se condensaban gran parte de la vida pastoral de la Arquidiócesis de Barranquilla.

Un año después este medio de comunicación ya contaba con un espacio para los niños, jóvenes y la lectura de la palabra en familia. Pablito, Jóvenes en Acción y Asambleas Familiares, fueron despertando el interés a nuevos públicos, a los fieles que quizás nunca habían escuchado nada del periódico.

Así mismo, también en julio del año 2001 sale al público la primera separata llamada “¡Dios te salve María!” en honor a la fiesta de la Virgen del Carmen. De esta manera comenzó una etapa en la que KAIRÓS trasciende las fronteras de su objetivo y lleva un valor agregado a los fieles católicos, este fue el inicio para que vinieran después la separata de Semana Santa y la más solicitada por todos, la separata de la Novena de Navidad.

Con la edición número 52 del 22 de septiembre de 2002, KAIRÓS llegó con más información y más páginas para seguir con todo su trabajo pastoral desde la comunicación; se alcanzaron las 20 páginas, cantidad que aún se conserva y que dentro de poco esperamos sean superadas con una nueva cifra.

Una herramienta con herramientas
Ya es normal esperar los primeros días de cada mes el afiche del valor arquidiocesano y las cartas a la familia que dirige monseñor Rubén Salazar a todos los atlanticenses. Actualmente se vive un compromiso que irradia e invita a las demás personas para que sientan el trabajo pastoral como una responsabilidad de todos y no sólo de los Obispos y Presbíteros.

KAIRÓS es sin duda una experiencia de fe que se ve representada en el interés de los fieles por conocer cada vez más sobre su Iglesia Particular y experimentar un proceso de formación en la Palabra por medio de todos sus artículos, los cuales son encaminados en historias de vida, en el estudio de la Palabra, en el pasado de nuestras unidades pastorales, el análisis del documento de Aparecida, en el acontecer nacional e internacional, entre muchas secciones más.

El compromiso con la fe seguirá vivo
En la actualidad KAIRÓS cuenta con un total de veinte páginas a todo color con secciones variadas y siempre con las puertas abiertas a todos los católicos que quieran participar y continuar Creciendo juntos en la fe.

Lo que continúa para el periódico KAIRÓS es evolucionar de acuerdo a las necesidades propias de la labor protagónica de la Iglesia Católica en el mundo, buscando que la filosofía de ser un medio para la evangelización siga siendo el centro de nuestro quehacer periodístico e informativo. Todo esto se hará posible empleando de una manera acertada las herramientas tecnológicas y mediáticas que ofrecen los nuevos tiempos, en coherencia con el mensaje de Salvación de Jesús que mantiene viva la fe de nuestro pueblo.

Parroquias: Ayer y Hoy de la fe

Unidad Pastoral la Medalla Milagrosa.
Generosidad y esfuerzo, importantes para mantener la fe

Por Julio Giraldo*
La urbanización Soledad 2000, jurisdicción del municipio de Soledad, en el año 1.983 solo contaba con tres cuadras y seis familias; lentamente fueron llegando, desde distintos sitios del país, más personas que compraban sus casas que para la época tenían un costo de 8000 mil pesos y se pagaban en módicas cuotas mensuales; sus urbanizadores, la firma constructora Martinete de la familia Polidoro Plata, muy católicos por cierto, desde un comienzo reservaron una enorme bodega en donde guardaban los materiales de construcción para que sirviera como capilla provisional y en donde podrían celebrar la Santa Misa dominical los sacerdotes que desde Malambo querían atender espiritualmente el naciente barrio. Las señoras Guillermina Güillín de Lopera, Eleotilde Serrano, Juanita Castro, Marlene Ramos, Josefina de Vega y Gladis Lara, eran las más interesadas de que en su urbanización no faltara la Eucaristía dominical y se encargaban con mucho amor de mantener limpia la bodega y recibir siempre al sacerdote; la misa dominical fue motivando al grupo inicial de señoras, se unieron otras más que querían tomar en serio el proyecto de comunidad eclesial; realizaron actividades y con lo producido se compraron los primeros libros y ornamentos.

