martes, junio 05, 2007

NUESTRA PORTADA


¡PENTECOSTÉS!
Para vivirlo hoy con la fuerza del Espíritu de Siempre.

JUBILEO DE LAS FAMILIAS
Del 2 al 9 de junio
Gran encuentro de familias
Sábado 9 junio, 3:30 p.m.

CUIDEMOS LO PÚBLICO
Muy oportuna la sugerencia que se nos hace para reflexionar durante el mes de junio e ir avanzando en la vivencia plena de la justicia.

EDITORIAL

AMÉRICA, EL CONTINENTE DE LA ESPERANZA

Cuando se habla de esperanza se viene a la mente la sensación positiva y optimista frente a un acontecimiento, frente a un lugar o una persona. De ahí que quedó en el lenguaje de nuestros barrios: "la esperanza es lo último que se pierde". Y es así. La realidad muestra que cuando hay esperanza, se respira vitalidad de salir adelante aún en medio de las mayores dificultades.

Un retoño en el campo se convierte en esperanza para el sembrador; la construcción de un templo se convierte en esperanza de vida para una comunidad; el rostro de los niños y adolescentes alimenta la esperanza de sus padres; la ejecución de un negocio, el inicio de un estudio, el diligenciar un trabajo, dinamizan la vida.

Cuando el Papa expresa que: "América es el continente de la esperanza" lo entendemos, no solamente por la gran población de católicos, sino también por el vigor y el deseo de aprender más y de servir mejor al Señor. Sin embargo, somos conscientes que aún falta mucho por madurar en la fe y que son muchos los ambientes donde no ha llegado el mensaje de salvación.

Y son las palabras de S.S. Benedicto XVI las que nuevamente nos animan y alientan a poner nuestros ojos y nuestro corazón en la Sagrada Escritura para fortalecer nuestro testimonio, acrecentar la vida sacramental e incidir en la sociedad. En esta medida los niños, jóvenes, adultos, hogares, se convierten en signos auténticos de la presencia salvadora de Dios, uno y trino. Esto es importante saberlo, pero es vital experimentarlo y de esta manera transmitirlo con la alegría propia del que se siente amado por Dios y comprometido con la comunidad.

No es ficción: contamos con un continente rico en fauna, flora, gente de diferentes culturas, razas, diversidad de carismas, pero unidos por una sola fe, un solo Señor.

CUIDEMOS LO PÚBLICO

Por VILMA ARRIETA
Miembro de la Comisión de Pastoral de Multitudes


En el documento de Puebla, número 492, que hace referencia al hombre y los bienes de la tierra, dice: “Los bienes y riquezas del mundo, por su origen y naturaleza, según voluntad del Creador, son para servir efectivamente a la utilidad y provecho de todos y cada uno de los hombres y los pueblos. De ahí que a todos y a cada uno les compete un derecho primario y fundamental, absolutamente inviolable, de usar solidariamente esos bienes, en la medida de lo necesario, para una realización digna de la persona humana. Todos los demás derechos, también el de propiedad y libre comercio, le están subordinados.”

Por eso, cuando hablamos de ecología, de protección del medio ambiente, de cuidar los bienes públicos, no estamos haciendo otra cosa que recordando la misión que Dios nos dio de colaborar con su obra creadora.

También dice Puebla, en el número 327, que “El amor de Dios que nos dignifica radicalmente, se vuelve, por necesidad, comunión de amor con los demás hombres y con la naturaleza proyectada sobre el plano muy concreto de las realidades temporales; de modo que el dominio, uso y transformación de los bienes de la tierra, de la cultura, de la ciencia y de la técnica, se realicen en un justo y fraternal señorío del hombre sobre el mundo, teniendo en cuenta el respeto por la ecología y el medio ambiente.” Luego, en el número 496 dice: “Hay que tomar conciencia de los efectos devastadores de una industrialización que va tomando proporciones alarmantes.” Y ya en el número 139 decía: “Si no cambian las tendencias actuales, se seguirá deteriorando la relación del hombre con la naturaleza por la explotación irracional de sus recursos y la contaminación ambiental, con el aumento de graves daños al hombre y al equilibrio ecológico.”

