lunes, febrero 02, 2009


La Octava de Navidad


Por Heins Rosenhay y Janeth Donado*
Para algunas personas vivir la Navidad se limita a asistir a los nueve días al rezo de la novena, repetir –a veces mecánicamente- las oraciones diarias y cantar al son de maracas y panderetas los gozos al Niño Jesús. Para otras personas vivir la Navidad se centra en la iluminación y decoración de sus hogares con hermosos lazos y luces de colores. La realidad es que muchos no han entendido el verdadero sentido del Tiempo de Navidad y más aún, ignoran sus diversos e importantes momentos, especialmente de la gran fecha denominada la “Octava de Navidad”.

Durante varios años fui uno más de los que creen que la Navidad finaliza el 25 de diciembre con el nacimiento de Jesús en el pesebre. Por eso, deseo compartir con ustedes una vivencia personal, sobre la Octava de Navidad, experiencia que me cuestionó profundamente porque siempre me he considerado un católico comprometido; sin embargo, el reconocer que este tema me era totalmente desconocido, me impactó. La historia inició así…

…estaba sentado en uno de los jardines de mi unidad pastoral cuando se me acercó mi amiga Isabel, quien me preguntó:

Isabel: ¿Henry, sabes qué se vive después de terminado los nueve días de la novena de Navidad? Porque hace poco escuché en una Eucaristía algo muy interesante, algo que no sabía sobre la Navidad, algo llamado la Octava de Navidad. Te confieso algo, quién sabe cuantas veces he escuchado sobre este tema y no había comprendido el verdadero valor que tiene esta época tan bonita.

Henry: ¿Octava de Navidad?, y eso ¿qué es? Me interesa saber.

Isabel: Bueno amigo te comparto que estuve investigando y encontré una cantidad de cosas maravillosas sobre la Navidad. Como bien sabes, según la Liturgia Católica, existen dos días muy importantes en el Año Litúrgico: uno es el día de la Pascua de resurrección y el otro es el día de la Natividad de nuestro señor Jesucristo. Como estos días son tan importantes, su extensión en horas es aumentada para poder ser celebrados teniendo en cuenta su importancia en la historia de la salvación. Por lo anterior, cada uno de estos días se alarga 192 horas, es decir se alarga ocho días y por eso se le llama “Octava de Navidad”.

Henry: Comienzo a entender…pero… ¿qué se hace en las Octavas?

Isabel: Para allá voy. Las Octavas permiten festejar, como se debe, estos acontecimientos. La Pascua es más importante, debido a que celebramos la resurrección de Jesús, pero la Navidad no deja de tener menor sentido; por eso a ésta también se le llama Infraoctava, que está dedicado a la veneración de la Sagrada Familia de Jesús, María y José: La Sagrada Familia de Nazaret.

Henry: ¿Y para qué se hace la Octava de Navidad?

Isabel: Bueno mira, toda esta temporada es de alegría, pero no de una alegría desbordante y triunfal como la de Pascua de Resurrección; sino una alegría reposada y sonriente, la misma que inundó a San José y a la Virgen María en la intimidad de la cuna de Belén. La Octava de Navidad inicia el 25 de Diciembre y se extiende hasta el 1º de Enero, es por ello que la octava es un día más largo, que en nuestro calendario está representado en ocho días, todo esto con el fin de festejar con gran júbilo y alegría, que Jesús ha nacido en nuestros corazones. En pocas palabras, se hace para avivar el espíritu festivo de esta solemnidad.

Henry: ¿Qué otros temas se reflexionan dentro de la Octava de Navidad?

Isabel: Que bueno que lo preguntas, porque para esa fecha dentro del calendario católico se celebra también la fiesta de la Sagrada Familia, contemplada en el amor, el trabajo y la alegría de la Sagrada Familia de Nazareth; Jesús, María y José. Precisamente, en esta hermosa Familia vemos muchos valores que deberían ser practicados en la actualidad, deben ser el tesoro de nuestra fe y la confianza que le tenemos al Señor. Esa unidad de Jesús y sus padres es ejemplo de amor fecundo, fidelidad, honradez, responsabilidad, obediencia y respeto. Pero ahí no termina. También al finalizar la octava, el 1º de enero, según la Liturgia, festejamos la solemnidad de María Santísima como Madre de Dios. Es importante recordar a María como ejemplo de vida, devoción, de obediencia y entrega total a la voluntad del padre, al escogerla como madre de Jesucristo y madre nuestra. También, durante la Octava de Navidad, el Misal Romano señala unas fechas importantes: para el 26 de Diciembre, la fiesta de San Esteban; para el 27, la de San Juan Evangelista; para el 28, la de los Santos Inocentes, para el 29, Santo Tomás de Cantorbery; después, una Misa para la Infraoctava de Navidad; y para el 31, San Silvestre; cerrándose la octava con la fiesta de Maria Madre de Dios y de la Circuncisión.

Henry: Me parece que todo lo que me has explicado sobre la Octava de Navidad es interesante, pues no solo es esperar el nacimiento de Jesús y cerrar ese capítulo, o esperar un año más, sino que nos recuerda que a ejemplo de esta gran Familia de Nazareth, debemos seguir fortaleciendo nuestros lazos de amor y fraternidad, buscando que nuestras familias se conviertan en un espejo o reflejo de la Sagrada Familia de Belén. Cada uno de nosotros debe poner en práctica el perdón, la responsabilidad, la honestidad, el amor por todos, la entrega en el trabajo, la alegría, la tolerancia, la oración y la confianza en Dios.
Amiga muchas gracias por tu ayuda, he conocido un poco más sobre la Navidad, ten la seguridad que profundizaré el tema y que esta Navidad la viviré de una manera a plenitud…nos vemos.

*Miembros del Coro Arquidiocesano

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