miércoles, agosto 10, 2011

NUESTRA PORTADA



¿Sabes cómo ser mil veces más comprometido con tu Iglesia?

Miltiplicando el espíritu de la Catedratón caminas a la Cima y a la fraternidad

Por Blanca Hernández*

No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces”. Y Jesús, con la bendición del Padre, hizo que no hubiera hambre y alimentó a una multitud… ¿Qué tal si nosotros, con la ayuda de Dios, también pudiéramos hacer mucho con poco?

Pues sí es posible, porque una vez más nuestra Iglesia se alista para la Catedratón 2011, un camino hacia la Cima, y cuyo evento central es el domingo 18 de septiembre en el salón Jumbo, donde podremos Miltiplicar ofrendas de amor, ayudar a los más necesitados y contribuir a la evangelización del departamento.

Catedratón hace un llamado de Miltiplicar valores y acciones que nos permitan ser más solidarios para vivir en fraternidad. Por eso es necesario tener un corazón dispuesto, la voluntad y la fidelidad a Dios para dar y ofrecer, contribuyendo a la misión de nuestra Arquidiócesis, ser Mil veces más comprometidos con la Iglesia.

“Debemos unirnos en comunidad y vivir este proceso todo el tiempo; que no sea de un día, un mes, sino que ayude a evangelizar siempre, Miltiplicados en amor y fraternidad”, compartió Mónica sabbagh, coordinadora de Catedratón 2011.

Este año sigue con la finalidad de contribuir con el Seminario Regional Juan XXIII y la Casa Sacerdotal, construir nuevos templos, promover el proceso de evangelización, pero también se busca reunir fondos para crear tres Centro CIMA.

Pero y ¿qué son los Centros CIMA?

Serán centros de espiritualidad y evangelización, lugares de retiro para que las personas que los visiten tengan un reencuentro más íntimo con nuestro Señor. Estarán ubicados en el Seminario Regional Juan XXIII, en el Santuario del Morro y un tercero en el sur del departamento que represente la esperanza para los damnificados que lo perdieron todo el año anterior.

El Árbol de la Miltiplicación, una valiosa manera de hacer todo esto realidad

Sin duda, todos estas ideas pueden lograrse con los aportes de la comunidad, por eso, en las parroquias, colegios, centros comerciales y empresas, los feligreses podrán encontrar próximamente “el árbol de la miltiplicación”, sólo con donar mil pesos, recibirán un corazón en el que podrán escribir un mensaje, su nombre y colgarlo en alguno de los árboles que estarán decorados por el ingenio y talento de nuestros artistas.

“La idea es que también las personas adquieran sus corazones traigan a sus amigos y estos a su vez a los suyos para Miltiplicarnos más”, agregó Sabbagh.

Prepara desde ya tu corazón y compromételo para la Catedratón, porque entre todos podemos hacer más y estar Mil veces más comprometidos con Dios.

*Comunicadora Social y Periodista - bhernandez@arquidiocesisbaq.org



Menores de edad protagonistas de actos delincuenciales en Barranquilla:


¿Culpables o inocentes?


Cada vez son más jóvenes involucrados en asesinatos, hurtos agravados, tráfico y porte de armas de fuego


Por Gina Vargas R*



Era un domingo maravilloso, un sol radiante, un clima ideal para divertirse y disfrutar en familia. En el ambiente sólo se respiraba tranquilidad, sin embargo, para Federico (a quien llamaremos así por su seguridad) de 14 años, era un día para reflexionar y recapacitar.


En comparación con otros jóvenes de su misma edad, a Federico, un barranquillero amante del vallenato y el futbol, no le ha tocado nada fácil subsistir y conseguir todo lo que hasta ahora ha logrado.


Ser adoptado y venir de una familia humilde, lo llevó a un conflicto interno que desencadenó en una rebeldía que sus padres adoptivos no pudieron controlar.


A medida que transcurría el tiempo, el comportamiento de Federico se hacía más insoportable y menos llevadero. Las malas compañías y sentirse deprimido y desorientado, hicieron que se fuera ‘por el mal camino’, afirma Federico.

“Yo no planeé nada, todo se fue dando: el licor, las drogas y los amigos que tenía en ese entonces me llevaron a robar, aunque me dé pena decirlo. Estoy arrepentido, pero me volví un delincuente”, expresa con voz entrecortada.


Obtener dinero fácil llamó rápidamente la atención de este joven. Robar celulares, radios de los carros, hurtar a los transeúntes y asaltar las tiendas de las esquinas, se convirtieron en su pasatiempo predilecto.


Pero un día todo cambió. Mientras robaba, en noviembre de 2010, en una casa, en compañía de cuatro menores de edad, dos de sus compañeros de fechorías, fueron sorprendidos por la policía, procediendo a su detención.


