martes, octubre 05, 2010

Unidad pastoral Los Doce Apóstoles
Un sueño de hace más de 25 años

Por Mabel Rada*

“El deseo cumplido es un árbol de vida”, Proverbios 13, 12

Una comunidad cada día más fortalecida en el Evangelio es el más claro ejemplo de lo que la fe y el amor han logrado en la unidad pastoral Los Doce Apóstoles, ubicada en el La Unión.

Si bien, los habitantes de este sector de Barranquilla se han congregado siempre en torno a la Palabra de Dios, pero en la actualidad, la experiencia que están viviendo en relación con el crecimiento espiritual, fortalecimiento en la oración, conocimiento del Evangelio y mejoramiento del trabajo en comunidad, es realmente un ejemplo claro de fe y dedicación.

Durante muchos años, los habitantes del barrio La Unión vivieron sus celebraciones litúrgicas y experiencias de comunión espiritual en las diferentes parroquias cercanas; pero un buen día, hace más de 25 años, empezaron a soñar con construir su propio templo.

Un legado de amor para futuras generaciones

No ha sido fácil, pero como dice Jeremías 17, 7: “Bendito el hombre que confía en mí, que pone en mi su esperanza”.

Y esperanza en Dios, es lo que nunca ha faltado en la comunidad. La primera piedra del templo se puso hace 23 años, pero sólo hace tres años, con la llegada del sacerdote Jaime Arturo Román, se inició la construcción en firme.

Durante muchos años, vivimos situaciones difíciles como la celebración de eucaristías al aire libre y bajo la lluvia, horas de incomodidades debido a los insectos y el calor, una que otra persona oponiéndose al proyecto; pero la fe, la esperanza y un trabajo sin descanso, empezaron a dar frutos.

Luego de que la comunidad se organizara en grupos, empezaron apadrinando columnas y llovieron las ideas para conseguir recursos, al tiempo que empezaron a formar espacios para consolidarse como verdaderos cristianos, formando los grupos pastorales y siguiendo los lineamientos del Proceso Diocesano de Renovación y Evangelización.

Templotón para hacer un sueño realidad

Hoy, la unidad pastoral Los Doce Apóstoles es admirada, pues quien la visita se siente en familia. Es una construcción que invita a volver, es fresca, se respira amor, fe y mucha espiritualidad.

Faltan muchos detalles en el templo, como lo son: algunas puertas, vitrales, mejor iluminación, sillas, mejorar la zona verde y la casa cural que está en obra negra.

Para conseguir los recursos que hacen falta y terminar la construcción, la parroquia Los Doce Apóstoles realizará un Templotón el domingo 27 de junio en la Cra 18 No. 36B-19. La meta es recolectar 100 millones de pesos.

El padre Jaime Arturo Román y la comunidad del barrio La Unión hacen un llamado a la generosidad de los barranquilleros para que hagan sus aportes en la cuenta de ahorros de Davivienda 02600065928-9 o donen materiales de construcción. Al mismo tiempo extienden una invitación especial para que el 27 de junio participen del evento. El Templotón se iniciará a las 7: 00 a.m. con una Eucaristía y a partir de ese momento los asistentes podrán participar de un día en familia, disfrutando de grupos musicales y un gran festival gastronómico, hasta las 6:00 p.m.

Quienes estén interesados en apoyar ésta obra de fe pueden comunicarse al: 3633256 y 3008050327.

*Feligrés Unidad pastoral Los Doce Apóstoles. Comunicadora Social y Periodista.

Comunidad Redentorista deja su huella en el Atlántico
Sembradores de la semilla arquidiocesana

Por Redacción Kairós

Que mejor manera de unirnos como Iglesia arquidiocesana que repitiendo las palabras del salmista: “El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres”. Ha estado grande porque se ha valido de misioneros redentoristas para formar comunidades vivas de fe en el municipio de Soledad, alrededor de la evangelización. Dentro de unos meses la comunidad redentorista que ha venido atendiendo algunas parroquias del decanato Virgen María de Regla, entregarán esta obra a la labor pastoral de algunos sacerdotes diocesanos, por eso, Kairós, presenta un poco la historia desde la llegada de esta comunidad.