Partiendo de estos principios de la Doctrina Social de la Iglesia, podemos ver con claridad la distorsión tan grande que hay en la mente de muchos de nuestros conciudadanos cuando creen que LO PUBLICO se refiere a bienes que NO SON DE NADIE y, por consiguiente, no los cuidamos, tiramos la basura a la calle, descuidamos los espacios verdes, destruimos los teléfonos públicos, contaminamos los ríos y el aire que respiramos, etc.

Todos necesitamos tomar conciencia de la necesidad que tenemos de cuidar lo público, porque es parte de nuestro entorno vital. No es posible imaginar una ciudad sin parques ni avenidas, pero tampoco debemos olvidar que es deber de todos proteger el medio ambiente haciendo buen uso de los bienes y servicios públicos no malgastando el agua, no arrojando desperdicios o basura a la calle o a los arroyos, cuidando nuestros jardines, nuestras terrazas, nuestros parques y demás bienes puestos a nuestro servicio. Necesitamos concientizarnos acerca de la importancia de nuestro aporte al desarrollo urbano para construir una mejor sociedad, contribuyendo responsablemente a la conservación de los bienes públicos.

Los desafíos ambientales exigen cada vez más entender el valor de la corresponsabilidad en la que todos debemos sentirnos responsables de todo, para así entender que la defensa de nuestros recursos naturales es una tarea que nos compete a todos.

LA FAMILIA, EDUCADORA EN EL AMOR

Entrevista con el Cardenal Carlos Amigo Vallejo, OFM

Por Fray GILBERTO HERNÁNDEZ GARCÍA, OFM
alvinxxi@yahoo.com.mx


Monseñor Carlos Amigo Vallejo, Arzobispo de Sevilla, España, y Cardenal de la Iglesia, es miembro del Pontificio Consejo para la Salud y de la Comisión Pontificia para América Latina. En la última asamblea plenaria para preparar la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, el tema de la familia en América Latina fue fundamental. Estas son algunas de sus reflexiones.

Recientemente en algunas regiones de América Latina se ha despenalizado el aborto, en otras es ya una práctica común ¿Cómo lesiona a la familia esta situación?
Los obispos mexicanos han hablado de una manera muy clara y contundente sobre este tema. Para nosotros como cristianos y para todas las personas de buena voluntad, la vida nunca es negociable, la vida es lo más valioso, lo más sagrado y cualquier atentado que se haga contra la vida, en cualquiera de las etapas de su existencia, desde el primer momento de la formación hasta el último momento de su existencia en la tierra, atenta contra la misma dignidad de la persona y de la sociedad.

¿Cómo percibe la situación de la familia hoy en día?
La familia, a pesar de tantas cosas, continúa siendo el grupo social más valorado. Se hacen encuestas donde preguntan: “¿Usted por quién daría la vida? Y responden: “por la patria”, “por la bandera”, “por estos valores”, “por estas ideas”, pero invariablemente la gente afirma que daría la vida por la familia. Es lo más valorado y al mismo tiempo —hay que reconocerlo—también, posiblemente, es el grupo social que tiene que sufrir más agresiones, que tiene que sufrir mayores vacíos, incluso legales, porque a veces la familia está muy desprotegida. [El concepto] “familia” también se entiende con algunos equívocos muy grandes, una cosa es la posible convivencia de personas y otra es la familia, como esa comunidad de vida y amor; indiscutiblemente y a pesar de todo, la familia continúa siendo lo más valorado y digamos que cuando todo se hunde, al final lo que flota, si algo flota, es y ha sido siempre la familia.

¿Qué tendríamos que hacer los cristianos para revitalizar este núcleo fundamental que es la familia?
Hay algo fundamental: el día que nosotros unamos parroquia, familia y escuela, ese día habremos puesto las bases fundamentales. Lo mejor que podemos hacer por la familia es ayudarle a que sea ella misma; y se le ayuda, sobre todo, educando a las apersonas para el amor; indiscutiblemente el amor no es una frivolidad, no es un sentimiento pasajero, es la valoración de las personas de tal manera que se identifica uno con la persona que quiere y esa unión se vive mejor en el matrimonio, con los hijos; la familia, debe ser educadora en el amor.

