lunes, julio 27, 2009

NUESTRA PORTADA




¡Únete a esta gran misión!
Por Comisión Arquidiocesana de Liturgia*

Hace algunos años se comenzó en la Arquidiócesis de Barranquilla un Proceso de Nueva Evangelización con el fin de conducir a esta Iglesia Particular hacia un camino de vivencia plena de espiritualidad, misión, participación y comunión.

Un proceso a largo plazo que implica un cambio en la mentalidad de muchos y el gran esfuerzo de los fieles atlanticenses. Sí, un gran desafío, sobre todo porque se trata de llevar el mensaje de salvación a casi tres millones de habitantes contando con tan sólo 135 parroquias, donde en realidad son necesarias 370, y con pocos fieles católicos comprometidos. Sin embargo, de pasos pequeños, de la misma manera que las gotas de agua son capaces de llegar a romper una roca, fue despertándose en el departamento el deseo de participar y ser miembros activos del Proceso Diocesano de Renovación y Evangelización (PDR/E).

El comentario de muchos desde el principio fue: “Con un proceso de tantos años, cuándo se verán los frutos”. Pero definitivamente, como dice San Pablo: “El Señor ha estado grande con nosotros”, pues nos ha permitido ver y contemplar Su grandeza en tan poco tiempo de trabajo. Es así como, contando con tan poco, somos testigos de Su poder y gloria.

Son muchos los logros de estos diez años de trabajo: Creación de estructuras parroquiales, gente comprometida en el proceso, el nacimiento de más de cincuenta unidades pastorales y, por supuesto, el surgimiento de nuevas comunidades parroquiales vivas y dinámicas, comunidades que han escogido como opción de fe a Cristo.

Ahora bien, el hecho del surgimiento de estas unidades pastorales implica el tener un lugar consagrado exclusivamente para el culto de nuestro Señor, pero la mayoría de estas comunidades sólo contaban con el entusiasmo y la motivación que propicia el gozo de sentir a Dios en su corazón. Qué grandes son las obras cuando son guiadas de la mano del Señor. Esa motivación de algunos se ha extendido en la Arquidiócesis y, de esta manera, con mucha oración y actividades como bingos, ventas de comidas, con la vinculación de benefactores y gracias a la Catedratón, hoy se cuenta en el Atlántico con más lugares donde alabar y bendecir al Señor, lugares para la escucha de la Palabra y celebración de los Sacramentos, lugares para encuentro de amor, paz y fraternidad.

¡Quién lo diría!, de pequeños pasos se han ido construyendo en nuestra Iglesia, nuevos templos y, de una manera especial, en los sectores más vulnerables y apartados del Atlántico. Lugares donde ha llegado la Buena Nueva de Salvación y donde ha empezado, también, un proceso de evangelización y con ello desarrollo social. Barrios como la Chinita, las Malvinas, Santo Domingo, Siete de Abril, las Américas, la Sierrita cuentan con espacios católicos para el culto a nuestro Padre Celestial.

Hace poco fueron consagrados dos nuevos templos: Santa María de la Cordialidad y Jesús de la Buena Esperanza, lo que significa que tenemos dos nuevos lugares donde apreciar el gran misterio de ser Iglesia, donde podemos admirar a la gente llena de gozo porque tienen una morada de Dios entre ellos, nuevos templos construidos con piedras vivas con Cristo Jesús como suprema piedra angular.

¿Qué nos queda por hacer a todos? Pues seguir trabajando y trabajando con alegría en este Proceso Diocesano de Renovación y Evangelización, continuar orando para que el Dueño mies suscite en el corazón de muchos el deseo de trabajar por Su obra y juntos cambiemos ese refrán que dice: “Pocos haciendo mucho” por “Muchos haciendo más”.

Desde el Bautismo fuiste consagrado para trabajar en la obra del Señor. Él necesita tus manos, tu cuerpo, tu ser; necesita hombres unidos trabajando por Su causa. Haces parte del cuerpo de Cristo, así que, anímate a trabajar en esta misión, ¡Únete de corazón!