En 1992, la provincia Redentorista de Bogotá creó un equipo misionero itinerante con sede en la parroquia del Perpetuo Socorro de Barranquilla, con el fin de misionar en esta gran ciudad y en el sector de la Costa Atlántica. Este equipo comenzó a realizar su labor en Barranquilla y sus alrededores hasta llegar al sur de la ciudad, límites con el municipio de Soledad y allí descubrieron, como San Alfonso en Scala, “una multitud poco o casi nada atendida por la escasez de sacerdotes y el desbordamiento de la gran ciudad a la cual llegan y llegan todos los días migrantes del Atlántico y otros lugares de la patria, especialmente de los santanderes, paisas y demás regiones de nuestro país”

El equipo descubrió que ante la urgencia pastoral que tenían delante de sus ojos, era conveniente irse a vivir al lugar de la misión, establecerse allí y atender pastoralmente todo ese sector.

El 12 de mayo de 1996 se dio la bienvenida a la nueva comunidad residente en Virgen María de Regla, en Eucaristía presidida por Monseñor Oscar Aníbal Salazar Gómez, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Barranquilla, en ese entonces la comunidad comenzó desde ese día a ser el Decanato Virgen María de Regla para evangelizar las necesidades espirituales y pastorales del gran territorio que ya se venía atendiendo. La situación económica era muy limitada. Gracias al apoyo de la provincia, de la feligresía del Perpetuo Socorro y de los pocos recursos generados por cada misionero en cada sector, poco a poco se fue realizando la obra.

El fenómeno del desplazamiento y del urbanismo desde sus inicios hizo que los habitantes se hicieran devotos de la Virgen María de Regla, se convirtió en una madre progenitora de muchos hijos, nietos y biznietos, devoción que permanece en la actualidad y que cada día crece y crece como el pequeño grano de mostaza que es la semilla más pequeña pero que se ha ido convirtiendo en un gran arbusto que a todos acoge y a todos trata de llegar así sea con un mínimo de alimento.

Con el apoyo del equipo misionero de Bucaramanga, la comunidad local se dio a la tarea de preparar, realizar y continuar la misión itinerante. Cada uno de los sacerdotes se responsabilizó de la preparación y dirección de la misión en sus respectivos sectores.

En 1999 llegó Monseñor Rubén Salazar Gómez como nuevo Arzobispo de Barranquilla, y con él, la novedad de los planes de pastoral que ha ido adoptando la Iglesia colombiana: para nuestra Iglesia Particular se propuso el Proceso Diocesano de Renovación y Evangelización (PDRE). En este mismo año, se entregó lo que era el sector de La Central, cuyo titular era la parroquia Cristo Redentor; al ser erigida parroquia se le dio el nombre de Santa Bárbara.

El Jubileo del año 2000, el templo fue elegido como centro de peregrinación. Mientras tanto, se continuó la dinámica pastoral de PDRE con la conformación de las asambleas comunitarias en cada sector y la formación de los animadores laicos. Con el apoyo del Bienestar familiar se dio comienzo a la atención en el comedor escolar ‘Jubileo 2000’, mejorando la calidad de vida de 400 niños del sector.

La Unidad Pastoral Virgen María de Regla, ha sido muy fecunda y ha dado como fruto varias células pastorales que poco a poco crecen, en sabiduría y en gracia delante de Dios y de los hombres. La parroquia tiene sus propios sectores y además las células que aspiran a convertirse en parroquias.

miércoles, septiembre 08, 2010

Jóvenes en Acción

Creando nuestra Identidad

Por Laura Marcela Vergara*

Al investigar sobre lo que significa identidad, nos encontramos con definiciones que nos dicen que se trata de aquello que nos hace reconocibles ante los demás. Nuestro nombre, el día y el sitio en el que nacimos, nuestros familiares, lo que nos gusta y lo que no nos gusta hacer, la ropa que preferimos, el cantante o actor por el que morimos, o ese amorcito por el que nos desvelamos, en pocas palabras, son nuestro gran tesoro; una especie de ‘maleta’ que sólo cada uno de nosotros posee y nos hace únicos.