Usted habló de sentidos agravios a la familia, ¿qué puede puntualizar en cuanto a ellos y qué hay detrás de estos ataques?
Estos acosos a la familia son de distinta índole: los hay económicos; la familia que está muy poco protegida por las leyes sociales; en algunos países está muy a la intemperie, y cualquier cosa, por ejemplo la pérdida del empleo, hace que la familia quede desprotegida en cuestiones de seguridad social y laboral, tan importante para la familia. Viene también el acoso de la permisividad moral; esto es un acoso muy grave porque hay como un relativismo total, no hay una valoración ética de la vida; en España hay aquello que llamamos el “divorcio express”, el divorcio rápido y, pues claro, ¿qué familia, qué matrimonio no pasa por situaciones difíciles? Por cualquier veleidad se puede destruir una familia. Hay también acosos ideológicos muy fuertes, por ejemplo una filosofía de la imposibilidad de la estabilidad, de un amor para toda la vida, todo eso está en el ambiente: “¿Cómo que te vas a casar para toda la vida? ¡Esto es absurdo!” O que “el amor se termina”; entonces hay que educar a la familia para que el amor no se termine de ninguna manera. Todos estos son acosos que van desde leyes que desprotegen o pocas leyes que la protegen o hasta ideologías que no son capaces de comprender que la unidad e indisolubilidad de la familia es uno de los grandes valores de estabilidad social.

¿A quién le conviene provocar y promover estas situaciones?
Es una pregunta que nosotros nos hacemos muchas veces: ¿por qué molesta que la familia se convierta en algo sólido? Supongo que la familia puede ser para algunas ideologías un punto que les debilita. Uno no sabe quién esta detrás de todo esto y es un tipo de acción ideológica, es una filosofía, es una política… no sé. A mí me resulta muy difícil identificar a quién y por qué molesta la familia, cuando debería ser al revés. Se piensa que la familia es un elemento conservador; entonces todos tendríamos que apoyarla porque lo que se necesita en un Estado, en un país, es precisamente un asiento fuerte que nos dé consistencia social.

¿ES MALÉFICO ROMPER UNA CADENA DE ORACIÓN?

Juan Ávila Estrada
Párroco de San Carlos Borromeo y Padre Nuestro

Es común encontrar, tirado por debajo de la puerta de nuestra casa, plegables de las llamadas “cadenas de oración” que nos invitan a reproducir dichos papeles para que, a su vez, también nos unamos a ellas y podamos de esa manera obtener bendiciones de parte de Dios o, lo contrario, grandes desgracias a quienes hagan caso omiso de la invitación u osen rasgar o botar el documento en cuestión.

También es fácil, al abrir el correo electrónico, encontrarnos con verdaderas obras de arte en “power point” que nos estimulan a orar durante pocos segundos siguiendo sencillamente el ritmo del clic del “mouse” que nos presenta cada diapositiva, pero al terminar “invitan” a reenviarlo a determinado número de personas para que se produzcan bendiciones o amenazas de desgracias a quien se atreva a borrarlo.

Al encontrarse en situaciones de estas son muchos los que están plenamente convencidos en quién han puesto su fe y otros, que aunque digan no creer en supersticiones, se unen a la cadena sólo “por si acaso”.

Los cristianos somos invitados por la Sagrada Escritura a que nos unamos como hermanos en la oración para suplicar a Dios unos por otros (que es lo que se llama la oración de intercesión) y, con mucha frecuencia, en nuestra liturgia encomendamos a quienes dirigen la Iglesia, los gobernantes, los enfermos, las familias, etc., en una verdadera fraternidad y comunión de hermanos en Jesucristo. Pero NUNCA, entiéndase bien, NUNCA ha amenazado el Señor a sus hijos con enviarles grandes desgracias a todos aquellos que se atrevan a borrar de su correo electrónico o echar a la caneca de la basura un papel que no es verdaderamente cadena de oración de intercesión sino únicamente una nueva forma de superstición.