Más adelante, el padre Guillermo Robles, quien era párroco de Carrizal, se hace cargo de la orientación y dirección de esta naciente comunidad; era ya una comunidad muy activa y sedienta de Dios pero no era parroquia; no contaba con sacerdote de planta, ni tenía una capilla digna para sus celebraciones. El padre Robles, pensando cómo suplir al menos lo referente al sacerdote, decidió un día llevar a un joven venezolano al barrio a quien presentó ante la comunidad como el hermano Abel, el que desde ese momento los estaría acompañando en el proceso eclesial; el joven comenzó su trabajo, ayudó a la conformación de grupos como la hermandad del Sagrado Corazón de Jesús, animó mucho la comunidad y la fue preparando en la fe; en el año 1985 la firma constructora decide entregar definitivamente la bodega a la comunidad para que la adecúe convenientemente y la conviertan en capilla, y es el mismo doctor Rodolfo Plata quien coloca las primeras baldosas y construye un rústico altar de cemento; este gesto de los constructores hace que toda la comunidad se motive y siga trabajando en la consecución de fondos para comprar bancas y la imagen de la Medalla Milagrosa, sugerida por la Señora Guillermina quien hizo todo lo que estuvo a su alcance para promocionar la devoción entre la feligresía con el fin de que, cuando se creará la parroquia, llevará este nombre.

La idea fue bien recibida por toda la comunidad. En esos momentos el hermano Abel continuó con la comunidad y es él quien organiza el trabajo pastoral, hace la celebración de la Palabra los días de semana y recibe a los sacerdotes que dominicalmente celebran la Eucaristía; su trabajo infundió seguridad y se ganó la confianza y aprecio de la feligresía; dicen las distinguidas damas del barrio, las mismas que lo invitaban como comensal de honor a sus casas -ocasión para la cual preparaban exquisitas viandas-, que era un joven bien parecido, elegante, de buenos modales y muy refinado; sus predicaciones llegaban al corazón de los feligreses, daba buenos consejos y sacaba con la solemnidad y honores del caso todas las procesiones del año incluyendo las de Semana Santa; unos lo llamaban diácono Abel, otros padre Abel, otros hermano Abel y los más incrédulos simplemente Abel; lo cierto del caso es que un día se descubrió que ni era Diácono, ni tenía ninguna orden o título eclesial, no era ni siquiera seminarista, simplemente era un hermano en la fe, pero la comunidad no se sintió engañada y al contrario, lo recuerdan como un buen hombre que dio ejemplo de vida cristiana y supo guiarlos en sus inicios.

En el año 1986 llega a colaborar en la obra el inolvidable sacerdote Augusto Ovalle, quien entrega unos meses después al padre Álvaro López y este, a su vez, en el año 1987, hace entrega al padre Arturo Barros Ortegón, sacerdote que desde la parroquia de Cristo Rey, donde era párroco, le corresponde recoger todo el trabajo pastoral de sus antecesores colaboradores para organizar y preparar la comunidad con el fin de iniciar su vida eclesial como parroquia. Vigoriza los grupos, mejora las condiciones del templo, construye la casa cural y todo queda listo para que monseñor Félix María Torres Parra firmara el decreto No. 1121 del 24 de enero de 1991, creando la parroquia de la Medalla Milagrosa; más adelante, el 27 de noviembre de 1993, el templo es consagrado solemnemente por el mismo Arzobispo Félix y varios sacerdotes de nuestra Iglesia particular. En 1995 un nuevo sacerdote asume este rebaño, es el padre Ovidio Mendoza quien con su sencillez, cariño y sabiduría se entrega por completo a su ministerio guiando y santificando a la comunidad. Para el año 2000 asume como su tercer párroco el joven y dinámico sacerdote Luís Angulo Batista, él debió transformar y crear las nuevas estructuras del proyecto pastoral de nueva evangelización diseñado por monseñor Rubén Salazar Gómez; fueron 6 años de arduo trabajo dentro del cual no sólo puso en marcha el nuevo plan pastoral sino que también remodeló la plazoleta para los eventos parroquiales, el atrio con sus jardineras y embelleció el templo parroquial.

La Parroquia Hoy:
Después de 26 años, hoy la urbanización Soledad 2000 se ha extendido inmensamente, ya no son seis familias y la tienda del cachaco; la población está calculada en unos 15 mil habitantes con escuelas, colegios, tiendas, supermercados, centros de salud, centros comerciales, farmacias y toda clase de negocios; son 14 rutas de buses las 24 horas del día para poder atender las necesidades del transporte.