“Ese día volví a nacer. Lo tomé como un mensaje de Dios, lo que estaba haciendo debía parar. La verdad es que no quería hacerle más daño a mi familia que sufría mucho debido a mi conducta. No era justo, yo quería vivir una vida normal y ser delincuente no estaba en mis planes”, insiste.


La historia de Federico es sólo uno de los cientos de casos delincuenciales en los que se ven involucrados los menores de edad. Ya es cotidiano ver en los principales medios de comunicación masiva de la ciudad, protagonismo juvenil en actos delictivos, hechos que asustan, asombran y ponen en alerta a las autoridades.


Según informe oficial entregado por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, del 1 de junio de 2009 hasta el 28 de febrero de 2011 se han registrado oficialmente 1.046 casos de menores infractores. Los delitos de mayor ocurrencia son el hurto calificado, fabricación, tráfico y porte de armas de fuego o municiones, siendo los hombres en un 97% los protagonistas de estos actos.


En la actualidad, el Bienestar Familiar, a través de su directora Emilia Fontalvo, está brindando toda la atención al menor infractor. “Estamos comprometidos con esta problemática. Hemos fusionado varios frentes de apoyo psicológico: el trabajo social y la pedagogía en la construcción de programas integrales de atención para el adolescente. Son espacios de reflexión que hacen visibles las acciones para el reconocimiento de responsabilidad sobre el delito, motivación para la aceptación y reparación de los daños causados a las víctimas encaminada a desarrollar la plena conciencia como ciudadano activo y responsable” explicó la funcionaria.


Causas de la conducta delictiva en los jóvenes


Para la psicóloga Juliem Lagares, más allá de criticar y evadir responsabilidades, buscar culpables o inocentes, las razones por las que más jóvenes se vean involucrados en casos delincuenciales, se deben a factores sociales y personales, en su mayoría.


“Lo primero que hay que hacer es crear conciencia en el joven de lo sucedido, hacerle entender que esa conducta inapropiada tiene muchas repercusiones.


Analizar detalladamente cuáles fueron las situaciones o vivencias que lo llevaron a hacer esta clase de delitos y luego proceder a realizar una rehabilitación e inclusión a la sociedad. Es un trabajo arduo multidisciplinario que involucra a médicos, psicólogos, psiquiatras, terapeuta ocupacional y por supuesto la familia del joven afectado es clave para su incursión a la sociedad” explica Lagares.


Además, “las conductas antisociales y delictivas aumentan con la edad y alcanzan su nivel máximo a los 17 años. Las chicas tienen un patrón de conducta similar al de los chicos, y ésta es más frecuente cuando se tienen amigos que ya las han adoptado”.


Por esta razón la psicóloga aconseja a los padres de familia estar pendiente de lo que hacen sus hijos, conocer sus amistades y en especial en estos tiempos, ante el auge de las redes sociales y el internet, que pueden volverse su peor enemigo.


“Hay que ir de la mano de la tecnología. Los padres deben entender que el Internet es necesario, pero debe ser supervisado. Es terrible ver los casos tan aberrantes de prostitución infantil que se hacen a través de la red. Esa es la realidad y los padres deben de cuidar a sus hijos y hablarles claro”, puntualizó.


La familia, toda una institución


Si bien la delincuencia juvenil es un problema social importante, que demanda políticas públicas que comprometan al Estado, a las organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil, el aspecto espiritual se convierte en pieza clave para entender y apoyar a estos jóvenes en conflicto.


En esta tarea se focaliza la Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de Barranquilla, encabezada por el padre Franklin Posso, Delegado para los jóvenes, quien también es párroco de Cristo Resucitado en el corregimiento de La Playa.

Comenta el padre Posso, que en este sector de la ciudad existen pandillas integradas por jóvenes que alteran la comunidad generando temor y miedo entre sus habitantes. El trabajo ha sido gratificante para este sacerdote, quien realiza un proceso de sensibilización con estos jóvenes y sus familias.


“Lo que trato de hacer es entenderlos, nuestro objetivo no es juzgarlos, por el contrario, lo que se busca es que ellos se den cuenta de sus comportamientos autodestructivos y el riesgo que corren al unirse a las pandillas. Los jóvenes han respondido a estas jornadas de sensibilización, lo cual nos llena de mucha alegría”, sostiene el párroco.


Una comunidad unida contra los problemas que aquejan a los jóvenes el día de hoy, así como fortalecer los valores en la familia es la premisa con que trabaja la Pastoral Juvenil, quienes se convencen que, con el esfuerzo de la sociedad, autoridades civiles y eclesiásticas, casos como el de Federico serán cosa del pasado.