Lo que he aprendido en todos estos años es que existe una fuerza poderosamente maligna que pervierte poco a poco todas aquellas cosas que queremos hacer para agradar a Dios; de modo que orar ya no es una fuente de bendición y de comunicación con el Señor, sino un camino para conseguir mágicamente éxitos o fracasos. Las reliquias religiosas dejaron de ser objetos de veneración para recordar a la persona amada, para volverse accesorios de vestir en la moda actual. ¿Ha visto cuántos de nuestros jóvenes cargan cruces y rosarios en sus cuellos con todas las formas posibles y en la pedrería más diversa haciendo de ellas verdaderas obras de arte? Pero pregúntele a cualquiera el significado religioso que eso tiene en su vida.

La oración dejó, pues, de ser un vehículo de comunicación con el Señor, un instrumento de adoración, de alabanza, de intercesión, de glorificación, para volverse sencillamente una superstición de quienes reproducen papeles a diestra y siniestra, o de internautas que creen en toda la basura que les llega a su mail.

Cuando nos hemos educado en la fe, conocemos la palabra de Dios y adoramos a Jesucristo en una experiencia de vida de Iglesia, sabemos exactamente diferenciar lo que es de Dios y lo que no. Comprendemos además que las bendiciones del Señor no dependen de la capacidad que tengamos para reproducir un papel o de reenviar un correo electrónico, sino de nuestra sumisión y obediencia a su palabra. Seguimos en la misma dinámica de aprender a captar cuál es el origen de las bendiciones y de los fracasos. Hay que evitar las dos posturas antagónicas: superstición y fe irracional (fanatismo).

Entendámoslo: necesitamos orar unos por otros, la solidaridad espiritual es signo de comunión y fraternidad; pero esto hace parte de un ejercicio en el que suplicamos a Dios por el bienestar del mundo y la salvación de todos y no de una cadena que, en vez de unirnos como hermanos, nos hace aborrecer a aquel que nos metió en ella bajo amenaza de perdición si nos atrevemos a romperla.

¡PENTECOSTÉS!

PARA VIVIRLO HOY CON LA FUERZA
DEL ESPÍRITU DE SIEMPRE

Por JAIME ALBERTO MARENCO MARTÍNEZ
Delegado de Comunicaciones y Relaciones Públicas
Arquidiócesis de Barranquilla
marencomar@hotmail.com

En el calendario del año litúrgico, después de la Ascensión, a los cincuenta días de la Resurrección de Jesús, celebramos la fiesta de Pentecostés.

Han pasado cincuenta días desde la conmemoración de la gloriosa Resurrección. Cincuenta días de pascua, de gozo, de un despertar ardoroso de nuestra fe que nos abre paso hacia Aquel que es Camino, Verdad y Vida: Cristo.

¡Sí, efectivamente, han transcurrido cincuenta días! Y quizás hemos pasado, apresuradamente y presos por el trajín habitual, sobre esos cincuenta días, sin aprovecharlos para ahondar en el misterio maravilloso de la Pascua y sin tener conciencia de una adecuada preparación para Pentecostés, solemnidad que nos recuerda el descendimiento del Espíritu Santo sobre los Apóstoles, a los cincuenta días después de la Resurrección de Cristo.

“Llegado el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban.” (Hechos 2, 1-2)

Ya no se trata de la fiesta que los judíos celebraban 50 días después de la pascua para recordar el día en que Moisés subió al Monte Sinaí, recibió las tablas de la Ley y le enseñó al pueblo de Israel lo que Dios quería de ellos. Ya no se trata de celebrar la alianza del Antiguo Testamento que el pueblo estableció con Dios: ellos se comprometieron a vivir según sus mandamientos y Dios se comprometió a estar con ellos siempre. Ya no se trata de ir en masa al templo de Jerusalén a celebrar Pentecostés.

Hoy, Pentecostés se trata más bien de la necesidad de apropiarnos, de creer con el corazón henchido de fe y la mente abierta a lo noble, que la promesa de Jesús de mandar su Espíritu Santo es una verdad que se revela a cada bautizado a través de la Iglesia.