En cuanto a su vida eclesial, la antigua bodega donde empezó la parroquia ha sido transformada en una moderna, acogedora y cómoda iglesia; el rústico altar de cemento fue cambiado por el actual párroco por uno de características modernas construido totalmente en mármol, y la casa parroquial luce muy bien.

Sirviendo como párroco se encuentra el padre Arturo Rey Carrillo quien, recogiendo el trabajo pastoral de sus antecesores, le imprime ahora a su feligresía un ritmo de dinamismo y juventud, porque son los jóvenes de ambos sexos que de la mano de toda la comunidad trabajan comprometidos para sacar adelante el moderno plan de evangelización. Es una feligresía muy creyente, participa con amor en todas las iniciativas de su párroco, se preocupa por vivir los sacramentos y recibir formación continua, todo esto permite que sea una comunidad madura en su fe, solidaria y dispuesta al servicio de sus hermanos los más pobres, que es la opción preferencial del padre Arturo en todas las parroquias en donde ha estado.

En la actualidad se trabaja con fuerza en la formación de dos células pastorales: San Luis Beltrán y Santa Teresita, que serán próximamente parroquias; en estas dos células se realiza un trabajo de concientización entre sus moradores, para que ellos mismos, al sentirse miembros de la Iglesia, se comprometan en el proyecto de su formación espiritual y construcción de sus respectivas capillas.
* Periodista - Historiador
Mujer, ternura de la creación de Dios.

Por Jaynes Hernández Natera*
¡Hola mujeres! estamos en navidad, misterio de la ternura de Dios. En esta época nuestros corazones perciben al Dios del amor, que gracias al “sí” de María, Jesús fue encarnado en su vientre y nació como todo tierno bebé para salvarnos por su amor, como nos dice el papa Benedicto XVI “el mayor consuelo del ser humano es la ternura de Dios”. Pero pasan las brisas de diciembre, empiezan los carnavales y nos olvidamos de esa ternura del Niño Jesús que nació en un pesebre, olvidamos que nosotras las mujeres fuimos creadas con esa cualidad para ser sus dispensadoras de corazón a corazón.

Los estereotipos actuales de la sociedad de consumo, el cine y demás medios publicitarios pretenden que las mujeres olviden lo que es ternura, desconociendo que su paz interior depende en gran parte de la experiencia de ser portadora de la ternura de Dios que le permite un encuentro cercano y místico entre el Creador y lo creado por su amor. Por lo tanto te has preguntado: ¿He pedido a Dios que me dé de su ternura?

Aún en la ancianidad se es feliz al ser tierna con un corazón sin arruga; éste puede seguir engendrando vitalmente lo posible solo por la ternura que no niega con sus ojos brillantes que sollozan lágrimas amorosas al ver un bebé que puede ser su nieto o biznieto, sus manos arrugadas por los años tocan con tanta delicadeza un capullo, que entre sus manos se abre para que contemple la bella creación de Dios y agradece a Él por escuchar el trino tierno de un pajarito.

Aprendamos de Nuestra madre María que es dulzura como la miel, madre amable, purísima y a la vez torre de David, de marfil y trono de la sabiduría. Somos mujeres y fuimos creadas con ternura, y esta también es una cualidad de la cual Dios nos habla; recordemos cuando el salmista se acoge en su soledad a Dios en el salmo 27,10, y Juan Pablo II en una alocución el 28 de abril del 2004, nos decía “La ternura de Dios, confianza del creyente”. ¿Con qué actitud percibo al Dios de la ternura? ¿A través de quiénes he recibido la ternura de Dios? ¿Doy gracias por ello?

Si has endurecido tu corazón contempla la sonrisa de un niño, en ella hay un regalo para ti, ¡detente a verlo!, llénate de esa sonrisa, de su serenidad, de esa alegría para que la multipliques a los demás. Cada bebé que logra nacer es una alegría para nuestro Padre; piensa en los que no pudieron nacer, muchos de ellos pudieron ser sacerdotes, religiosas y muy buenos cristianos; mujeres y hombres de Iglesia que posiblemente nos relevarían la misión que tenemos. Ama y aprende de la ternura de los nacidos para que así tengas el amor suficiente para orar ante el Santísimo por los no nacidos y por la conversión y sanación interior de sus padres.