* Miembro de la Comisión Arquidiocesana de Liturgía
Dios único dueño y Señor de la vida
Octogésima Séptima Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano
Al término de nuestra LXXXVII Asamblea Plenaria, enviamos un saludo afectuoso de paz y bien al pueblo colombiano que nos ha acompañado en estos días con su oración y su solidaridad.

En nuestro afán y preocupación porque el país encuentre el camino que lleve a la reconciliación y a la paz, nos hemos aplicado al estudio y reflexión del Evangelio de la Vida proclamado por el Señor: “Yo he venido para que ustedes tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn.10,10).

En nuestra agenda de trabajo estuvieron muchos de los hechos que hoy preocupan a los colombianos; acerca de ellos hicimos un análisis objetivo para determinar los aspectos negativos que hay que superar y las oportunidades que se ofrecen para promover decididamente una cultura de la vida.

Recordamos que el Concilio Vaticano II advirtió al mundo sobre algunos de estos hechos que atentan contra ella, tales como los homicidios, el aborto, la eutanasia, el suicidio, la esclavitud y la prostitución, las condiciones ignominiosas de trabajo de los obreros (G.S. 27). Consideramos además el incremento de la criminalidad, la degradación del conflicto armado, el secuestro, el desplazamiento forzado, la drogadicción, el narcotráfico, el deterioro del medio ambiente y la corrupción.

La Constitución Política establece en el artículo 11 que la vida es un derecho inviolable y que en Colombia no habrá pena de muerte. Sin embargo, todos los hechos señalados van en contravía de este derecho fundamental y originan la grave crisis que el Papa Juan Pablo II calificó como “un eclipse del valor de la vida”.

La vida y sobre todo la vida humana, no puede entenderse plenamente sino en la medida en que nos hacemos conscientes de que en su origen, en su desarrollo y en su meta, se encuentra Dios como el único dueño y Señor.

La visión cristiana nos muestra un futuro deseable que podremos construir entre todos proclamando, sirviendo y celebrando el Evangelio de la Vida, es decir, la buena noticia de Cristo Resucitado que nos comunica Su victoria sobre el mal, el pecado y la muerte, y nos abre el camino para llegar a resucitar con Él.

Por fortuna, hay en Colombia hombres y mujeres que trabajan con decisión y con mística; grupos e instituciones sin ánimo de lucro que atienden centros de educación y prevención, de apoyo y de ayuda, de protección del medio ambiente: organizaciones que trabajan por los Derechos Humanos, ellos merecen nuestro reconocimiento y estímulo porque están convencidos de que la vida es un bien grande y el mayor regalo de Dios.

El 9 de julio, peregrinamos al Santuario de Nuestra Señora de Chiquinquirá, para orar y poner bajo la protección de la Santísima Virgen María, la Misión Continental, que fue propuesta por el Santo Padre en la V Conferencia General del Episcopado latinoamericano y del Caribe en Aparecida (Brasil) y que nosotros realizaremos como una acción intensa de Evangelización que nos permita llegar a los hogares, a los grupos y comunidades de todo el país con un mensaje de fe y de vida cristiana.

Tenemos fe y confianza en la fuerza y el poder del Espíritu Santo que nos ayudará a cumplir los compromisos adquiridos en esta Asamblea Plenaria; compromisos que daremos a conocer más adelante junto con los documentos de trabajo y los criterios que deben inspirar los planes pastorales en lo que se refiere a la promoción y defensa de la vida humana.

Reafirmamos, que el Evangelio de la vida está en el centro del mensaje de Jesús. La vida es un derecho fundamental de cada ser humano y en el reconocimiento de este derecho se fundamenta la convivencia humana y la misma comunidad política (Evangelium Vitae 2).