“Mi padre os dará otro Paráclito, que estará con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad.” (San Juan 14, 16-17)

“Les he dicho estas cosas mientras estoy con ustedes; pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, ése les enseñará todo y traerá a la memoria todo lo que yo les he dicho.” (San Juan 14, 25-26)

Necesitamos, entonces, la gracia del Espíritu Santo; necesitamos creer en él y creerle a él, porque “nadie puede decir: ‘¡Jesús es Señor!’ sino por influjo del Espíritu Santo (Cf. Primera de Corintios 12,3) Pero, ¿cómo creerle a quien no conocemos? ¿Cómo llenarnos de la gracia santificadora de Aquel que desconocemos?

“Creer en el Espíritu Santo –según aparece escrito en el numeral 685 del Catecismo de la Iglesia Católica- es, por tanto, profesar que el Espíritu Santo es una de las tres personas de la Santísima Trinidad, consubstancial al Padre y al Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria. Por eso se ha hablado del misterio divino del Espíritu Santo en la teología trinitaria...” Es decir, habiendo un sólo Dios, existen en Él tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta verdad ha sido revelada por Jesús en su Evangelio.

Así pues, el Espíritu Santo coopera con el Padre y el Hijo desde el comienzo de la historia hasta su consumación, pero es en los últimos tiempos, inaugurados con la Encarnación, cuando el Espíritu se revela y nos es dado. El Señor Jesús nos lo presenta y se refiere a Él no como una potencia impersonal, sino como una Persona diferente, con un obrar propio y un carácter personal.

LA IGLESIA SIEMPRE ESTÁ EN PENTECOSTÉS
No reduzcamos las bondades del Espíritu Santo a un solo día, a un momento más del año litúrgico en la Solemnidad de Pentecostés. Descubramos que cada día podemos disfrutar la gracia divina de un nuevo Pentecostés que nos renueve.

Precisamente en un viaje apostólico del Siervo de Dios Juan Pablo II a Croacia, el 8 de junio de 2003, en su homilía de Pentecostés, dijo: “La Iglesia de Cristo está siempre, por decirlo así, en estado de Pentecostés. Siempre reunida en el cenáculo para orar; está, al mismo tiempo, bajo el viento impetuoso del Espíritu, siempre en camino para anunciar. La Iglesia se mantiene perennemente joven y viva, una, santa, católica y apostólica, porque el Espíritu desciende continuamente sobre ella para recordarle todo lo que su Señor le dijo (cf. Juan 14, 25), y para guiarla a la verdad plena (cf. Juan 16, 13)

Las palabras siempre actuales de Juan Pablo II nos indican la necesidad de implorar la gracia del Espíritu para que sea él quien nos impulse a construir esa nueva sociedad en la que prime la fraternidad y la justicia social. En la misma homilía el Papa anotó: “La sociedad actual está dramáticamente fragmentada y dividida. Precisamente por eso, está tan profundamente insatisfecha. Pero el cristiano no se resigna al cansancio y a la inercia. Sed el pueblo de la esperanza. Sed un pueblo que reza: "Ven, Espíritu, desde los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos para que revivan" (Ezequiel 37,9). Sed un pueblo que cree en las palabras que nos dijo Dios y que se realizaron en Cristo: "Infundiré mi Espíritu en vosotros y viviréis; os estableceré en vuestro suelo, y sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo hago." (Ezequiel 37,14)

DONES Y FRUTOS DEL ESPIRITU SANTO
En el Nuevo Testamento, más exactamente en la Carta a los Gálatas –capítulo 5,22-23- aparece: «el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas»

Muchos cristianos creen que estos frutos del Espíritu Santo son mejorados a través del tiempo mediante la exposición a la palabra escrita de Dios y por la experiencia de llevar una vida cristiana. Se cree que los Frutos del Espíritu Santo son producto de los Dones del mismo Espíritu Santo. El listado de dones varía entre las diferentes denominaciones cristianas.