En muchas ocasiones, en un afán perfeccionista, se eliminan los niños a los que se le descubre una anormalidad genética como el síndrome de down, cuando ellos también son ternura de Dios, son ángeles bajados del cielo que en su acciones no tienen la malicia de pecar, aunque a los hombres y mujeres de fríos corazones sólo les causa desprecio e indiferencia, es por esto que no pueden verse en el sagrado espejo del amor para que ellos mismos vean la fealdad de su egoísmo al proponerle a los padres que si nace el bebé tendrán muchos gastos, terapias, colegios especiales y tiempo gastado. Para esas crueles personas es solo un mal negocio ya que este hijo no podrá ser un profesional que aliviará la vejez de sus padres; en el peor de los casos son los padres los que proponen al médico eliminarlo sin saber que es la oportunidad que Dios le está dando de tenerle cerca, entre su familia, para ser amado por muchos años.

Si has perdido a un hijo, natural o voluntariamente, o no has podido concebir, ora y esfuérzate por tener contactos con otros bebés, especialmente los que más necesitan del afecto. El llanto de los pequeños sana la sordera a la vocación de la vida, la vocación del amor, la vocación de la maternidad. Busca, ama y consuela a los niños en su llanto; el Señor te consolará, sanará tu vientre y tu corazón y confía su ternura para que des amor; ten presente que en mamá María confiaron la ternura de Dios para que calmara con ella el llanto de Jesús cuando tenía frío, estaba mojado, tenía sueño, hambre, o quería que lo cargaran. Dios se enamoró de la pequeñez del niño y quiso nacer como hombre, siendo Jesús verdadero Dios, para ser colmado de las caricias de la ternura de una madre y de un padre como San José. Aunque la ternura maximizada es un regalo de Dios para la mujer, los hombres no dejan de ser hombres al ser tiernos, sino que se ennoblecen del amor de Dios y se hacen partícipes de su divinidad, ser tierno no es ser débil, es tener la fuerza interior de atreverse a dar amor y sentirse amado al recibir la respuesta a una sonrisa, a una caricia.

*Integrante de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Vocacional. Jaynesher@hotmail.com

El Rincón de Pablito

Métete en el cuento
Buenos deseos para el 2009


Se acabó el año y aunque todo el mundo suele llenarse de buenos deseos y compromisos durante esta época, en realidad, y por hacer un ejercicio de honestidad, son muy pocos los deseos que llegan a ser cumplidos. Y si de compromiso para salvar el planeta se trata, la cosa es aún más complicada, porque en materia de proteger el medio ambiente a veces nos comprometemos a cosas demasiado grandes, como proteger el clima o salvar a las ballenas, que si bien son propósitos muy importantes, a veces, están un poco lejos de nuestras posibilidades y entonces nos frustramos y los dejamos a mitad de camino.

Para que esto no te ocurra, aquí te damos un listado de sugerencias que tú podrías cumplir al finalizar el año 2009:

Como no puedes arrestar a todos los traficantes de especies silvestres, mejor comprométete a no comprar animales silvestres como mascota.
Es muy poco lo que tú solo puedes hacer para descontaminar el planeta, pero por lo menos comprométete a ayudar a mantener limpio tu cuarto, tu casa, tu escuela o tu lugar de trabajo.
Es muy probable que animales como el Tití Cabeciblanco o el Oso de Anteojos sigan en peligro de extinción durante este año, pero tú puedes aprender un poco más sobre ellos y contarle a las demás personas porqué son importantes para los ecosistemas donde habitan.
Lee un buen libro sobre temas ecológicos. Aprender es una buena manera de ayudar.
Es muy difícil que tú solo descontamines los ríos de Colombia, mejor, no arrojes desperdicios a los arroyos y no malgastes el agua de tu casa.