Pero, la tarea no llega hasta simplemente saber que la tenemos, sino en irla valorando y fortaleciendo cada día de nuestra vida. Al estar en convivencia con otros, en el colegio, la u, en el hogar y en tantos otros lugares que frecuentamos, no sólo estamos mostrando nuestra identidad, sino conociendo la de los otros y es allí donde está la riqueza de ser diferentes, de aprender unos de otros.

Bien decía el escritor Fernando Savater en su libro “Política para Amador”: “La gracia no está en empeñarnos en ser lo que somos, sino en ser capaces, gracias a nuestros propios esfuerzos, y a los de los demás, de llegar a mejorar lo que somos”. Por supuesto que no todos somos iguales, pero el respeto y el amor siempre nos debe unir como familia, como comunidad y como país. Cuando decimos orgullosos: “soy colombiano”, no sólo expresamos un nombre de un país, sino todo lo que eso conlleva: nuestra cultura, nuestros antepasados, las costumbres, la gente, los municipios, y todas esas cosas que nos identifican y nos hacen sentir felices.

Para poder lograr lo que el escritor Savater nos expresaba, tenemos que reflexionar sobre todas y cada una de esas cosas que nos identifican, aceptar nuestros errores y estar dispuestos a mejorar. Así nuestra identidad se irá enriqueciendo un poquito cada día.

Las enseñanzas de Sócrates (Tomado de Latinbooks – Valores y Actitudes)

Para impartir los conocimientos que consideraba necesarios, hacer de él un hombre apto para funciones públicas, Sócrates compartía con su discípulo largas conversaciones a través de las que llevaba al joven a que descubriera las cosas por sí mismo. Un día le dijo: “¿No crees Alcibiades que antes de aprender a gobernar a los demás, es conveniente primero aprender a gobernarse a si mismo? Antes, pues, de consagrarte a los demás, cuida de ti mismo y, para ello, aprende a discernir claramente lo que constituye lo mejor de ti. Es preciso, pues, que obedezcas ante todo al precepto esculpido en el templo de Delfos: -Conócete a ti mismo-“

*Feligrés Unidad pastoral Divina Misericordia. Colegio Nuestra Señora de Lourdes. lau.vergara@hotmail.com

El Rincón de Pablito

El Día del Padre

Por Yolanda Paola Muvdi*

El 19 de junio es el día escogido para recordarles de manera especial a nuestros papás cuanto los queremos y admiramos, pues es el día de ellos, el Día del Padre.

Inicialmente, quien tuvo la idea de conmemorar un Día del Padre fue Smart Dood, en 1919, en Estados Unidos. Sin embargo, no tuvo muchos seguidores y la iniciativa quedó en el olvido. Después de unos 10 años, se retomó la idea y se empezó a celebrar este día, cada tercer domingo de junio. Lastimosamente, poco a poco se fue volviendo más una fecha comercial, en la que los hijos nos acostumbramos a expresar nuestro amor a través de un regalo.

Hoy, quiero recordarte amigo, que lo importante no es precisamente el regalo, sino el cariño, el respeto que le damos todos los días a nuestro papá y hacerle saber lo mucho que lo admiramos y lo agradecidos que nos sentimos con él, por ser instrumento de Dios para darnos la vida y luchar por hacernos personas de bien. Es preciso tratarle como el mejor de los amigos, pues es aquel que nos ha brindado siempre lo mejor de su existencia, su ejemplo y sus consejos.

Aprovechemos esta ocasión para hacerles un regalo, por ejemplo, podemos prepararle una rica receta, invitémoslo a un lugar en el que podamos compartir un rato agradable en familia, pidámosle perdón si le hemos herido, arrunchémonos con él a ver una película y no olvidemos a nuestros abuelitos, está es una linda ocasión para visitarlos. Recordemos que hay muchos planes por hacer, pero uno sólo el motivo: demostrar que nos hace feliz ser su hijo y que justo él sea nuestro papá.

* Feligrés unidad pastoral Caridad del Cobre. Estudiante Colegio Buen Consejo. 11 años