Según el Catecismo de la Iglesia Católica, los Dones son los siguientes:

1. Temor de Dios
2. Sabiduría
3. Entendimiento
4. Consejo
5. Piedad
6. Fortaleza
7. Ciencia

PARROQUIAS: AYER Y HOY DE LA FE

UN LUGAR DIGNO PARA NUESTRA
SEÑORA DE FATIMA

Por JULIO GIRALDO
Periodista
julioetica@yahoo.com


Barranquilla siempre ha sido una ciudad de mucha atracción para emigrantes de las distintas regiones de Colombia y también del exterior. Por eso no es raro encontrar esas mezclas de apellidos entre barranquillero, francés, alemán, chino y muchos más.

Al barrio El Valle llegaron en el año 1946 emigrantes de todos los departamentos de Colombia, y llegó también un número considerable de habitantes de otros países con la necesidad primaria de conseguir un techo, encontrando en este enmontado sector la oportunidad de construir un nuevo barrio y así solucionar en parte la gran necesidad de vivienda que tenían los citados emigrantes. Entre ellos había ingenieros, arquitectos, maestros de construcción y muchos obrero, por lo que no fue difícil empezar a trazar las calles y carreras, respetando con mucha sabiduría el curso natural de un arroyo que atravesaba parte del barrio.

Todos estos terrenos pertenecían a los hermanos De la Rosa, quienes vivían en el lujoso barrio “El Prado”. Los dueños comisionaron a la Urbanización de Bellavista para que vendiera los lotes y concedieran buenos plazos para su pago; los lotes tenían un costo entre 400 y 900 pesos de acuerdo a su tamaño, los cuales se debían cancelar así: 50 pesos de cuota inicial y el resto se pagaba en cuotas de 2 pesos semanales. Con tan buenas facilidades, cada familia fue negociando su lote y comenzaron a construir sus casas que inicialmente eran de material de bahareque, tabla y zinc, con techos de paja y algunos de teja.

La comunidad fue creciendo y aparecieron tiendas, farmacias y toda clase de negocios; era ya un barrio organizado que debía pensar en escuelas, colegios e iglesia. Un grupo de sus habitantes fijó su mirada en un lote que pertenecía a la telefónica y que identificaban como “el monte alumbrado”. Ni cortos ni perezosos construyeron allí una choza de madera y dieron a esta el nombre de capilla, lo que motivó de manera especial a los moradores a proyectar en un futuro la construcción de un templo católico. Ya desde el inicio del trazado de las calles del barrio, los padres Claretianos, entre ellos el padre Abello, visitaba con frecuencia el sector y celebraba la Sagrada Eucaristía en campo abierto, contando con el apoyo de los sacerdotes de la Parroquia de San Felipe.

Transcurre el año 1950 cuando se inicia la construcción en firme del nuevo templo y es el padre Luis Villabona quien lidera este inicio, lo cual dio cohesión a la comunidad que fue confiada desde entonces a la Parroquia de San Clemente. Durante este periodo fue administrada por el padre Luis Enrique Tamayo. Inicialmente, el 20 de abril de 1963, por decreto número 214 firmado por Monseñor Germán Villa Gaviria, es declarada Vicaría de Fátima, y el 26 de febrero de 1968 es elevada a la dignidad de Parroquia según decreto 414. Muchos son los sacerdotes que trabajaron en los inicios de esta parroquia: Luciano Salcedo, Víctor Tamayo, William Gómez, Mario Luján, Salvador Gómez, Darío Isaza, Jaime Jiménez, Jesús Martínez, Augusto Berrío, Carlos Lacouture y Carlos Espinal; estos últimos sacerdotes nombrados pertenecen a la Compañía de Jesús y realizaron un trabajo pastoral y social que la comunidad no olvida. Luego vendrían Claudio Blanco, Luis Losada, Dimas Acuña y Alfonso Díaz. Se encuentran también en la lista los sacerdotes José Feliciano Hernández y Fidel García, quienes desde Galapa atendían el sector cuando aún no era parroquia.