Con cercanía y respeto exhortamos a los profesionales de la salud, a los que ejercen la justicia, a las Fuerzas Armadas, a los educadores y a los padres de familia, que en su gestión y acción profesional y cotidiana, sean claros en respetar la vida desde la fecundación, pasando por todas las etapas hasta la muerte natural.

Bogotá, D.C., 11 de julio de 2009

+ Rubén Salazar Gómez
Arzobispo de Barranquilla
Presidente de la Conferencia Episcopal

Testimonios de Amor

En las Malvinas ya existe un templo
Por Hammer Arévalo Poveda*

El surgimiento de la unidad pastoral Jesús Señor de la Vida del barrio Las Malvinas, empieza de la mano del padre Marco Lopera, quien con la comunidad poco a poco fue consiguiendo materiales de construcción y los utensilios sagrados para la consolidación del templo; todos como familia celebraban la Eucaristía en diversos lugares de acuerdo a la época, en verano lo hacían en chozas y en tiempo de lluvia se trasladaban al salón del grupo de los adultos mayores del barrio.

Al pasar algún tiempo, luego de celebrar en lugares improvisados, no sólo Misas, sino también bautizos y matrimonios, los habitantes con mucha oración y gran esmero lucharon por conseguir el terreno que actualmente ocupa la parroquia.

Actualmente, este templo cumple dos años y tres meses de estarse construyendo; durante este periodo se han levantado las columnas, paredes, la sacristía y el techo, pero hacen falta las puertas, ventanas y el piso.

Con la construcción de la unidad pastoral Jesús Señor de la Vida, la comunidad ha experimentado un gran interés, están siempre dispuestos a colaborar y por tal motivo, se unen para organizar bingos y diversas actividades que permitan colocar ´granitos de arena´ para la edificación del templo.

Catedratón llega a Las Malvinas
Con la llegada de Catedratón la comunidad se llenó de gozo, pues a partir de ese momento contarían con un templo y un sacerdote que los guiaría espiritualmente. Hoy, ya tienen un lugar donde reunirse para orar y estrechar lazos de fraternidad.

Los habitantes del barrio Las Malvinas nunca dejarán de estar agradecidos con Catedratón, pues gracias al aporte de $145.887.523 pudieron lograr la obra gris de la parroquia. “Para mí el templo significa mucho, es el sueño hecho realidad de que existiera en el barrio una parroquia”, comenta Letty Espítia.

La edificación del templo no ha sido sólo material, pues ha permitido el crecimiento espiritual de los habitantes del sector desde la llegada del padre Marco Lopera y actualmente con la ayuda del padre Livinus Nwaokeke, sacerdote misionero proveniente de Nigeria (África).

Los feligreses junto con el padre Livinus, esperan conseguir con la ayuda de una mano amiga de buen corazón, los recursos necesarios para terminar la construcción del templo y así acoger a todos los habitantes del sector de las Malvinas para un encuentro profundo y amoroso con Dios.

* Estudiante en práctica Delegación de Comunicaciones y Relaciones Públicas Arquidiócesis de Barranquilla.
Catedratón 2009
Un Verdadero Testimonio de Amor

Este 2 de agosto, todo el pueblo que peregrina en la Arquidiócesis de Barranquilla está invitado al Salón Jumbo del Country Club para celebrar la fiesta de solidaridad más grande de nuestra Iglesia y así, seguir sembrando paz y amor en el departamento del Atlántico.


Un nuevo escenario, Salón Jumbo del Country Club
Por primera vez, el Salón Jumbo del Country Club es el lugar escogido para realizar el evento central de la Catedratón 2009. Con una gran tradición en nuestra ciudad, este majestuoso escenario, ubicado en la calle 76 con carrera 54, abrirá sus puertas el 2 de agosto para que seminaristas, sacerdotes, religiosos, religiosas y toda la comunidad en general se una de corazón a esta misión evangelizadora. El Jumbo del Country Club es un salón múltiple de dos pisos, con capacidad para 4 mil personas, lo cual permite desarrollar cómodamente todo tipo de actividades de gran magnitud. De esta forma, no cabe duda que la Catedratón se estrenará en un nuevo lugar que cuenta con todas las condiciones para que muchas personas tengan la oportunidad de disfrutar las presentaciones de cantantes, danzas, grupos musicales y folclóricos. así como del Festival Gastronómico de la Fraternidad que traerá nuevamente los platos más exquisitos de la comida nacional e internacional, gracias a la participación de los mejores restaurantes, hoteles de la ciudad y de las diferentes colonias asentadas en Barranquilla.


Se habla, se escucha y se ve la Catedratón
Gracias al apoyo de la empresa Unión Temporal Publicidad de Barranquilla, la campaña de Catedratón 2009 se ve en cada rincón de nuestra urbe, lo que ha permitido que los ciudadanos conozcamos los detalles de esta celebración que reúne a la Iglesia Católica que peregrina en el Atlántico. Vallas publicitarias, paraderos y pasacalles son algunos de los medios que informan de este gran acontecimiento. Así mismo, las emisoras del atlántico, canales de televisión y periódicos de la ciudad se han unido para transmitir el mensaje de fraternidad y solidaridad de la Catedratón 2009, lo que demuestra que los medios masivos de comunicación están también comprometidos en la siembra de paz que adelanta la Iglesia en el Atlántico. Para las personas que por algún motivo no puedan asistir al Salón Jumbo del Country Club, tienen la posibilidad de seguir desde sus hogares el evento central de recaudo a través de la señal en simultanea del Canal Regional Telecaribe, TB3 y el Canal 23 de la Universidad Autónoma del Caribe, así como la oportunidad de seguir la transmisión de la Emisora Minuto de Dios.


Primera donación de Catedratón 2009
A sus 92 años de edad, José Pava Ropero, es la persona que hizo el primer aporte para Catedratón 2009.Luego de salir de la sala de cuidados intensivos de una clínica de la ciudad, el señor José, lleno de mucha gratitud con el Señor, quiso dar un testimonio de amor. Se comunicó con Monseñor Víctor Tamayo para agradecer por la visita del Obispo Auxiliar de Barranquilla durante su enfermedad y para pedirle que se acercara a su casa en el barrio San José, pues su mayor deseo era ser la primera persona en vincularse a Catedratón 2009 con un millón de pesos; Dios había sido bueno y misericordioso con él, ante ese regalo divino, su corazón estaba lleno de gozo, pero su alegría tenía que ir más allá, la compartiría con la comunidad atlanticense a través de un aporte solidario para seguir sembrando esperanza y paz en la Arquidiócesis de Barranquilla.


¿Cómo podemos contribuir eidentificarnos con la catedratón?
Cada sábado los promotores se reúnen en las diferentes Vicarías, desde donde reciben formación y buscan las mejores formas de organización para la Catedratón. Acércate a ellos en tu parroquia, los identificarás porque lucen una camiseta representativa de Catedratón 2009 o puedes preguntarle a tu párroco, quien te informará acerca del acontecer de nuestra Iglesia Particular.


Vístete de Catedratón 2009
Una manera de dar testimonio de amor y solidaridad, es luciendo la camiseta, el botón y la gorra de la Catedratón 2009, pues con tu colaboración contribuyes a la construcción de un Atlántico más justo, solidario y fraterno. Puedes adquirirlos a través del promotor de Catedratón de tu parroquia o acercándote a la Curia Arquidiocesana de Barranquilla, ubicada en la Calle 75B No. 42F – 83, local 108 de nuestra ciudad.
Valor camisetas $10.000 - Botones $1.000 - Gorras $10.000.


La Virgen María intercedepor la Catedratón 2009
El 1 de agosto, víspera de Catedratón 2009, todas las unidades pastorales nos uniremos a la peregrinación hacia el Santuario Mariano de El Morro, para que desde la montaña de la paz, la Virgen, con su amor de madre bendiga esta obra del Señor; será la ocasión para que animemos a nuestras familias, comunidades y amigos a que ese día dispongamos en María, nuestra intercesora ante Jesús, el trabajo de la Catedratón y el Plan de Evangelización Arquidiocesano.De igual forma, como lo expresó monseñor Víctor Tamayo, Obispo Auxiliar de Barranquilla, durante este tiempo de preparación a la Catedratón, recemos diariamente tres Avemaría por la Catedratón y la Misión Arquidiocesana que se desarrolla en todo el departamento del Atlántico.


¿Cómo puede hacer sus donaciones?
1. Antes del evento central de recaudo entregar su aporte en la Curia Arquidiocesana (Calle 75B No. 42F – 83)
2. Consignando en la cuenta corriente 027869998644 del Banco Davivienda. Pago en cheque a nombre de ‘Fundación María Reina’ – Nit. 900.179.386-1.
3. Donación de materiales para construcción y elementos para adecuar los templos.
4. Donación de lotes para la construcción de futuros templos parroquiales.
5. Donación de la construcción total o parcial de nuevos templos parroquiales.
La voz de Dios en el Magisterio de la Iglesia

Por Geovanny Mercado*


Dios nos da en cada momento de la historia y en medio de nuestras realidades su Gracia y Amor. La Iglesia como Madre y Maestra nos ayuda a discernir esa manifestación de Dios, brindándonos las herramientas necesarias para captar y dar respuestas concretas de fe y esperanza en el desarrollo del mundo de hoy.

Por eso, presentamos con alegría la tercera Encíclica de Benedicto XVI en el año quinto de su pontificado: CARITAS IN VERITATE (La Caridad en la Verdad); en medio de la crisis, una palabra orientadora. Firmada el 29 de junio, en la solemnidad de San Pedro y San Pablo.

Con la Populorum progressio (1967) se ha iniciado una nueva corriente del pensamiento social de la Iglesia, centrada en el tema del desarrollo integral de cada persona y de todos los pueblos. En esta misma línea Juan Pablo II escribió la Sollicitudo rei socialis (1987) y ahora Benedicto XVI nos regala la Caritas in Veritate.

Acerquémonos un poco al contenido de esta carta Encíclica:

En la Introducción, explica el sentido de la carta, ubicándola también en continuidad de la Deus Caritas est. La primera frase de Benedicto XVI en su nueva carta es una apretada síntesis de todo el documento: “La caridad en la verdad, de la que Jesucristo se ha hecho testigo con su vida terrenal y, sobre todo, con su muerte y resurrección, es la principal fuerza impulsora del auténtico desarrollo de cada persona y de toda la humanidad” (CIV 1).

Capítulo 1. “El mensaje de la Populorum Progressio”. Su mensaje central, siguiendo el pensamiento de Pablo VI, está en dos afirmaciones contundentes: “Toda la Iglesia, en todo su ser y obrar, cuando anuncia, celebra y actúa en la caridad, tiende a promover el desarrollo integral del hombre”.

Capítulo 2. “El desarrollo humano en nuestro tiempo”. Se refiere a la crisis por la que pasa el mundo de hoy, presentándonos cuatro elementos indispensables: la novedad del estallido de la interdependencia planetaria; la apertura a la vida; el derecho a la libertad religiosa; y la promoción de un amor rico en inteligencia y una inteligencia llena de amor.

Capítulo 3. Relación entre “Fraternidad, Desarrollo económico y Sociedad civil”. Afirma que “el desarrollo económico, social y político necesita, si quiere ser auténticamente humano, dar espacio al principio de gratuidad como expresión de fraternidad”. “Sin formas internas de solidaridad y de confianza recíproca, el mercado no puede cumplir plenamente su propia función económica. Urge una apertura progresiva en el contexto mundial a formas de actividad económica caracterizada por ciertos márgenes de gratuidad y comunión”.

Capítulo 4. “El Desarrollo de los pueblos, derechos y deberes, ambiente”. El Papa quiere animarnos a una nueva reflexión sobre los deberes que los derechos presuponen, y sin los cuales éstos se convierten en algo arbitrario. Para el desarrollo de los pueblos, pide a los propios organismos internacionales que se interroguen sobre la eficacia real de sus aparatos burocráticos y administrativos, frecuentemente demasiado costosos. Y en el campo de la ecología, propone: se hace necesaria una alianza entre el ser humano y el medio ambiente.

Capítulo 5. Es un clamor por “La colaboración de la familia humana”. “El desarrollo de los pueblos depende sobre todo de que se reconozcan como parte de una sola familia, que colabora con verdadera comunión y está integrada por seres que no viven simplemente uno junto al otro”. “La religión cristiana y las otras religiones pueden contribuir al desarrollo, solamente si Dios tiene un lugar en la esfera pública, con específica referencia a la dimensión cultural, social, económica y, en particular, política”.

Capítulo 6. “El desarrollo de los pueblos y la técnica”. El Papa dedica este último momento para valorar la técnica como un hecho profundamente humano, vinculado a la autonomía y libertad del hombre. Aquí se refiere el Papa a la urgencia de la paz entre los pueblos, a la importancia de la bioética y al papel de los medios de comunicación social.

Conclusión
El Papa termina su carta diciendo que: “Solamente un humanismo abierto al Absoluto nos puede guiar en la promoción y realización de formas de vida social y civil, protegiéndonos del riesgo de quedar apresados por las modas del momento”. De otro lado, “el desarrollo necesita cristianos con los brazos levantados hacia Dios en oración, cristianos conscientes de que el amor lleno de verdad, caritas in veritate, del que procede el auténtico desarrollo, no es el resultado de nuestro esfuerzo sino un don”.

Con este acercamiento al contenido de la carta encíclica Caritas in Veritate, estamos llamados a profundizar en el estudio de los documentos que el magisterio de la Iglesia nos brinda, para el sano desarrollo de nuestra vida en sociedad iluminada por la Palabra del Señor.

* Diácono Arquidiócesis de Barranquilla

De Mujer a Mujer

La dulzura de compartir las Bienaventuranzas II
Por Jaynes Hernández Natera*

“Las Bienaventuranzas son el camino de la verdadera felicidad y de la vida”, dijo Juan Pablo II. Todas queremos ser felices y lo somos sí compartimos la dicha y alegría que el Señor tiene para nosotras al serle fieles y confiando en que Él nos ama; por Su gracia podemos superar las debilidades y dificultades, para así gozar de Su gran promesa: el Reino de Dios.

Queridas amigas, para ser felices hay que identificarnos con Jesucristo, quien realizó a la perfección durante toda Su vida las Bienaventuranzas, ellas son su retrato y resumen Su vida, a través de ellas nos relacionamos con Dios Padre. Y por eso, cuando Juan Pablo II visitó Lima (Perú) instó a la juventud a escoger las Bienaventuranzas como un programa de vida terrena del cristianismo, fiel a Cristo.

Jesús pronunció las Bienaventuranzas en un momento histórico de opresión del Imperio Romano, por lo tanto, Jesús proclama la libertad, la esperanza, el verdadero sentido de la paz y la fidelidad. Él proclama cómo vivir las Bienaventuranzas en las situaciones concretas del cristiano no sólo en tiempos antiguos, sino en nuestros tiempos, pues hoy, al igual que ayer, existen opresiones, injusticias y situaciones que muchas veces no nos permiten escuchar la voz de Jesús, quien en su sermón de las Bienaventuranzas nos anima a vivir en fidelidad, con veracidad, atreviéndonos a vencer el mal, a amar antes que odiar, a ser libres de la esclavitud, del egoísmo y del pecado para compartir su amor con los que aún no saben que Jesús ésta con ellos.

El objetivo del discurso de Jesús ayer, hoy y siempre, es dar a conocer Su eterno programa de gobierno como Rey de Reyes para todos los que queremos ser parte de Su Reino y seguirle en el camino para una auténtica felicidad y plena realización humana, por eso antiguamente se dirigió a la multitud diciéndoles: “El Espíritu del Señor Yahvéh está sobre mí, porque me ha ungido Yahvéh; Me ha enviado a consolar a todos los que lloran”. Isaías 61, 1-2.

Jesús el primer bienaventurado
Jesús en efecto fue manso, humilde, limpio de corazón, tuvo hambre y sed de justicia, se esforzó por crear la paz entre los hombres, fue perseguido y nos dio a María, Su madre, para aprender de Ella, de su felicidad, pues aunque sufrió con José la persecución de Herodes, el desplazamiento a tierras de Egipto y mucho más, era feliz por su confianza plena en Dios; ¿cuántas veces repetiría “hágase en mí tu Palabra Señor?”

Madre de la Bienaventuranza, nos enseña a ser capaces de compartir en familia, en comunidad, la dulzura de vivir las Bienaventuranzas y decir amén en cualquier situación que vivamos, pues estamos con Cristo y unidos a la acción fecunda del Espíritu, viviendo una Iglesia doméstica en la verdad y la luz.

Ser una creyente bienaventurada
Ser bienaventurada es ser una mujer que confía, escucha la Palabra de Dios y la acepta, comparte la dicha de haber escuchado, reconoce que es dichosa porque Cristo vive en Ella y tiene como modelo a seguir a María, la Bienaventurada.

Ser una creyente bienaventurada es ser la mujer que responde al llamado de Jesús, recordando lo que Él nos dice en Mateo 11,28: “Venid a mí, todos los que estéis cansados, agobiados, que Yo os aliviaré. Tomad sobre vosotros mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera”.

Si nos ponemos a pensar, en nuestros tiempos, también han existidos mujeres bienaventuradas que han dejado un hermoso mensaje a la humanidad, una de ellas fue la Beata Madre Teresa de Calcuta, quien fundamentó su exis­tencia en las Bienaventuranzas, siendo estas su modelo de vida; se agotó en el servicio a los más pobres y necesitados, logró una total unión con Dios y un incondicional abandono en Sus manos. Una de las frases preferidas de la Madre Teresa de Calcuta era: "Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios" (Mt 5, 8). Su vida fue admirable, un verdadero estímulo para imitarla.

Encontremos hoy y cada día, la dulzura de compartir las Bienaventuranzas, asimilemos a Jesús en nuestra mente y corazón, imitémosle, sigamos sus pasos y siempre aprendamos de María la forma de compartir con los demás la dicha de ser Bienaventurada. Dios nos ayude a escuchar, perseverar y compartir la dulzura de vivir y amar a Dios a través del prójimo y así dar testimonio de esperanza, el cual nos permita construir un mundo más humano, con paz en el corazón y en total comunión.

*Miembro de la Comisión de Pastoral Vocacional. jaynesher@hotmail.com
Hacer vida el legado católico de la Independencia Colombiana
Por Julio Giraldo*

Para medir la importancia y el papel protagónico de nuestra Iglesia Católica en la gesta libertadora de América y especialmente de nuestra Colombia, debemos remontarnos a la Colonia, en donde la vida social, política y económica estuvo demarcada por las orientaciones e intereses de España. Aunque la población criolla había logrado consolidarse social y económicamente en términos políticos y culturales, el Imperio Español y la Iglesia Católica orientaban y regían la provincia.

La Iglesia es un factor clave para la comprensión de la sociedad colonial y su cultura, pues su acción penetró en todos los campos de la vida, durante la primera etapa de la colonización española, una vez instalada la Real Audiencia en 1550, los conventos fueron autorizados para impartir instrucción a clérigos y seglares en gramática y lectura; luego se organizaron las primeras escuelas para indígenas en la segunda mitad del siglo XVI, alrededor de los conventos y los templos doctrineros, espacios donde se impartía a los aborígenes los principios de la religión cristiana y los patrones culturales del Imperio Español. Posteriormente se fundan los primeros conventos, seminarios y colegios para formar las élites criollas, y a principios del siglo XVII se crean las primeras universidades.

En 1592 se creó el colegio de San Bartolomé, considerado como el más antiguo del país; la universidad Javeriana en 1623 por los jesuitas; la universidad Tomasina en 1639 a cargo de los padres dominicos; el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en 1653 y así sucesivamente fueron fundándose colegios en centros urbanos de importancia económica y política, como Tunja, Cartagena, Pamplona, Popayán, Mompox, Antioquia y Honda.

Los centros culturales más importantes de la época eran Santa Fe, Tunja, Popayán y Cartagena, en donde clérigos y un selecto grupo de funcionarios, seguían las preocupaciones españolas, además de las relacionadas con la constitución de la Iglesia y la evangelización de los americanos. Hoy podemos cuestionarnos: ¿Qué mejor aporte y participación de la Iglesia durante más de 500 años podemos pedir?, siempre ha sido un caminar que ha impactado no sólo en el aspecto religioso, sino en lo cultural, político, social y en cada uno de los campos de la vida de nuestro pueblo; la presencia y el acompañamiento de la Iglesia Católica en los procesos del país ha sido definitiva, desafortunadamente no hemos sido lo suficientemente firmes y dispuestos para acatar y hacer vida éstas cristianas enseñanzas y orientaciones de la Iglesia durante siglos y sobre todo, en el proceso de la gesta libertadora.

Actualmente, cuando nuestra Nación naufraga en un mar de violencia e injusticia, es preciso recordar que como cristianos somos los llamados a aportar con la luz del Evangelio y nuestra decidida participación, todo lo que este a nuestro alcance para que Colombia encuentre el faro que ilumine los caminos de la paz y la verdad.

*Periodista - Historiador. julioetica@yahoo.com

El Rincón de Pablito

Vivamos la Catedratón
Amiguitos, nosotros los niños también podemos vivir la Catedratón 2009 y dar testimonio de amor. Con alegría unámonos con nuestros hermanos, vecinos, amigos y compañeros del colegio para realizar actividades que nos permitan dar un aporte a la Catedratón, gran fiesta que organiza nuestra Arquidiócesis de Barranquilla para seguir construyendo parroquias en nuestro departamento, las cuales permiten que en cada barrio nazcan comunidades llenas del amor de Dios, además con los recursos de esta hermosa obra apoyamos a los futuros sacerdotes que se forman en el Seminario Regional Juan XXIII y ayudamos a nuestros sacerdotes enfermos y ancianos. A continuación comparto con ustedes, algunas actividades que estoy realizando en mi barrio y mis compañeritos de clases para que ustedes se animen haciendo las mismas o ideando unas más chéveres.

Con mis amiguitos del barrio hemos empezado a llenar una alcancía con el dinero que nos queda de nuestras onzas, el dinero reunido se lo entregaremos a nuestro párroco el 1 de agosto.
Con la ayuda de mi mamá estoy haciendo chocolates, los sábados y domingos los vendó a mis vecinos y familiares.

El director de mi colegio, la profesora y mis compañeritos de clases estamos organizando un Family Day, el dinero recaudado lo daremos a Catedratón.

El 2 de agosto asistiré con mis papás y mis hermanitos al salón Jumbo del Country donde se realizará Catedratón 2009, estaré allí desde las 10:00 de la mañana y disfrutaré de ricos platos de comida, música en vivo y por supuesto compartiré con mi gran familia, la Iglesia Católica.

miércoles, julio 22, 2009