Como verás son muchas las cosas que quedan por prometer y quizás algunas de éstas no alcanzarás a cumplir, pero no te preocupes, comprométete con pequeños proyectos que puedas terminar y no te engañes a ti mismo con falsas ideas de amor a los animales o a la naturaleza. Recuerda que no es lo mismo tener un pajarito gordo, hermoso y bien cuidado en una jaula, que verlo posarse y oírlo cantar alegre y libre en un árbol del jardín de tu casa.

sábado, enero 31, 2009

NUESTRA PORTADA

Presidente del Episcopado, monseñor Rubén Salazar, se pronunció sobre las ‘pirámides’

El comunicado está dirigido a todo el pueblo colombiano, en es especial a aquellos que se vieron afectados por el derrumbe de las ‘captadoras’ de dinero. El Arzobispo de Barranquilla y Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia hace público el siguiente comunicado:

Con amor de pastores acompañamos a todas las personas que han perdido sus bienes y ahorros, comprendemos su dolor y angustia y los invitamos a buscar, con valentía pero con prudencia y respeto a la ley, la restitución de sus haberes.

Denunciamos con claridad que estos acontecimientos muestran, una vez más, la situación de enfermedad moral que vive nuestra Patria, producida por la degradación de las costumbres sociales que tiene -al mismo tiempo como causa y efecto en un aberrante círculo vicioso- la violencia generalizada, la injusticia que ha corroído todos los ámbitos de la vida nacional, la corrupción rampante, la politiquería exacerbada que ha impedido la construcción de una nación ordenada y pacífica, la búsqueda inescrupulosa del dinero fácil y la omnipresente acción deletérea del crimen, especialmente el narcotráfico, el contrabando, la delincuencia organizada. Enfermedad moral que causa un número creciente de víctimas, en su mayoría desprotegidas e inermes ante las fuerzas destructoras de su dignidad.

Invitamos a las fuerzas vivas del país a que todos –dejando a un lado lo que nos enfrenta y divide- busquemos sinceramente el bien común de los colombianos, especialmente de los más pobres y desamparados, para que aunando nuestras fuerzas podamos construir juntos una sociedad más justa, fraterna, solidaria y en paz.

Con el inicio del Tiempo de Adviento el domingo 30 de noviembre, nos aprestamos a celebrar dentro de poco el misterio del amor infinito de Dios manifestado en su Hijo Jesucristo, hecho uno de nosotros en el seno de la Virgen María. Él nació en un pesebre, compartiendo plenamente nuestra condición humana, y, muriendo y resucitando, nos dio su Espíritu para que podamos derrotar el pecado y la muerte en nosotros y en nuestra sociedad. Acojamos ese amor misericordioso haciéndolo nuestro y hagamos de la celebración de la Navidad una ocasión propicia para continuar con renovada fuerza y entusiasmo la tarea común de hacer de Colombia una verdadera patria para todos.


Bogotá, D.C., 26 de noviembre de 2008



+ Rubén Salazar Gómez
Arzobispo de Barranquilla
Presidente de la Conferencia Episcopal
El PDR/E, espacio de Participación y Comunión en la Iglesia

Por Rafael Amín Bermejo Samper­*
Nuestro proceso arquidiocesano va caminando día tras día, alcanzando metas, colocando cada vez más nuevas tareas de evangelización y permitiendo espacios de participación en las comunidades parroquiales que existen en todo el Atlántico; comenzando con los niños y llegando hasta el adulto mayor, pasando por la vida familiar, la escuela, el lugar u oficio de trabajo; también generando espacios para la integración en el barrio y proporcionado nuevas iniciativas para el mejoramiento de las mismas.

Esto ha sido un momento de Salvación para todos los bautizados y para aquellos que están siendo llamados hacer parte de esta experiencia eclesial. Hoy por hoy contamos con la gracia de nuevas comunidades que nacen con la necesidad de celebrar los sacramentos, tener una experiencia con Jesús en los hogares y participar de la labor evangelizadora en la Iglesia. Podemos corroborar estos alcances que nos ha traído el proceso mirando las actividades que permanentemente se llevan a cabo en una parroquia, el número de fieles que se han unido a esta causa de salvífica de la evangelización.