LA PARROQUIA HOY
Al frente de la unidad pastoral Nuestra Señora de Fátima se encuentra desde hace 3 años el padre José Vega Narváez, quien dice ser bendecido por Dios ya que en esta parroquia él recibió los sacramentos del bautismo, la confirmación y la sagrada comunión; además, cantó su primera misa como sacerdote y ahora le corresponde ser su párroco.

La parroquia ofrece cursos de preparación al matrimonio y existe una participación numerosa de jóvenes en todas las actividades pastorales. Existen dos coros que animan los oficios litúrgicos, agentes de pastoral que llevan la comunión a los enfermos, grupo de pastoral social que reparte mercados entre los más pobres de la parroquia y toda una comunidad que apoya las distintas actividades del plan de nueva evangelización de la Arquidiócesis.

Para la reciente fiesta patronal del pasado 13 de mayo, se inauguró la remodelación total del templo: pisos nuevos, arcos y columnas remodelados y artísticamente decorados, ampliación de sus naves laterales, pintura, iluminación y muy buena ventilación para comodidad de la feligresía. Una remodelación realizada con muy buen gusto artístico y arquitectónico que coloca a esta iglesia como digna morada de Dios, de la Virgen de Fátima y de toda una feligresía que gustosa y con entusiasmo ha colaborado con su párroco para que su templo sea uno de los más bellos de la ciudad.

¿POR QUÉ HAY CATOLICOS QUE DEJAN LA IGLESIA Y SE VA N A OTRAS CONFESIONES?

LOS GRANDES CISMAS EN LA IGLESIA

Por CLOTARIO HEMER CERVANTES, Pbro.
Párroco Unidad Pastoral Santísima Trinidad

En la pasada edición afirmábamos que las otras confesiones cristianas, distintas de la Iglesia apostólica, han ido apareciendo en el tiempo como ramas arrancadas del tronco plantado por el mismo Cristo. ¿Quién, cuándo, dónde, por qué fueron fundadas estas confesiones? Hoy mencionaremos las cuatro principales confesiones cristianas, conocidas como el Cisma de Occidente. De ellas se han derivado las miles de sectas que han invadido a América Latina.
1. Luterana.
2. Calvinista.
3. Anglicana.

OBSERVACIONES.
1. Las motivaciones de Lutero y Calvino fueron teológicas y bíblicas. Ellos aprovecharon momento de crisis de la Iglesia Católica para rebelarse contra ella y manifestar su resentimiento.

2. Aunque en principio su motivación fue religiosa, sin embargo fueron aprovechados políticamente por los reyes de sus países y así la religión y la política se unieron en contra de la integridad y unidad de la Iglesia.

3. Enrique VIII, rey de Inglaterra, quería separarse de su legítima esposa para casarse con una dama de la corte y como el Papa Inocencio VII no cedió a sus presiones de anularle el matrimonio, nombró como arzobispo de Cantorbery, especie de primado, a su favorito Tomás Cranmer y con la ayuda del parlamento logró en 1533 la anulación de su matrimonio con Catalina su legítima esposa, y la aceptación de la unión con Ana Bolena. Esta acción lo obligó a romper con Roma y a organizar la Iglesia inglesa bajo su soberanía, desligada de la Iglesia Católica. La Iglesia paso a ser una dependencia de la monarquía.

4. De estas tres confesiones protestantes proceden, en términos generales, todas las sectas que han invadido a América.

COLEGIO NUESTRA SEÑORA DE LOURDES: 75 AÑOS

Desde 1876 un grupo de abejitas empezó a construir varios panales en Barranquilla, buscando educar a las niñas de esta ciudad. Pero fue alrededor de 1930 cuando recibieron la petición de un grupo de padres de familia para crear un panal más grande que funcionaría al norte de la ciudad. Fue entonces cuando el 30 de noviembre de este mismo año Monseñor Valiente bendice el terreno para la nueva obra, de la que nació lo que hoy se conoce como el Colegio Nuestra Señora de Lourdes.

El 1 de marzo de 1932, el repicar de las campanas invitó a sus primeras 34 alumnas a iniciar sus labores académicas y, en 1940, se graduaron las primeras 6 bachilleres de esta gran institución. Más tarde, en 1957, se celebraron las Bodas de Plata del colegio y, en 1982, las Bodas de Oro con la rectora encargada, la Hermana Norma Camila Arrieta, quien luego de haber sido exalumna del colegio tenía el honor de presidir los solemnes actos de este acontecimiento: ¡50 años de servicio a la educación!

El Colegio Nuestra Señora de Lourdes se ha convertido en ejemplo para la ciudad por cultivar en sus estudiantes sólidos principios morales, éticos, intelectuales y espirituales, ganando reconocimiento gracias a numerosas mujeres que fueron formadas en esta institución y que han sido forjadoras de interesantes proyectos en la ciudad y el país.

A partir de 2004, las abejitas de La Presentación alcanzaron la meta de la certificación ISO 9001: 2000, debido a la implementación de un sistema de gestión de la calidad, haciendo de esta institución un lugar de confianza para los padres que desean complementar con excelencia la educación que le dan a sus hijas en casa.

GESTIÓN SOCIAL
Actualmente, el colegio cuenta con 964 estudiantes, en las que se inculca de manera especial la caridad por los más necesitados y el compromiso ciudadano.

De ahí que las estudiantes de los últimos grados adelanten jornadas de alfabetización en el Hogar de la Joven, en el CEB 100 y en una escuela comunitaria del barrio Los Olivos; también visitan periódicamente el Hospital Infantil Francisco de Paula Santander para hacer labores sociales con los niños enfermos.

Asimismo, el colegio promueve la recolección de mercados entre las estudiantes para hacerlos llegar a familias de escasos recursos económicos. Se suman a esta actividad las obras que adelantan pastoral juvenil y el grupo Huellas de Paz, para beneficiar a sectores muy pobres de los barrios Las Flores y Los Olivos, así como de los ancianatos de la ciudad.

CELEBRACIÓN EN GRANDE
Desde el año 2006, la comunidad del Colegio Nuestra Señora del Lourdes, bajo la dirección de la Hermana Liliana María Carmona Múnera, empezó a preparar lo que sería la celebración de sus 75 años, denominada fiesta de la gratitud. Y en este 2007, con el esfuerzo y la dedicación que caracteriza a esta comunidad, ya está listo el gran acontecimiento de sus “Bodas de Diamante” que coincide con la celebración del Jubileo de la Arquidiócesis de Barranquilla.

La apertura de las fiestas será el 29 de mayo a las 6:00 de la tarde con un acto cultural en el coliseo del colegio. La jornada de celebración finalizará el 2 de junio a las 10:00 a.m., con solemne Eucaristía en la Catedral Metropolitana de Barranquilla.

Para mayores informes sobre esta celebración, los interesados pueden comunicarse a través del correo electrónico colourdes@coldecon.net.co ó por el teléfono 3450034.

EL RINCON DE PABLITO

¡Hola amiguitos y amiguitas!

Por Pablito
Además de saludarles quiero presentarles a laura Vanessa Cantillo Sánchez, la feliz ganadora del concurso que propusimos en la edición anterior. ¿Lo recuerdan?

Pues, de los cupones que nos llegaron con las respuestas correctas, al azar se escogió el de Laura Vanessa, quien hace parte del grupo de Infancia Misionera de la unidad pastoral Nuestra Señora de Chiquinquirá. Esperamos que Laurita disfrute los libros bíblicos que le regalamos. ¡Ah! Las respuestas correctas eran: Cascajal, Domingo Savio y Jubileo de la Pastoral Litúrgica.

¡Monaguillos Pilosos!

Por Guillo
El pasado 22 de abril, en el marco del Jubileo de la Pastoral Litúrgica, 13 monaguillos de la unidad pastoral La Presentación del Señor recibieron con gozo la bendición para prestar su servicio en la iglesia. La Eucaristía fue presidida por el padre Alexi Mattos, Delegado de la Pastoral Vocacional. Para estos niños fue una experiencia maravillosa, pues ellos servirán con amor y lealtad al Señor en el altar.