*Comunicadora Social – Periodista. ginapao80_51@hotmail.com


Tribulación + oración= Santificación

Por Andrés Felipe De Castro Meza*

Una tribulación es una vivencia íntima que nos toca hasta lo más profundo de nuestro ser, la cual nos lleva a una verdadera confrontación interior y a una búsqueda incansable para poderla resistir y superar.


Por lo general, muchas personas, en algunos momentos de su vida han llegado a pensar que una tribulación o que las dificultades de la vida los han vencido, llevándose consigo las pocas fuerzas con que luchar. Pero, por un instante, no nos imaginamos lo que hay detrás de esto.

Cuando uno experimenta un fracaso o una injusticia por muy grande o pequeña que sea, hay que tener siempre presente que éstas sólo son vividas en un tiempo determinado de nuestra vida. “Pero en todo esto salimos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Rom 8,37).


El verdadero creyente es aquel que vive este tiempo como un período de santificación, caminando con la cruz en el hombro, siendo consciente que no todo acaba ahí, sino que, en realidad, todo continúa porque sabemos que no estamos solos en nuestro caminar, sino que nuestro Padre Dios nos da la fuerza que necesitamos y al mismo tiempo, nos espera con los brazos abiertos para decirte a ti y para decirme a mí: “Aquí estoy hijo mío, de tu lado nunca me he ido, porque contigo siempre estaré”.

Entonces, ¿cuándo llegamos verdaderamente a decir que todo ha llegado a feliz término? pues, cuando nuestro corazón ha alcanzado la paz y la tranquilidad que buscaba, es ahí cuando decimos con todo nuestro ser: “Gracias Señor, por entrar en mi vida, por quedarte hoy junto a mí, porque ahora que te tengo a ti he comprendido verdaderamente que lo tengo todo”… “Gracias, Señor.”

Sólo la oración fervorosa toca el corazón de Dios. Recuerda que la mejor forma de vivir una tribulación es a través de la oración, que más que palabras, es un diálogo entre tú y Jesús; es estar en la presencia de Aquel que puede levantarte y sanar tu vida. Sólo deja que Él santifique cada instante de tu vida.

Tú, que estás leyendo esto ahora, recuerda y guarda siempre en tu corazón: “Los problemas son simplemente circunstancias que nos ayudan a confiar cada vez más en Dios”.

Ahora pregúntate: ¿Has confiado en la fuerza y el poder de Dios? Ten presente que Él confía en ti. Por eso ahora está junto a ti… ¡Qué Dios te bendiga y proteja cada día!

*Estudiante de I de filosofía del Seminario Regional de la Costa Atlántica Juan XXIII.


Jóvenes en Acción

Diversidad juvenil para cantarle a Dios

Por Margarita Molina De La Cruz*


Profesionales y estudiantes, algunos menores y otros mayores de edad, y ciertas condiciones que más que discapacidades las ven como habilidades, son estos 10 jóvenes que decidieron hace dos años trabajar juntos y poner su talento musical para alabar y conocer de Dios, a través del grupo de música católica RANAN, palabra hebrea que significa: cantar y alabar a Dios con júbilo.

Hoy, en sus ratos libres, con profunda fe, alegría y amor, dedican tiempo para prepararse y formarse no solamente para el crecimiento musical sino espiritual de cada uno de los integrantes de este grupo. Todos son músicos innatos. Cada sábado se reúnen para ensayar y el primer viernes de cada mes reciben formación espiritual.

Tienen certeza que esta es una misión evangelizadora, reconocen que no sólo es cantar sino que es una oportunidad para acercarse a Dios y ser parte activa de la Iglesia, en especial de la misión arquidiocesana, donde opinan hace falta mucho, y por eso, como jóvenes pueden trabajar con el ánimo y vitalidad característica para fortalecer la fe católica. Muchos de ellos, antes no habían despertado ese amor por Jesús y María, hoy se encuentran plenamente convencidos de dar testimonio de su fe.

La historia empezó en Pentecostés de 2009 cuando Pedro Moreno, de la parroquia Nuestra Señora de Fátima, hoy voz líder del grupo, decidió llamar a 4 jóvenes que anteriormente habían formado parte de grupos de música de la parroquia. Así mismo, invitó a dos jóvenes que no hacían parte de ningún grupo de música, pero sí de grupos parroquiales. Finalmente llegaron 3 personas que nunca habían formado parte activa de la Iglesia, pero sintieron una motivación indescriptible para formar parte de este grupo, Desde ese momento, empezó la travesía que sin duda, fue un reto que Dios les puso en el camino y ellos decidieron aceptar, hoy gracias a su talento y lucha es una realidad.

Ahora la motivación es ser jóvenes que participan en la misión de la Iglesia y llevan ese mensaje que nos regala Jesús de alegría y salvación a través de la música.

*Asistente de Comunicaciones y Relaciones Públicas - mmolina@arquidiocesisbaq.org

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