Centenares de parroquias que se han construido, nacen nuevos comités de trabajo, permitiéndole espacios al laico para que se vinculen y no se sientan excluidos de ella. Pero ahora los retos son cada vez mayores, pues bien sabemos que vivimos en un mundo en que el secularismo es más fuerte cada día, propiciando una serie de anti-valores, presentándolos como algo normal para la práctica de las personas en la cotidianidad. Por esta razón, nuestro compromiso esta en propiciar cambios en la Sociedad desde la Iglesia, desde la experiencia de Fe, reconociendo el valor fundamental en su tarea evangelizadora. De esa manera lograremos que el apoyo de todos debe ser reciproco, para que los procesos tengan un buen fin, y es precisamente el enseñar y el vivir intensamente los valores de los evangelios. Nuestras comunidades necesitan de un fuerte compromiso cristiano para que seamos partícipes de los cambios sociales que este proceso puede generar, alcanzado su gran objetivo: construir la Iglesia que Dios quiere y el mundo necesita.

­*Catequista de la Unidad Pastoral Divino Niño Jesús. Estudiante Egresado de Sociología. JVC Nº28




La realidad socio-cultural y el cambio de época

Por José Tobías De la Cruz Caro*
Continuando con el estudio de este importante documento de Aparecida, quiero en este artículo continuar la temática desarrollada en la anterior edición (197), ya que seguiremos tratando el tema sobre el Cambio de Época. Ahora vamos a profundizar cómo esta situación ha afectado la realidad socio cultural del mundo actual.

En otras palabras, el presente artículo maneja los conceptos o más bien los cambios de ideologías y la mentalidad de nuestra época. Una de las evoluciones más grandes de ésta es la valoración que se hace hoy de las culturas en la vida de los individuos y de nuestros pueblos.

En este artículo sintetizaremos todo lo que he leído sobre la realidad sociocultural visto desde el documento de Aparecida, ante todo porque son conferencias tomadas de altos personajes que participaron activamente en la V Conferencia Latinoamérica y del Caribe en Aparecida, Brasil.

La decadencia de las ideologías y de las utopías ha llevado a la humanidad a buscar su nueva identidad, convirtiéndonos a todos en sujetos y actores de la cultura.

La cultura expresa la manera particular como los pueblos cultivamos la relación con la naturaleza; entre nosotros, los otros y con Dios. Se crea un “estilo de vida”, una “modalidad propia”, que nos caracteriza y engendra la pluralidad de culturas.

La cultura, en su comprensión más extensa, representa el modo particular con el cual los hombres y los pueblos cultivan su relación con la naturaleza y con sus hermanos, con ellos mismos y con Dios, a fin de lograr una existencia plenamente humana. En cuanto tal, es patrimonio común de los pueblos, también de América Latina y de El Caribe. DA 476

Tanto el Papa, en su discurso número 1 y 2 como el número 44 DA nos dicen: “Vivimos un cambio de época, cuyo nivel más profundo es el cultural”.

En nuestra época cultural el cambio ocupa el centro. Hoy se da paso a la inestabilidad en todo lo que sea posible y no se puede entender ni que algo deba permanecer, ni que alguien busque defender permanencias. Hoy se trata de un verdadero cambio de época que afecta a todo el hombre en sus maneras de ser, percibir, sentir, ver, comprender, relacionarse, vivir, crear y creer. Son múltiples las voces, las disciplinas y sobre todo las realidades que hablan y confirman dicha condición radical del cambio de época. Estos cambios remiten a nuevas epistemologías, las cuales no sólo nos permiten reconocer otras dimensiones de la vida, sino que a su vez se constituyen ellas mismas en factores de cambio: nuevas epistemologías hacen posible ver, interpretar y proyectar nuevas realidades humanas, el mismo ser del hombre. Ejemplo: del paradigma industrial (mecánico, newtoniano) al virtual (abierto, flexible, ecológico, holístico)

Hoy se percibe un cambio de época de matriz antropológica social, en la que la entidad, es decir las raíces, son atacadas sistemáticamente por la mentalidad dominante, encerrando la persona en el ámbito hermético de lo individual.

“Los cambios culturales han modificado los roles tradicionales de varones y mujeres, quienes buscan desarrollar nuevas actitudes y estilos de sus respectivas identidades, potenciando todas sus dimensiones humanas en la convivencia cotidiana, en la familia y en la sociedad, a veces por vías equivocadas”. DA 49

*Presbítero. Vicario de Pastoral – párroco de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma.