viernes, diciembre 14, 2007

NAVIDAD EN FAMILIA


MUCHOS VALORES LLENOS DE BENDICIONES

Por ONIX NEDEL CORREA GARCÍA *

La Iglesia, a través de su magisterio, nos recuerda cómo la familia es el primer espacio de la comunión de personas y el más apto para vivir la unidad, la paz y el amor de Dios. Todos estos valores fundamentales nos lo propone el Señor en su evangelio para disfrutarlos, sobre todo, en familia, porque es en este ambiente donde aprendemos a compartir el pan, la alegría y, también, las tristezas. Es en el hogar donde aprendemos a ser lo que somos.

Qué bonito que esta navidad y todas las navidades rebozáramos precisamente eso: la familia como el primer espacio de la unión y del amor. En este año que viene marcamos el valor de la solidaridad como el indicado para aprender y aplicar muchas mejoras a nuestra vida en el hogar. Justamente el documento de Aparecida nos enseña que el primer espacio de formación de los hijos de Dios es la familia, llevándonos a pensar que entre todos –hijos, hijas, padres y abuelos- podemos compartir y comprender, con mayor amplitud, la capacidad de dar en el núcleo familiar.

El fundamento de la familia cristiana es el matrimonio, aquel que nos lleva a evaluar, sobre todo en navidad, las relaciones entre papá y mamá y de estos con los hijos. Los lazos que existen en la familia se deben mirar bajo la óptica de cómo está la relación y hacia dónde va; obviamente fundamentando la reflexión a través del diálogo, de la entrega personal, del tiempo compartido y la capacidad de apoyarse los unos a los otros.

En un diálogo de KAIRÓS con algunos miembros de la Comisión Arquidiocesana de Familia, se habló de algunas fórmulas para que el amor y el compromiso familiar hacia el progreso se viva, en este tiempo de Navidad, apoyados en la Palabra y con los resultados que Dios espera. En la agradable charla, el presbítero Rafael Ahumada, delegado de la pastoral familiar, recalcó la importancia de los padres en el rol como formadores de sus hijos: “los padres deben revisar constantemente los procesos de crecimiento de cada hijo, el avance que han tenido cada año, no solamente en su vida escolar sino, también, en su temperamento, en su manera de ser. Así podrán estimularlos porque cumplieron con su deber y porque fueron buenos hijos o buenos hermanos”, destacó el padre Ahumada.

Para Iván Galera, joven católico y también miembro de la Comisión Arquidiocesana de Familia, la navidad es el tiempo adecuado para que el núcleo familiar tenga un espacio en el que los padres puedan acercarse a sus hijos y así vivir los momentos de oración y gozo. “Pueden y deben aprovechar las lecturas de la novena de cada día para irles enseñando, poco a poco, cómo fue la venida de Jesús al mundo y todos los sucesos que tuvo que vivir; sobre todo la unidad que vivía la ‘Familia de Nazareth’, esa familia en la que nació y creció, para tomar eso como ejemplo para cada familia; esto es realmente el objetivo que tiene la Palabra”, agregó.

“Son muchos los valores que la ‘Familia de Nazareth’ aporta diariamente a nuestra realidad. De estos podría enumerar algunos fundamentales: la solidaridad, que es el comenzamos ya a trabajar en nuestra Arquidiócesis; el apoyo, la comprensión, el amor sincero, la honestidad; son valores que palpamos en cada uno de los textos bíblicos cuando los leemos y descubrimos cómo esa familia, en medio de sus dificultades, necesidades y en medio de la realidad que tuvieron que vivir en esa época específica, fueron comprensivos, amorosos y semejantes”, agregó Rosa María Guerrero, también integrante de este grupo pastoral, y concluyó que san José fue un ejemplo de tolerancia, paciencia, apoyo y de compañía, demostrado cuando acoge a la Virgen María aún sabiendo que ella estaba embarazada sin haberse casado con él, situación escandalosa y castigada por la ley judía de ese tiempo.

La novena de navidad de este año está diseñada para que genere un diálogo al interior de la familia, porque todas las enseñanzas de este folleto nos llevan, precisamente, a compartir sus preguntas pensando y reflexionando a partir de la Palabra y de la meditación que nos presenta. “Hay que revisar la vida en familia, por eso la novena contiene una guía para que el día de la Sagrada Familia, que es el último domingo del año, todos los hogares puedan reunirse para reflexionar, compartir y dar gracias a Dios. Entonces es un instrumento que hay que saber usar. Hay que vivir estas fiestas y vacaciones en familia, buscando la unidad del hogar sin llegar a la dispersión por las diversiones particulares de cada integrante”, afirmó el padre Rafael Ahumada destacando la revisión, la oración y el respeto como ejes fundamentales para resolver las dificultades y alcanzar los logros propuestos en la vida familiar.

* Asistente de Redacción Kairós
onix2502@hotmail.com

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