jueves, junio 30, 2011

A propósito del Día del Niño

Por una infancia feliz: ¡No al Maltrato!

Por Carolina Herrera España*

Muchas veces lo que la sociedad ‘no puede ver’ es lo que a su vez no podemos ‘dejar de ver’. Esto es precisamente lo que sucede con el maltrato Infantil y demás manifestaciones de violencia. Ya no es un problema de ‘puertas adentro’, sino que poco a poco ya es una problemática que ha venido adquiriendo voz propia y fuerza: ¡No al maltrato Infantil!

El maltrato Infantil, tiene variadas manifestaciones, se presenta en diferentes ámbitos y genera gran impacto en la vida de una persona. Pregúntate: ¿He maltratado alguna vez una a alguien?, puede que sí, y, tal vez, a medida que leas este artículo, te des cuenta que has fallado y puedes mejorar ese comportamiento. Así como identificar conductas y expresiones de maltrato en general, con el fin de no imitarlas.

Es de vital importancia, ser cuidadosos en como tratamos a los niños, porque hay algo muy cierto: Los niños podrán olvidar lo que usted dijo, pero jamás olvidar cómo los hizo sentirse (Carl W. Buehner). Ésta, sin duda, es una realidad que marca a todo ser humano y la profundidad de la cicatriz dependerá en gran medida de la frecuencia en que sean maltratados y lastimados los menores. Es de aclarar, que las cicatrices de tipo emocional son las que necesitan más tiempo para sanar.

Entonces, todas aquellas acciones que van en contra de un adecuado desarrollo físico y emocional del niño, cometidas por personas, instituciones o la propia sociedad, suponen la existencia de un maltrato físico, negligencia, maltrato psicológico o un abuso sexual. Por lo tanto, es un delito y un problema de profundas repercusiones psicológicas, sociales, éticas, legales y médicas.

Tristemente, en algunas familias se teje muchos de estos conflictos y en el peor de los casos, llegan a generar que los niños sientan que están ‘durmiendo con el enemigo’.

El ‘hablar’ es el verbo que se debe utilizar en los casos de desacuerdos. Así como está de moda tener los jeans o zapatos de tal marca y expresiones como “¡Oe!”, se debe hablar y denunciar el maltrato hacia nuestros niños, enseñándoles a ellos que también tienen derecho a la libre expresión y a defenderse, que nadie tiene porque lastimarlos.

A continuación te comparto, el testimonio de una mujer abusada en su infancia: “Siempre soñaba con morirme. No podía contar a mis padres lo que me sucedía, del mismo modo que no podía decir que no me gustaba tomar sopa”.

¡Comunícate más! Parece frase de marketing, pero en si, refleja el abismo que existe en muchas familias, relaciones sociales, de pareja, de padres e hijos. La comunicación es cada vez menor y esto también entristece el alma. En la infancia es en donde más se tienen que establecer lazos de confianza, hilos de comunicación y comprensión.

El maltrato Infantil es una manera de matar el alma, no sólo el aborto es una forma de hacerlo, también existe cuando gritamos, ofendemos, hay burlas, humillaciones, criticas, utilizamos la fuerza física para someter a otros y se le quita vida al alma.

“Ya no me horroriza la maldad de la gente mala, sino la indiferencia de la gente buena”. Así, que el paradigma que se debe romper, estimado lector, es el de la indiferencia, pues ya sabemos que el maltrato infantil, ya no es un problema de ‘puertas adentro’, es un problema de todos.

Desde el hogar, Iglesia local, se debe propiciar hábitos sanos, valores, diálogo, escucha y amor entre todos, especialmente hacia los niños.

Algo que han descubierto los científicos es que “los niños elogiados con frecuencia se vuelven más inteligentes que los acusados con frecuencia: “Hay en el elogio un elemento creativo”, Thomas Dreir.

Para disfrutar de una infancia feliz, todo niño y niña necesita ayuda. ¿Ayudarías tú? colabora a reconstruir la cultura del amor sembrando futuro. Porque dando ‘buen trato’, tendremos niños y niñas más felices.

*Psicóloga. carolinaherrera777@gmail.com

No hay comentarios.: